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La ‘Skinny House’ de NY, reflejo amistad durante la Gran Depresión

Una construcción de tres pisos y sótano de sólo tres metros de ancho y conocida como 'Skinny House' busca una designación histórica, pues además de su apariencia, la casa refleja la amistad entre vecinos durante la Gran Depresión. 
Lisa W. Foderaro
© 2015 New York Times News Service
19 abril 2015 12:48 Última actualización 19 abril 2015 12:54
Nancy Picarello y su madre Ida Santangelo frente a la Skinny House en Mamaroneck, Nueva York. (NYT)

Nancy Picarello y su madre Ida Santangelo frente a la Skinny House en Mamaroneck, Nueva York. (NYT)

MAMARONECK, Nueva York – La casa recubierta de tablillas rojas en Grand Street comparte varios atributos con sus vecinas. Tiene tres pisos, un sótano completo, pisos de madera y un patio bien cuidado.

Pero una cosa siempre ha distinguido a esta casa, haciendo volver la cabeza a quienes pasan por la cercana autopista Interestatal 95 y, en marzo, haciendo que funcionarios de Nueva York recomendaran sea añadida, junto con otras 21 propiedades y distritos, al Registro Nacional de Lugares Históricos: tiene sólo tres metros de ancho.

Llamada la Skinny House (la Casa Delgada), la estructura de techo de dos aguas ubicada en una calle modesta en este suburbio del Condado de Westchester tiene una historia que rivaliza con su arquitectura inusual.


Fue construida en 1932 por Nathan T. Seely, un carpintero afroamericano que, con su hermano Willard, tenía un exitoso negocio de construcción de casas que atendía a las oleadas de sureños afroamericanos que se trasladaron al norte como parte de la Gran Migración.

Según la solicitud del Estado que busca una designación histórica para la Skinny House, los hermanos Seely compraron lotes de terreno en la Aldea de Mamaroneck y se dedicaron a construir casas, dúplex y edificios multifamiliares.

“La misión de la compañía está descrita en el folleto de Seely titulado 'Casas para Personas de Color’”, según la solicitud presentada al Servicio de Parques Nacionales, que supervisa el registro nacional. “El párrafo inicial declara: 'Todo hombre de color necesita una casa’”.

Pero el negocio otrora próspero, que incluía una secretaria, un abogado y seis camiones Mack, se desmoronó después del desplome de la bolsa de valores de 1929. Durante la Gran Depresión, pocos estadounidenses, ya no digamos lo afroamericanos de clase obrera en empleos de servicio, pudieron permitirse comprar una casa nueva.

El negocio de los hermanos Seely fue a la bancarrota, y Nathan Seely perdió la casa de siete habitaciones que había diseñado y construido en 1926 en Grand Street para su propia familia.

Creada con su esposa, Lillian, en mente, la casa “exhibía muchas de las comodidades consideradas modernas en esa época”, indicó la solicitud de registro.

Pero el golpe de mala fortuna de Seely pronto lo llevaría a erigir la Skinny House.

En 1931, un vecino en Grand Street, un inmigrante italiano llamado Pánfilo Santangelo, dio a Seely una franja de terreno de 3.8 metros por 30.5 metros en su propia propiedad para que construyera una casa. La delgada franja, que Seely había vendido anteriormente a Santangelo, corría entre las casas de ambos hombres, incluso la propiedad que Seely perdió cuando empezó la depresión.

“Ese es el tipo de hombre que él era”, dijo Nancy Picarello, de 65 años de edad, sobre Santangelo, su abuelo. (Picarello ha vivido al lado de la Skinny House durante muchos años.)

Con poco dinero para comprar nuevos materiales de construcción, Seely recuperó y recicló todo desde traviesas de ferrocarril hasta ventanas y barandales – incluso un gallinero – para incorporarlo a su casa, que tenía 11.3 metros de largo, “Incluyó elementos encantadores y convenientes para su esposa también”, señaló la solicitud de registro del Estado. “Además de tres gabletes de ornato al frente de la fachada, añadió una cornisa para macetas justo debajo de la ventana del segundo nivel”.

Para asegurarse de que el viento no volara la casa, afianzó la estructura al suelo con cables de acero a cada lado que siguen siendo visibles actualmente.

La casa de Grand Street es una de varias “casas delgadas” famosas en Estados Unidos y Europa.

Ámsterdam destaca por su colección, siendo la más delgada una construcción en el número 22 de Oude Hoogstraat que fue construida en 1733 y tiene solo dos metros de ancho.

Los orígenes amigables de la Skinny House de Seely la apartan de otras estructuras similares, que en ocasiones son llamadas “casas del resentimiento”, porque quienes las construyeron a menudo lo hicieron para molestar a sus vecinos. Según la solicitud de registro del Estado, una “casa del resentimiento” construida en Alexandria, Virginia, alrededor de 1830 fue erigida “para ocupar un callejón después de que el dueño de la propiedad adyacente se cansó de que las ruedas de los carruajes rozaran contra las paredes de su casa”.

“La Skinny House de Mamaroneck destaca como lo totalmente opuesto a una casa del resentimiento”, indicó la solicitud de registro. “Refleja la amistad y la compasión entre vecinos, en vez de la animosidad”.

Después de que Seely murió en 1962, miembros de su familia continuaron viviendo en la Skinny House hasta 1986. Ida Santangelo, de 92 años de edad e hija de Pánfilo Santangelo, compró la casa en 1988 y principalmente la ha rentado a inquilinos, señaló la solicitud. Ella sigue viviendo a dos casas de distancia.

Hace dos años, sin embargo, Santangelo y su hija, Picarello, descubrieron después de empezar a renovar la cocina que la casa se había infestado de termitas. La casa ahora está vacía, mientras la familia decide si pagar las reparaciones o, posiblemente, entregarla a una sociedad histórica local.

“Se comieron todo”, dijo Picarello, refiriéndose a las termitas mientras señalaba el marco de madera dañado en la cocina durante un recorrido reciente por la casa.

Si, como se espera, el gobierno federal acepta colocar a la casa en el registro nacional, la designación ayudaría a un grupo sin fines de lucro, como una sociedad histórica, a obtener subvenciones para arreglar el daño causado por las termitas.

Mientras tanto, los descendientes de Seely y Santangelo están trabajando para mantener viva la historia de la Skinny House. La bisnieta de Seely, Julie Seely, que es médico, escribió una obra teatral titulada “Skinny House” en 2011. También hay un sitio web dedicado a la casa.

En Grand Street, Santangelo tiene álbumes de fotos, recortes de periódicos y un rudimentario libro de visitantes extendidos en su mesa del comedor. A lo largo de los años, ha pedido a los visitantes que llegaban a la cuadra en busca de la famosa casa que firmaran su cuaderno negro y blanco.

Junto a los nombres hay lugares tan variados como Grecia y Texas, París y Denver. “Ha habido cientos de turistas”, dijo, instando a un reportero a probar sus pizzelles hechas en casa, unas galletas italianas tradicionales. “Han venido de todo el mundo a ver la Skinny House”.

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