New York Times Syndicate

Hallazgo de mexicano en Galilea revela pistas de la vida de Jesús

El reverendo Juan M. Solana, de los Legionarios de Cristo, proyectaba construir un centro vacacional para peregrinos cristianos en Galilea, pero en las excavaciones halló una antigua sinagoga donde Jesús habría impartido sus enseñanzas.
Isabel Kershner / 2014 New York Times News Service
23 mayo 2014 19:25 Última actualización 24 mayo 2014 5:0
Vestigios hallados en Galilea presuntamente ligados a la vida de Jesús (NYT)

Vestigios hallados en Galilea presuntamente ligados a la vida de Jesús (NYT)

MIGDAL, Israel - Para el reverendo Juan M. Solana, fue el equivalente espiritual de encontrar petróleo.

Cuando se propuso desarrollar un centro vacacional para peregrinos cristianos en Galilea, desenterró un sitio sagrado: el presunto pueblo natal de María Magdalena y una antigua sinagoga en la que, dicen expertos, Jesús bien pudo haber impartido sus enseñanzas. El proyecto, que el sacerdote católico nacido en Puebla describe como “providencial”, será bendecido por el papa Francisco durante su visita a Tierra Santa este mes.

La historia empieza en 2004. Solana, quien dirige el Centro Notre Dame en Jerusalén del Instituto Pontificio, complejo de un siglo de antigüedad que suministra instalaciones y un sereno punto de reunión para peregrinos cristianos, pensó en construir unas instalaciones similares en la región de Galilea, donde la Biblia dice que tuvieron lugar la mayoría del ministerio y milagros de Jesús.

Tras una búsqueda de tierra apropiada, cuatro lotes en manos de particulares fueron adquiridos en la costa noroeste del Mar de Galilea, cerca del pueblito israelí de Migdal y la destruida aldea árabe de Al-Majdal. Ambos fueron nombrados por el antiguo poblado de Magdala, de donde se sugiere que era María Magdalena.

El plan de Solana consistía en derribar las cabañas vacacionales del viejo centro de playa construido ahí en los 60 y erigir en su lugar un hotel para 300 huéspedes, un restaurante y un centro de espiritualidad junto al lago para rezos y contemplación. Se contrató a arquitectos y los permisos del edificio finalmente fueron expedidos en 2009.

Todo lo que quedaba antes de que la construcción pudiera empezar era llevar a cabo una excavación de salvamento en el sitio, requisito de rutina en Israel. La Iglesia Católica Romana y los arqueólogos despachados por la Autoridad de Antigüedades de Israel no preveían encontrar nada significativo, proponiéndose acabar con la excavación tan rápida y baratamente como fuera posible.

Sin embargo, sus palas chocaron con historia apenas poco más de 30 centímetros debajo de la superficie, con una banca de piedra que, pronto saltó a la vista, formaba parte de los restos de una sinagoga del siglo I, una de las apenas siete del periodo del Segundo Templo de cuya existencia se sabe, así como la primera que se encuentra en Galilea. Una moneda local hallada en una sala lateral de la sinagoga databa del año 29, el periodo en que se cree que Jesús vivió.

Las personas involucradas en el proyecto dicen que este de inmediato evocó en ellos un verso bíblico, Mateo 4:23: “Jesús pasó por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, predicando la buena nueva del Reino de Dios, así como curando las enfermedades y los males de la gente”. El sitio de la excavación estaba apenas a 8 kilómetros de Capernaum, conocido centro de actividades de Jesús.

Al poco tiempo quedó claro que el sitio no sólo estaba cerca de Magdala; esto era Magdala. La excavación continuó y se descubrió un antiguo mercado y un área aparte de salas con piscinas contiguas, presuntamente usadas en la producción del salado pescado curado por el que Magdala era famoso; una gran villa con mosaicos, frescos y tres baños rituales; un barrio de pescadores, diseminados con antiguos ganchos y otro equipo; y una sección de un muelle del siglo primero. La antigua sinagoga fue descubierta en el punto preciso donde los arquitectos habían planeado erigir una capilla ecuménica, a la derecha de la entrada del hotel.

El hallazgo de las ruinas significó que los planes de construcción tuvieron que ser modificados para darles cabida a estas, y el restaurante y hotel siguen en construcción. Pero, el nuevo centro de espiritualidad ya fue completado, con un altar en forma de barco que se mezcla con una vista del muelle y el mar de Galilea. “Jesús solía predicar a las muchedumbres desde la barca de Pedro, así que nosotros intentamos reproducir esa idea aquí”, dijo Solana, quien pertenece a los Legionarios de Cristo. “Nuestros planes, con una providencia mayor, se fusionaron con mucha fuerza”.

