New York Times Syndicate

Sorted Food, el canal de video que cocina éxito y gana mucho dinero 

Para Ebbrell, Spafford, Barry Taylor y Mike Huttlestone el cocinar para los internautas a través de Sorted Food, su canal en YouTube, se ha convertido en un negocio que deja deliciosos ingresos de aproximadamente 2.6 millones de euros al año.
Georgi Kantchev
08 agosto 2014 21:28 Última actualización 09 agosto 2014 5:0
El género culinario es uno de los que crecen a mayor ritmo en YouTube. (Tomada de Sorted Food)

El género culinario es uno de los que crecen a mayor ritmo en YouTube. (Tomada de Sorted Food)

LONDRES – Cuando Jamie Spafford, un británico de 27 años, pasó por el control de pasaportes en el aeropuerto en su visita a Nueva York hace unos meses, el agente de inmigración pareció escéptico ante la ocupación que declaró Spafford.

Sin embargo, una semana después, mediante un correo electrónico, el agente dijo que se suscribió a Sorted Food, el sitio web de Spafford, uno de los canales de cocina más populares en YouTube.

“Acabo de tener la oportunidad de ver tus videos y pensé en decirte lo buenos e interesantes que son”, escribió el hombre. “¡Sigue haciendo tan buen trabajo!”.

Creado en 2010 por Spafford y tres socios británicos, Sorted Food ha atraído rápidamente a más de 865 mil suscriptores. Más de un cuarto es de Estados Unidos – el segmento de audiencia más grande del canal, seguido muy de cerca por Gran Bretaña. El resto está disperso por todo el mundo.

Este éxito rápido ha ayudado a Spafford y sus socios como a miles de otros emprendedores en YouTube a convertir un proyecto secundario en un negocio sustentado con publicidad, patrocinios y otros ingresos digitales.

Lo que comenzó como una empresa de medio tiempo es ahora un trabajo de tiempo completo para Spafford, sus socios y 14 empleados que trabajan en un estudio en el norte de Londres.

Sorted Food espera tener ingresos que lleguen a los 2.6 millones de euros este año.

Es un crecimiento asombroso para un sitio que genera más de 11 mil horas de tráfico de espectadores al día y cuyo video más visto, alrededor de 800 mil veces, es un segmento de tres minutos en el que se muestra cómo hacer un pastel en un pocillo para café.

LA COMIDA LE CAE BIEN A YOUTUBE

Si bien todavía no es tan popular como los canales de comedias o juegos, que miden sus audiencias en decenas de millones de suscriptores, la cocina y la comida es el género de crecimiento más rápido en YouTube, según Google, la cual es dueña del servicio para compartir videos.

El año pasado, los 20 primeros canales de cocina en YouTube generaron casi 370 millones de vistas y más del doble de sus suscriptores. Entre los canales de cocina, Sorted Food es el de mejor desempeño en YouTube, en el mundo, según OpenSlate, un proveedor de estadísticas en línea.

“La cultura de las redes permite que borboteen pequeños bolsones de fascinación, y YouTube nos permite maravillarnos ante las habilidades de otros”, notó Joshua Green, un académico en medios y coautor de “YouTube: Online Video and Participatory Culture” (YouTube. Los videos en línea y la cultura de la participación). “Y la comida es una de esas cosas por las cuales resulta muy humano sentir curiosidad”.

RECETAS FÁCILES CON UN TOQUE ESPECTACULAR

En un video típico de Sorted Food, se presenta a uno de los socios de Spafford, Ben Ebbrell, el único chef de formación que hay en el grupo, cuando crea platillos tan variados como una simple hamburguesa con queso e “Iles flottantes” – islas flotantes – de aspecto complicado, con merengue suave envuelto en una jaula de caramelo.

“Todo se trata de recetas fáciles, baratas y sabrosas que se vean increíbles”, dijo Ebbrell, cuyo toque característico final en muchos platillos es una ramita de menta fresca.

Ebbrell, Spafford, Barry Taylor y Mike Huttlestone, otros socios, se conocieron en la escuela, en Hertfordshire, al norte de Londres, y cada uno siguió su propio camino para asistir a distintas universidades. Sin embargo, cuando regresaban de visita a su casa, se reunían en un “pub”. Y era frecuente que en la conversación se hablara de comida.
“En la universidad”, contó Spafford, “todos comíamos puras porquerías. Con una excepción: Ben”.

