New York Times Syndicate

India busca responder por qué hay miles de muertes prematuras

Casi 70 por ciento de las muertes en India, cinco millones al año en total, ocurren en ausencia de supervisión médica, según la Oficina, que es la responsable del registro de los nacimientos y las defunciones.
New York Times News Service
30 mayo 2014 21:17 Última actualización 01 junio 2014 5:0
Etiquetas
Investigación, muertes prematuras en India. (NYT)

Investigación, muertes prematuras en India. (NYT)

MAGADI, India – M.R. Gundappa, de 60 años, murió en la forma en la que lo hacen la mayoría de los indios: sin ningún médico presente, sin que hubiera monitores encendidos junto a él y sin expediente escrito. La única persona presente era su esposa Sushilamma, de 48 años, quien pasó el día del fallecimiento tratando de que lo admitieran en un hospital gubernamental donde lo pudieran atender por un dolor abdominal.

Una tarde reciente, Sushilamma estuvo una hora tratando de recuperar los recuerdos del fatídico día de 2013 con un funcionario de la Oficina del Registro General de India, quien examinó su relato buscando pistas de lo que habría causado la muerte de su esposo.

Casi 70 por ciento de las muertes en India, cinco millones al año en total, ocurren en ausencia de supervisión médica, según la Oficina, que es la responsable del registro de los nacimientos y las defunciones.

Para llenar la laguna, se trata de regresar en el tiempo con un estudio nuevo sobre los fallecimientos prematuros que ocurrieron en India entre 2001 y 2014, examinando la evidencia proporcionada por las familias y los cuidadores.

Al asignar una causa a esas muertes, con base en el relato de testigos, se espera identificar las causas principales de los fallecimientos prematuros.

“La idea es mostrar, con evidencia, que es posible prevenir muchas de estas muertes”, señaló Prabhat Jha, un profesor en la Universidad de Toronto, quien concibió el proyecto.

Si bien no espera tener los resultados completos antes de cuatro o cinco años, se dieron a conocer algunas conclusiones preliminares, mismas que han provocado controversia.

La estimación del estudio del total de muertes por paludismo en India es de más de 10 veces que el de la Organización Mundial de la Salud. Su cifra para las muertes relacionadas con las infecciones por VIH es significativamente menor a la que proyectó Naciones Unidas, y el gobierno indio, que ha gastado en forma considerable para controlar la propagación de la enfermedad, podría tomar esto en cuenta en tanto decide las prioridades médicas futuras.

NO ES UNA TAREA FÁCIL

Acercarse a extraños para preguntarles por la muerte de sus seres queridos no es ninguna tarea fácil en India, un hecho que le quedó claro a Ashok Kumar, un directivo del registro público, cuando tocó una puerta en la ciudad de Magadi, un día reciente.

Al ver sus credenciales, Sushilamma abrió la puerta y le permitió acomodarse en la sala atiborrada, bajo la vigilancia de un panteón de dioses familiares ubicados en las pálidas paredes. Una fotografía de su esposo, con una guirnalda rodeando el marco, fue una adición reciente y la mirada de ella se posó en ella mientras daba detalles de la muerte a su visitante.

Luego llegaron los vecinos a ver, escuchar, ofrecer sus condolencias y, a veces, llenar algunos huecos cuando ella titubeaba en su relato.
Conforme se alargó la entrevista y Kumar entró en los detalles de la muerte, las respuestas de ella se volvieron vagas y las preguntas más incisivas.

— ¿Le dolía el corazón? – preguntó él.

— No creo – contestó ella.
— ¿Está segura? ¿Tenía algún dolor en esta región? – preguntó él, gesticulando hacia el pecho.

— No – insistió ella.

— Trate de recordar – dijo él.

— De verdad que no me acuerdo – respondió ella en tono justificativo, moviendo la cabeza, mientras se manifestaba el cansancio.

UNA AUTOPSIA DEL SIGLO XVII

El interrogatorio de Kumar fue parte de una forma inusual de investigación médica, una autopsia oral, cuyas raíces se remontan al Londres del siglo XVII, una ciudad abrumada por las epidemias, donde los “buscadores de la muerte” aparecían con regularidad en las casas después de que moría alguien.

En India, se realizaron dos estudios vanguardistas en los 1950 y 1960, pero más limitados en alcance.

“Literalmente, hemos perseguido a la muerte en millones de hogares durante una década”, indicó Suresh Rathi, un investigación sénior que administra el proyecto. “¿Dónde encontraríamos a los médicos para eso?”.

