New York Times Syndicate
REFLECTOR

Lana Del Rey, la artista pop de la nostalgia

La cantante estadounidense Lana Del Rey asegura que, pese al éxito cosechado alrededor del mundo, las canciones de su nuevo disco "Ultraviolence" mantienen el espíritu nostálgico, humano e íntimo de sus antiguos trabajos. 
The New York Times
24 junio 2014 20:2 Última actualización 24 junio 2014 20:28
Lana del Rey (NYT)

Lana del Rey se encuentra promocionando "Ultraviolence", su nuevo álbum. (NYT)

En octubre del año pasado, antes de iniciar una gira internacional, Lana del Rey consultó a una clarividente, quien le pidió que escribiera cuatro preguntas con anticipación y durmiera sobre ellas. La primera pregunta en la lista, reveló Del Rey en entrevista, era: “¿Estoy destinada a vivir en este mundo?”

Probablemente no es el tipo de pregunta que la mayoría de los cantantes pop con ventas multimillonarias se harían con sus carreras en ascenso. Este año, Del Rey fue llamada para que cantara una espeluznante versión de Once Upon a Dream para la película de Disney “Maléfica”, y cantó en Versalles en la fiesta previa a la boda de Kanye West y Kim Kardashian.

Pero las dudas, remordimientos, anhelos obsesivos e impulsos autodestructivos, a menudo son el meollo de las canciones y videos de Del Rey, incluyendo todas las piezas de su nuevo álbum, “Ultraviolence”.

1
 

 

Lana Del Rey

Desde su surgimiento en un sello importante con el sencillo Video Games en 2011 y el álbum “Born to Die” en 2012, Lana Del Rey ha provocado respuestas apasionadamente opuestas.

Sus canciones y videoclips tímidamente pisan sobre campos minados culturales, explorando el erotismo, la mortalidad, el poder, la sumisión, el glamour, la fe, la iconografía de la cultura pop y el significado del sueño americano.

La cantante estadounidense ha enfrentado acusaciones cambiantes de falta de autenticidad, poco profesionalismo, antifeminismo y cálculo comercial. Pero también, en gran medida a través de YouTube, ha reunido a un público mundial que la adora y se toma sus letras a pecho.


"Ultraviolence" indudablemente provocará más disputas. Pero una cosa que el álbum debiera eliminar de inmediato es la idea de que Del Rey solo va en pos de éxitos. El álbum profundiza más en su sentido del tiempo en cámara lenta, su mezcla de sofisticación retro y franqueza al parecer inocente. También pasa con gracia del dolor al humor malicioso, en ocasiones dentro de la misma canción.

La música en “Ultraviolence” la aparta aún más de lo que ocurre en la corriente dominante del pop actual. Mientras que las listas de reproducción de la radio están llenas de futuristas ritmos dance electrónicos y testimonios de la autoestima corregidos digitalmente, Del Rey, de 28 años de edad, ha tomado el camino contrario, melódico y melancólico. Mucha de su música ha sido exuberante y relajada, invocando a veintenas de películas clásicas y ecos de los años sesenta. Su voz suena humana y espontánea; ofreciendo dulzura y pesar aun cuando entona palabras de cuatro letras.

En un retroceso a una era menos computarizada, muchas de las pistas en “Ultraviolence” fueron creadas en torno a Del Rey y una banda de siete integrantes que grabaron juntos y se respondieron unos a otros. Las canciones a menudo flotan en una niebla psicodélica a la que ella describió como “narco-swing”. Dan Auerbach, el guitarrista de Black Keys, produjo y participó en el álbum.

Auerbach se sintió atraído hacia sus canciones porque, dijo, “se sentían antiguas y nuevas al mismo tiempo”.

Del Rey cita libremente inspiraciones que incluyen a Frank Sinatra, Bob Dylan, Cat Power, Nirvana y Eminem, pero ninguna de ellas surgida en este siglo. “Piense en lo que está ocurriendo ahora”, dijo. “¿De dónde voy a sacar mi inspiración? No puedo pensar en una sola cosa de hoy de la que genuinamente quisiera ser parte”.

1
 

 

Lana Del Rey


Muchas de las acusaciones que se lanzaron contra el debut con un sello importante de Del Rey fueron imprecisas. No era un rostro bonito sirviendo al concepto de alguien más, o una aficionada. Como Lizzy Grant – nacida Elizabeth Woolridge Grant – , había trabajado para ser cantautora desde su adolescencia, y tocado en pequeños clubes en la ciudad de Nueva York, adonde llegó con “un sueño dylanesco de una comunidad de compositores”.

En 2007, Del Rey consiguió su primer contrato de grabación cuando era alumna de ultimo año en Fordham, donde estudiaba metafísica. Grabó un EP debut en 2008, y lanzó brevemente un álbum en 2010 – “Lizzy Grant aka Lana Del Ray” – antes de que fuera retirado mientras se rebautizaba como Lana del Rey. Las canciones en ese álbum ya estaban explorando la empañada inocencia y peligrosas compulsiones a las que regresaría en “Born to Die”. La producción cambiaría con sus colaboradores, pero su perspectiva no.

