New York Times Syndicate
THE NEW YORK TIMES

Las chicas perdidas de la literatura

Ésta es la historia sobre Gillian Flynn y Cheryl Strayed, dos escritoras que comparten similitudes muy contundentes. Ambas, por ejemplo, son feministas.
The New York Times
29 noviembre 2014 12:16 Última actualización 29 noviembre 2014 12:21
Gillian Flynn, la chica perdida de la literatura. (NYT)

Gillian Flynn, la chica perdida de la literatura. (NYT)

CHICAGO.– La pareja que forman Gillian Flynn y Cheryl Strayed parece, al mismo tiempo, obvia y no lo suficientemente obvia. 
Demasiado obvia porque ambas son escritoras, que da la casualidad de que sus libros han tenido grandes ventas, cuyos derechos adquirió Reese Witherspoon y los hicieron películas dinámicas, con carácter, que apuntaban muy alto.

Y no lo suficientemente obvia porque Flynn se especializa en sondear los recesos oscuros, repugnantes, de la psique humana, como su antiheroína Amy en la novela del 2012, “Gone Girl”. Strayed saltó a la fama el mismo día con sus memorias, “Wild”, sobre su redentora excursión por los 1,770 kilómetros del Pacific Crest Trail cuando era una abatida divorciada de 26 años de edad, en duelo por la prematura muerte de su madre.

No obstante, las autoras comparten similitudes muy contundentes. Ambas son feministas, crean historias claramente auténticas, profundamente cautivadoras, con personajes que desafían los estereotipos.

También, se han abierto caminos rumbo al oro de Hollywood. Dirigida por David Fincher y adaptada por la propia Flynn, la película “Gone Girl” ha obtenido más de 300 millones de dólares mundialmente. “Wild”, dirigida por Jean Marc Vallee, adaptada por Nick Hornby y estelarizada por Witherspoon, es una de las películas más esperadas de la temporada. (Se va a estrenar el 5 de diciembre).

La primera vez que Flynn y Strayed estuvieron juntas fue hace dos años, en un encuentro literario en Saint Paul, Minnesota, y se reunieron de nuevo en un invernal día de Halloween en esta ciudad, y se saludaron alegremente con abrazos. Flynn, de 43 años, tiene un recién nacido, su segundo hijo, y vive con su familia en Chicago, y coincidió que Strayed, de 46 años, estaba en la ciudad con su esposo y dos hijos.

A continuación, unos extractos de su conversación.

P: Cuéntenme de cuando se conocieron en Saint Paul.

Cheryl Strayed: Estaba helando. Fuimos de excursión y yo no llevaba chamarra. Fue como volver a vivir “Wild”, con los elementos para los que no estaba preparada. Y recuerdo que estaba hablando de cómo nuestros libros son tan diferentes, que los lectores tienen una relación diferente con ellos. La gente que leyó “Wild” pareciera pensar: 'No te das cuenta, pero eres mi mejor amiga’".

Gillian Flynn: (Con cara de póquer) ¿No sienten lo mismo por Amy?

Strayed: A la mejor tiene un poco más que ver con que les fascina saber quién eres. ¿Quién es la persona detrás de esa historia loca?
P: Esta pregunta es de un lector del Times: “Witherspoon quería crear mejores papeles para las mujeres, ¿pero 'Gone Girl’ ha mostrado a las mujeres en un papel mejor? ¿Se trata de empoderamiento o de estereotipos persistentes?”.

Flynn: Me han preguntado eso muchas veces y, para mí, la respuesta siempre es: “Claro, no es misógino”. No debería esperarse que las mujeres solo interpreten a cuidadoras gentiles y maternales.

Ese siempre ha sido parte de mi objetivo, mostrar el lado oscuro de las mujeres. Los hombres escriben sobre hombres malos todo el tiempo, y los llaman antihéroes.

P: Cheryl, es tu historia, pero ¿has recibido rechazos de las personas o solo fue más alivio por haber contado una historia honesta?

Strayed: Nunca se me ocurrió, ni una sola vez, que se leyera el libro como una historia inspiradora. Realmente, no tengo ningún interés en la agradabilidad cuando se trata de los personajes. Siempre se trata de la credibilidad, y para ser creíble, tienes que parecer humano. Una de las cosas más difíciles al leer sobre la película “Wild” fue cuando las personas empezaron a escribir sobre ella y sobre mí en esta especie de taquigrafía. Sabía que no habían leído el libro porque las cosas que decían sobre mí eran una evidente falsedad.

P: ¿Qué tipo de cosas recibías?

Strayed: A menudo, todos dirían que mis problemas eran autoinfligidos: la madre muerta y el padre abusivo que no era parte de mi vida. Esas eran mis dos heridas más significativas, ninguna de las cuales me las infligí a mí misma, las cuales tuve que sanar por mí misma.

Es interesante lo que está diciendo Gillian. Creo que una interpretación perezosa de Amy es que es la psicópata malvada y es toda oscuridad. Pienso mucho en que la razón por la cual “Gone Girl” es tan exitosa es por todos esos pasajes ganadores en los que Amy escribe sobre su vida romántica, que se enamora de su esposo, de la forma en la que se construye como mujer en el mundo. Son muy reconocibles para nosotras.

Flynn: Creo que no habríamos oído tanto enojo sobre ello si ella fuera más removible. Ella es entendible, y eso hace que sea un poco más difícil el solo darla por perdida. No es la mamá de Norman Bates, solo sentada allí, en una mecedora, siendo malvada.