Dos veces al año, directivos del registro público como Kumar visitan las casas de toda India donde hubo algún y fallecimiento del que se informó en los últimos seis meses, armados con formatos de autopsias orales. Se escanean los formatos terminados y se comparten con la oficina del Centro para la Investigación de la Salud Mundial en Bangalore, una organización internacional, no lucrativa, que colabora con la Oficina del Registro Público en el proyecto.

Cada formato se envía a dos médicos de un grupo de alrededor de 300, quienes determinan, en forma independiente, la causa probable de la muerte. Si coinciden los veredictos, queda determinada la causa de la muerte. De no ser así, se le pide a un doctor sénior que funja como árbitro y tome la decisión.

Esta parte se concluye con bastante rapidez, comentó Jha, a quien se le ocurrió la idea. El verdadero reto es conseguir las autopsias orales.

En las zonas urbanas, contó Kumar, “es posible que nos reciban bien en los hogares, pero no siempre se nos invita a hablar de los detalles de la muerte de un ser querido”.

Los aldeanos están más dispuestos a compartir sus historias, según Jha. “Es casi catártico”, dijo. “Para muchos es una oportunidad de dar rienda suelta a su relato sobre el tratamiento, o la falta de él, en hospitales gubernamentales y hasta privados”.

El idioma presenta un obstáculo adicional: en las autopsias, se graban los relatos en el lenguaje local y, si bien el proyecto emplea a médicos que hablan con fluidez 18 de los 20 idiomas oficialmente reconocidos en India, se han tenido que descartar 2 mil de ellas por ser incomprensibles.

Se han recopilado y analizado cerca de 42 mil autopsias, cada una en su respectivo formato. Debido a la dependencia del estudio en el papel, podrían requerirse de cuatro a cinco años para que estén disponibles los resultados finales. Esa reserva de información será buenas noticias para los especialistas en salud pública, pero aportará poco a las familias sujeto del estudio. Nunca se compartirán los resultados con ellas, y seguirán sin explicarles las muertes.

No obstante, persisten los investigadores. Una tarde de calor, en la aldea de Uragahalli, Kumar trataba de que le contaran la muerte de una bebita que solo había vivido una hora después de nacer.

La madre perdió la conciencia después del parto y recordaba muy poco. Así es que Kumar tuvo que depender de los abuelos ancianos de la bebé, quienes batallaban para poner en palabras lo sucedido.

“¿De qué sirve hablar de eso ahora?”, preguntó la abuela en kannada, el idioma local, claramente irritada.

La entrevista con Sushilamma, la viuda, fue igualmente agotadora. El final de la entrevista se pareció a cuando se va retirando la venda de una herida abierta: ella describió muchas horas de rogarle a los médicos que le dijeran qué tenía su marido.

“La peor parte es que todavía no sé qué pasó”, comentó, con algo más que dolor en la voz.

Todas las notas NEW YORK TIMES SYNDICATE
'Baba' hecha en casa se vuelve un gran negocio
¿Cuál es la forma más fácil de hacerse rico en la web? Con una Oferta Inicial de Monedas
¿Pueden los animales predecir terremotos?
Esta ciudad china tiene un pasado ruso... y eso es su gran problema
Empaques comestibles para combatir el calentamiento global
¿Por qué las empresas automovilísticas están contratando expertos en ciberseguridad?
De metalero a político, la historia de Freddy Lim
A sus 98 años, esta eminente científica cerebral ‘sigue de entrometida’
Esta aldea abandonada en Italia es 'retrato perfecto' de un paraíso perdido
Cuando tu casa es un castillo
¿De qué tecnológica estarías dispuesto a prescindir?
Macron y la resurrección de Europa
Dejó Wall Street para ser estilista de perros… Y triunfó
¿Por qué Instagram se está convirtiendo en el próximo 'Facebook'?
De ganar 29 dólares la hora a 19.60
Estas empresas quieren ‘meterse en tu cama’
El circo más famoso del mundo cerrará después de 146 años
Ellos son los trabajadores tecnológicos que Trump deja en el limbo
¿Por qué Facebook sigue ganándole a todos sus rivales?
Rico en líderes de IA, Canadá -por fin- trata de sacarles provecho
En este país, nada dice ‘te amo’ como un diente de cachalote
Después del Brexit, ¿Londres puede seguir siendo una capital del mundo?
Granjas de mariguana en el patio trasero dan paso al cannabis industrial en California
Para dominar al mundo, Uber tiene que conquistar la India primero
Uvas, muerte e injusticia en los campos italianos