Al igual que muchos compositores, ella trabaja con músicos más entrenados que ofrecen los cimientos para sus melodías y letras. En ocasiones ofrece progresiones de acordes mientras improvisa; a veces presenta palabras y tonadas inconclusas para que ellos las armonicen. “Es muy clara sobre lo que quiere y no quiere. Es la capitana de su propio barco”, comentó Rick Nowels, quien escribió Young and Beatufiul y West Coast, y quien ha colaborado con Madonna y Dido. 

Del Rey describe su composición de manera sencilla: "siempre quiero contar exactamente cómo ocurrió un suceso o simplemente deseo plasmar cómo quiero que sea el futuro". 


Ya preparada para la desaprobación de su nuevo álbum, "Ultraviolence", asegura:
“Si realmente quiere analizarme, si eso es quizás algo que le interese, no importa, yo sólo quiero contar una historia".

Las airadas respuestas a “Born to Die” dejaron cicatrices. “Carl Jung dijo que inevitablemente lo que otras personas piensan de uno se vuelve una pequeña faceta de tu psique, lo quieras o no”, dijo. Su nuevo álbum incluye una respuesta: Money, Power, Glory, que afirma, con profundo sarcasmo, que eso es lo que ella busca.

Hay un patrón latente en las canciones en todo “Ultraviolence”: la voz de Del Rey parece solitaria y a menudo frágil en los versos, luego es rodeada por los instrumentos y múltiples voces de respaldo. “Cada melodía representa totalmente los altibajos, los periodos de normalidad mezclados con este caos incontrolado que se da en las circunstancias de mi vida”.

A la noche siguiente, Del Rey estuvo en el Shrine’s Expo Hall ante un público hacinado y de pie. Hubo gritos agudos cuando salió al escenario, y desde el frente hasta el fondo de la sala parecida a un hangar, las voces se elevaban cantando. No fue, como algunos conciertos, una ocasión social; este público se mostraba devoto, compartiendo cada palabra, en ocasiones casi ahogándola. En el escenario, Del Rey simplemente se paró ahí y cantó, meciéndose ocasionalmente; cuando realizó su planeado fragmento de coreografía, un sencillo giro en Body Electric, toda la sala aulló.

“La energía es mucho más alta en el foso que en el escenario”, comentó Lana del Rey. Descendió dos veces hacia el foso de las fotos, mientras los fanáticos se le acercaban con regalos y abrazos. “He perdido mucho cabello en esta gira”, dijo posteriormente, tras bastidores. “El público ha sido un inesperado pozo de consuelo al que he descendido recientemente. Nunca fue algo a lo que hubiera pensado acudir en busca de fortaleza y afirmación”.

Sin embargo, la adoración no se ha colado a la soledad de sus canciones. “Sí, estoy en un lugar diferente ahora que hace cuatro años, pero en cierta forma sigo exactamente en el mismo lugar. Sigo en la periferia”.

1
 

 

Lana Del Rey
Todas las notas NEW YORK TIMES SYNDICATE
'Baba' hecha en casa se vuelve un gran negocio
¿Cuál es la forma más fácil de hacerse rico en la web? Con una Oferta Inicial de Monedas
¿Pueden los animales predecir terremotos?
Esta ciudad china tiene un pasado ruso... y eso es su gran problema
Empaques comestibles para combatir el calentamiento global
¿Por qué las empresas automovilísticas están contratando expertos en ciberseguridad?
De metalero a político, la historia de Freddy Lim
A sus 98 años, esta eminente científica cerebral ‘sigue de entrometida’
Esta aldea abandonada en Italia es 'retrato perfecto' de un paraíso perdido
Cuando tu casa es un castillo
¿De qué tecnológica estarías dispuesto a prescindir?
Macron y la resurrección de Europa
Dejó Wall Street para ser estilista de perros… Y triunfó
¿Por qué Instagram se está convirtiendo en el próximo 'Facebook'?
De ganar 29 dólares la hora a 19.60
Estas empresas quieren ‘meterse en tu cama’
El circo más famoso del mundo cerrará después de 146 años
Ellos son los trabajadores tecnológicos que Trump deja en el limbo
¿Por qué Facebook sigue ganándole a todos sus rivales?
Rico en líderes de IA, Canadá -por fin- trata de sacarles provecho
En este país, nada dice ‘te amo’ como un diente de cachalote
Después del Brexit, ¿Londres puede seguir siendo una capital del mundo?
Granjas de mariguana en el patio trasero dan paso al cannabis industrial en California
Para dominar al mundo, Uber tiene que conquistar la India primero
Uvas, muerte e injusticia en los campos italianos