El papa no tiene programado visitar Magdala durante su viaje de tres días por la región, que incluirá paradas en Jerusalén, Jordania y Belén. Más bien, el tabernáculo del altar barco será llevado al Centro Notre Dame en Jerusalén para que reciba su bendición. Posteriormente, el 28 de mayo, el sitio será inaugurado oficialmente como el parque arqueológico Magdala, en tanto el centro de espiritualidad contiguo será dedicado en la presencia de representantes del gobierno israelí y el Patriarca latino de Jerusalén, Fouad Twal.

Un tramo de tierra junto al sitio ha pertenecido a otra orden católica, los franciscanos, a lo largo de décadas. Excavaciones ahí arrojaron algunas ruinas antiguas, pero nada de la importancia de los vestigios del siglo I de Magdala. La propiedad franciscana sigue siendo privada, pero Magdala ya fue abierto al público.

Dos canadienses, Roy Fu y Elsie Chew recorrieron las ruinas en un reciente día lluvioso entre semana. “No es tan profundo”, dijo Chew. “Me parece asombroso que nadie haya encontrado esto antes”.

La antigua sinagoga tenía algunas características inusuales, incluyendo un bloque de piedra con un grabado ornamental que, dicen arqueólogos, probablemente se usó como mesa para leer la Torá. Tiene columnas y arcos grabados, un menorá de siete brazos con vasos para vino y aceite a cada lado, una condecoración de 12 hojas y carrozas de fuego. Al parecer la piedra es una miniatura del Segundo Templo en Jerusalén, que fue destruido en el año 70 adornado con símbolos también enfocados a conmemorar el Primer Templo.

“Nosotros aún no entendemos cabalmente el poder de esta piedra”, dijo Arfan Najar, arqueólogo y coadministrador de la excavación de Magdala, quien llegó al sitio primero en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel y ahora trabaja directamente con la iglesia. “Quienquiera que haya hecho esto vio el templo con sus propios ojos”.

Najar dijo que Magdala, poblado judío que se cree que fue destruido por los romanos alrededor del mismo tiempo que el templo, fue un descubrimiento en particular importante porque no está ensombrecido o revestido con construcción posterior. Cada piedra que se ha encontrado ahí era del siglo I, destacó. “Es la ventana que nos faltaba, Jesús en Galilea” dijo.

Dina Gorni-Avshalom, la arqueóloga que maneja la excavación a nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel, dijo que la sinagoga y la mesa de lectura dieron a los investigadores un extraordinario entendimiento sobre la naturaleza del vínculo entre los judíos del norte y el templo en Jerusalén, así como la conexión entre judaísmo y las primera etapas del cristianismo. Encima de eso, dijo ella, hubo suficiente “evidencia circunstancial” para dar por hecho que Jesús pudo haber puesto un pie ahí.

En total, el sitio del Centro Magdala, como ahora se llama el proyecto de Solana, ocupa más de 8 hectáreas de tierra, cuyo costo ascendió aproximadamente a 16 millones de dólares. Completar el proyecto llevará su costo a más de 100 millones de dólares, dijo Solana, y tan solo se ha reunido alrededor de un tercio de los fondos necesarios hasta ahora. A los donadores se les ofrece el patrocinio de un metro cuadrado de excavación arqueológica (150 dólares) o construcción de edificios (mil dólares). El equipo de trabajo incluye a académicos de la UNAM y de la Anáhuac, en tanto han participado casi mil voluntarios de todo el mundo.

La antecámara del domo del nuevo centro de espiritualidad está dedicada a las mujeres que siguieron a Jesús. La presencia de Magdalena fue prominente en dos puntos cruciales en la historia de Jesús: la crucifixión y la resurrección; con el paso de los siglos, ella ha estado fusionada con otras mujeres bíblicas y ha llegado a ser asociada con la figura de una prostituta arrepentida y un símbolo de redención.

Aquí, en una capilla lateral dedicada a su memoria, ella es presentada en un gran mosaico mientras Jesús expulsa siete demonios de su cuerpo, con el antiguo pueblo de Magdala detrás de ella, el retrato de un artista con base en la apariencia actual del lugar.

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