Así es que Ebbrell, quien a la sazón estudiaba administración de las artes culinarias en la University College Birmingham, empezó a compartir recetas baratas y fáciles con sus amigos en el reverso de los portavasos de cerveza.

Esas recetas aumentaron hasta convertirse en un libro de cocina autopublicado y, en mayo de 2010, los cuatro iniciaron el canal Sorted Food en YouTube.

“Se convirtió en una forma evidente de compartir las recetas con más de nuestros amigos porque es una plataforma que, de todas formas, teníamos naturalmente en el bolsillo”, comentó Ebbrell.

Luego, los videos empezaron a ganar impulso más allá de su círculo de amistades. “Todo comenzó con un 'Guau, tenemos cien vistas’”, recordó Ebbrell. “¿Pero solo tenemos 40 amigos en Facebook, así es que, quiénes son las otras 60 personas?”.

Esa cantidad de seguidores aumentó rápidamente.

“Mi sueño cuando niño era ser un chef, crear mis propias recetas y cocinar en un restaurante para 50 a 60 personas al día”, contó Ebbrell. “Lo que estamos haciendo ahora es exactamente lo mismo, pero no son solo 50 o 60 personas, son cientos de miles de todo el mundo”.

Y es frecuente que esos usuarios tengan un papel activo. Con el video del pastel de chocolate en un pocillo, por ejemplo, se plantearon muchas preguntas en los comentarios sobre el café instantáneo, enlistado como uno de los ingredientes.

“A mí no me gusta el café. ¿Qué pasa si no se lo pongo?”, preguntó una usuaria, Lauren Burnett. Sorted Food respondió: “Quedará bien si no se lo pones”.

Sin embargo, otros ofrecen sus propias sugerencias. Un usuario llamado Vic Chaotic dijo que remplazó el café con una cucharadita de Nutella, y el pastel “quedó absolutamente exquisito”. Otro, BeaSan95, dio una sugerencia distinta: “¡Yo le agregué también un poco de ron en lugar de café, quedó muy bueno!”.

EL LADO DELICIOSO DEL NEGOCIO

Sorted Food es parte del programa YouTube Partners, en el cual los operadores de los canales comparten los ingresos por publicidad con Google. El programa presenta más de un millón de creadores de más de 30 países.

Además de los ingresos por los anuncios, Sorted Food depende de sociedades con compañías como Tesco, la cadena británica de supermercados, que hace poco patrocinó un viaje de Sorted Food a Irlanda para explorar la producción de chocolate. Otro socio, Kenwood, el fabricante de aparatos, suministra equipo al grupo a cambio de la exhibición de sus productos en los videos.

¿Qué sigue para Sorted Food? ¿Un programa de televisión sobre cocina? Spafford y Ebbrell dicen que eso es poco probable.

“Todavía tenemos que encontrar una forma en la que la televisión nos funcione”, dijo Spafford. “Con YouTube tenemos el control total de lo que sacamos, cuándo lo sacamos y lo que editamos. También es muchísimo más interactivo”.

Ebbrell recuerda haberse acercado a las compañías de televisión hace unos años para presentarles ideas.

“Pero no las convencía YouTube”, contó. “Eso ya completó el círculo. Ahora se nos acercan las televisoras, pero no estamos preparados para ceder lo que hacemos para la televisión”.

En cambio, los socios están buscando oportunidades de crecimiento por medio de su aplicación de Sorted Food para iPhone y iPad, la cual introdujeron este mes. Con el propósito de imitar a redes sociales como Facebook, la aplicación permite a los usuarios crear perfiles, subir recetas, redifundir videos de cocina y seguir a otros usuarios.

Desde su debut el 1 de julio, se ha descargado la aplicación más de 35,000 veces, de acuerdo con Sorted Food, y se presentó como “mejor aplicación nueva” en la App Store de Apple en 16 países. Se va a introducir un sitio web rediseñado de Sorted Food que ofrecerá esas mismas funciones en las próximas semanas.

“Se trata de una gran oportunidad para crear una comunidad mundial de cocina”, dijo Spafford. “Se trata de un viaje alimentario personal que puedes compartir con otros”.

Aquí una probadita de Sorted Food.

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