P: Cuando escribías los libros, ¿pensabas: “Estoy rompiendo el molde y empujando los límites de estos personajes de mujeres”?

Flynn: Un tema que siempre me ha interesado es cómo las mujeres expresan enojo, cómo las mujeres expresan violencia. Eso es una gran parte de quiénes son las mujeres, y se ha ignorado tanto. Una vasta cantidad de literatura trata los ciclos de violencia en los hombres, los antihéroes. Las mujeres carecen de ese vocabulario.

Strayed: La historia que yo escribí tiene una antigua tradición en la literatura, el hombre en contra de la naturaleza, el viaje del héroe. Estaba consciente de las narrativas en las que estaba tomando parte y también respondiendo, porque la variación en el tema es ésta: era una mujer y no era “en contra de”. Digo que yo sentí a la naturaleza como mi hogar. No era yo tratando de conquistarla; era yo viviendo en ella. Gran parte de “Wild” se trata de aceptación y rendición y vulnerabilidad. Para mí, eso es la mayor fortaleza, no este tipo de narrativa de conquista que tenemos incrustada en los huesos.

P: (A Flynn) ¿Se habla de la película “Gone Girl” como una cinta feminista o una antifeminista, o no hay una opinión clara?
Flynn: Todavía está por verse. Eso es lo que ha sido interesante: ¿es contra las mujeres? ¿Es contra los hombres?

Strayed: ¿Qué crees que sea?

Flynn: Para mí, no es ninguna de las dos cosas. Se trata de dos personas específicas que batallan y que da la casualidad que son un hombre y una mujer. Por supuesto que disfruté jugar con esos roles de género. Sin duda que Amy es un personaje que entiende cada uno de los estereotipos femeninos, y los usa. Así es que cuando la gente dice que encarna estereotipos horribles de mujeres, yo digo: “Sí, exactamente, y ese es el punto”. Conoce cada tropo que hay. Ella cuenta historias, estudia y no tiene ningún reparo, en absoluto, en usar el papel femenino de víctima, usar el papel de 'femme fatale’, usar el papel de mujer común y corriente.

Strayed: Yo estaba tan consciente de que no había escrito un libro para mujeres. Creo que para nosotras sería la muerte si nuestras películas y libros se interpretaran como este tipo de coas de “Tú ve, chica”. Y creo que la última frontera para las mujeres es decir que somos totalmente humanas, lo que significa que nuestras historias son tan relevantes para los hombres como lo son para las mujeres.

Flynn: Me encantaría poder organizar una actividad sin que algún hombre muy bien intencionado me diga: “Tomé su libro y no pude dejarlo”. Y luego estamos en vivo y él dice: “Cheryl Strayed escribió un gran libro para mujeres”.

P: Quiero hablar de ese traslado del libro a la pantalla. Cheryl, ¿te sentiste bien con Nick Hornby y fue difícil para ti entregarlo?

Strayed: El leyó “Wild” la primera semana que salió. Yo no lo conocía, y en ese momento no lo consideraban como guionista. Solo me escribió el correo electrónico de un seguidor, más lindo del mundo. Así es que cuando se incorporó al proyecto, yo sentí que comprendía el libro a un nivel profundo. Siempre estuvo claro que yo leería el guión, que intervendría en su elaboración, que me escucharían, y así fue.

Flynn: Lo cual es enorme. Tú y yo hablamos sobre las historias llenas de congoja que conoces sobre autores que van a Hollywood. Ambas terminamos con Reese, quien es una mujer que tiene palabra y que realmente le importa escribir, y le encanta contar bien una historia.

Todas las notas NEW YORK TIMES SYNDICATE
Lowe logró el bronce... pero lo recibió 8 años después
¿El secreto del auge turístico de Islandia? Una crisis financiera y una erupción volcánica
Refugiados descubren dos Estados Unidos: uno que odia, y uno que cura
Esta startup tiene el secreto para cultivar elusivas trufas
Venezolanos hambrientos huyen en barcos para escapar del colapso económico
Trabajadores de Carrier en Indiana, juran que harán cumplir a Trump sus promesas
Bancos de Italia están en una crisis de 'cámara lenta'... y Europa pagaría
Los piratas del Amazonas aterrorizan a las tripulaciones
Estos autobuses te llevarán al futuro a 11 km por hora
La ‘ambición del aguacate’ pone en peligro el refugio de las monarca
Las mujeres que ayudaron a Trump a obtener el triunfo
El código de diez dígitos para la vida privada
Ocho años después, ¿cómo ven los europeos a Obama?
¿Cómo quitar el polvo de un Picasso? ¡Con saliva!
Surfeando bajo las luces del norte
8 mil 851 kilómetros de frontera, cubierta por solo 2 mil agentes
Un poblado siberiano se atribuye ser la cuna de la humanidad
¿Quiere un trozo de libertad? Este es el hombre al que debe ver
Esta oferta de trabajo incluye un terreno 8 mil metros cuadrados
Él lucha contra el régimen norcoreano con globos
Desprogramar a las mujeres e hijos de Boko Haram
Seis científicos, mil millas, un premio: abejas del Ártico
Arabia Saudita, donde hasta la leche depende del petróleo, pasa apuros económicos
El sueño es vital en la NFL
Swarovski quiere ser una firma tecnológica