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Sting aborda un barco que se hunde

El ex integrante de The Police prueba su suerte en el musical "The Last Ship", que se presentará en Broadway. Ésta es, sin duda, una de las nuevas facetas más atractivas del músico británico. Anímate a conocerla. 
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05 diciembre 2014 17:7 Última actualización 06 diciembre 2014 5:0
Sting le entra a los musicales en Broadway. (NYT)

Sting le entra a los musicales en Broadway. (NYT)

En una de las apuestas más audaces en muchas temporadas teatrales, Sting empezará a actuar en el musical The Last Ship –para el que escribió la música y la letra– en Broadway, a partir del 9 de diciembre, y hará ocho presentaciones a la semana hasta el 10 de enero, con la esperanza de que sus seguidores devotos ayuden a revertir la peligrosamente baja venta de boletos para ver la obra.

El musical de 15 millones de dólares ha perdido 75 mil dólares a la semana desde su estreno el 29 de septiembre, suficiente como para que hubiera parecido que el espectáculo, que recibió críticas mixtas, estaba destinado a ser un fracaso, y darle mala reputación, comercialmente hablando, para Sting.

Si su celebridad será suficiente para corregir a The Last Ship es una interrogante abierta que ahora traspasará a los theaterati neoyorquinos en las próximas semanas. No obstante, para Sting, la decisión de integrarse a su propio espectáculo –después de ya haber hecho más por el musical, con entrevistas en los medios y otras actividades, de lo que realizarían la mayoría de los compositores y actores de renombre– refleja, también, una vocación personal.

“He estado trabajando en este espectáculo durante cinco años; he estado en cada ensayo, cada interpretación, así es que no es que haya volado desde el planeta de las estrellas de rock para salvarlo”, comentó Sting en entrevista antes de unirse al elenco. 

Musical sobre constructores británicos de buques, que batallan para recuperar su orgullo y reconstruir relaciones, The Last Ship ha sido un vendedor poco entusiasta, desde el punto de vista de Sting, porque es un “espectáculo desafiante” en el mercado de Broadway, donde “los shows populares se basan en películas o en canciones de éxito”. También dijo que no le sorprende que sus seguidores no hayan asistido demasiado. 

“Este proyecto no está dirigido a mis fans”, afirmó Sting, quien se presentó la última vez en Broadway en un montaje nuevo de Threepenny Opera en 1989. “Y no supuse que sería fácil venir a Broadway con un musical original. Pero lo que me ha quedado más claro es que nada está garantizado”, agregó. 

Si bien es seguro que aumenten las ventas mientras él participa en el musical, qué tanto dependerá de la disposición de los seguidores de Sting para pagar entre 55 y 250 dólares por boletos para verlo interpretar un personaje y cantar canciones que no son conocidas de sus años en Police, ni de sus álbumes como solista. (El espectáculo está inspirado, en parte, en la juventud de Sting en Gran Bretaña),

Sting hará el papel de Jackie White, el capataz de un astillero británico, cuyos problemas son la trama secundaria del musical. Asimismo, estará en alrededor de 40 por ciento de la obra musical y cantará una favorita de sus admiradores, de las canciones ya grabadas, así como algunas de las originales más melodiosas, como We’ve Got Now’t Else.

Sting sustituye al actor Jimmy Nail, un cantautor británico y amigo suyo, quien dijo que, “sin ningún problema”, le cedía el paso a Sting por el bien de la obra.

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Sting (NYT)

Es muy probable que el incremento en las ventas sea suficiente para cubrir las pérdidas iniciales cada semana en la taquilla y, quizá, reditúe algo de dinero a los inversionistas en la obra.

Después de que se retire, sería una especie de milagro que se sostuviera la venta de boletos. (Reanudará su gira con Paul Simon el 30 de enero en Nueva Zelanda.) Sin Sting, The Last Ship recaudó alrededor de 500 mil a 600 mil dólares a la semana, cantidades bajas para una obra de un artista famoso. Debe obtener ingresos brutos de por lo menos 625 mil dólares a la semana para salir tablas y sostener el montaje en Broadway.

La vez anterior que se trató de hacer algo parecido con un espectáculo en Broadway, se consiguieron resultados mixtos. El musical American Idiot, basada en el álbum de Green Day, tenía problemas en la taquilla en el otoño del 2010, cuando el popular vocalista de la banda, Billie Joe Armstrong, se integró al elenco durante una semana, en un papel de reparto y después regresó por dos periodos más largos.

Como era de esperar, las ventas de los boletos para American Idiot se dispararon cuando Armstrong estuvo en el elenco: los fans de Green Day querían ver a su ídolo cantando las canciones de la banda.

Si bien es frecuente que los productores contraten a actores de grandes nombres para impulsar la venta de boletos, es raro que un creador superestrella se integre a la mitad de la temporada.

Recientemente, Hedwig and the Angry Inch anunció que John Cameron Mitchell, quien creó el personaje de Hedwig y escribió el guión del espectáculo, interpretaría el papel principal en enero y febrero: algo que casi seguro hará que aumenten las ventas de los boletos durante esos dos meses, los cuales son, tradicionalmente, tiempos difíciles, aun para éxitos como Hedwig. En comparación, en el musical Spider-Man: Turn Off the Dark, Bono y The Edge de U2 tenían una partitura, pero estaban de gira en las primeras representaciones y los criticaron por no haber hecho más para ayudar a la obra.

Jeffrey Seller, el principal productor de The Last Ship, dijo que le pidió a Sting que actuara, con la esperanza, en parte, de generar un impulso para mantener a la obra en cartelera hasta la temporada de los premios Tony en junio. “Nuestro objetivo es ganar el Tony por el mejor musical", comentó.

Seller tiene amplia experiencia en hacer que las obras que empiezan lento lleguen a ser éxitos, como Avenue Q. En este caso, se culpa a sí mismo por una campaña publicitaria prematura, en la que se enfatizaba a los constructores de barcos, en lugar de a la historia de amor de la obra. “Creo que metí la pata”, dijo, y añadió que, obviamente, se armará la nueva campaña en torno a Sting.

Sting aseguró que no le preocupa la preparación: “Me sé todos los diálogos y las letras de las canciones después de todos estos años”, comentó con una carcajada. Su única inquietud es demostrar que The Last Ship merece el apoyo del público por su originalidad.

“No tiene caso tener un éxito que responde a fórmulas”, afirmó. “Quiero tener un éxito. Quiero que sea tremendamente exitosa. Pero quiero que sea un original”.

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