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Entrenador vs. Apps para estar en forma: ¿cuál te mantiene mejor?

La tecnología abarca cada vez más campos del ser humano. Hoy día, las compañías están fascinadas con la buena condición física y la salud. Lo cual nos lleva a preguntarnos qué conviene más: ¿un entrenador personal o una app?
The New York Times
21 febrero 2015 18:51 Última actualización 22 febrero 2015 15:33
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Rastreadores de actividad. Contadores de calorías. Teléfonos con monitores cardíacos. Es claro que, hoy día, las compañías de tecnología están fascinadas con la buena condición física y la salud. A medida que la tecnología nos empuja a ser más sanos y tener mejor condición física, algunas aplicaciones hasta tratan de remplazar totalmente al entrenador personal y al gimnasio.

La idea es bastante simple: si bien los entrenadores personales pueden crear una serie de ejercicios seguros y efectivos, pueden ser caros y, a veces, inconvenientes. Una aplicación para estar en buena forma, no obstante, puede viajar a donde está usted y es relativamente barata, a veces, hasta gratuita.

Así es que enero lo pasé en una reto de condición física personal, viendo qué era lo que proporcionaba una mejor serie de ejercicios: una entrenadora personal verdadero o una aplicación para entrenamiento personal. Si bien la primera me presionaba duro y me motivaba para cumplir con mis costosas citas, encontré que la aplicación encajaba mejor en mi estilo de vida y tendría el mayor potencial de largo plazo.
Existen muchas opciones de aplicaciones para estar en buena forma y tienen toda una gama de precios. El Fitness Buddy ofrece una enrome biblioteca gratuita de ejercicios, de tal forma que uno puede armar su propia serie de ejercicios, así como algunas gratuitas y otras pagadas por cinco dólares por mes o 30 dólares por año.

Kiqplan es un plan de ejercicios que se vende en las tiendas como una tarjeta de regalo de 20 dólares que abre una serie de ejercicios para 12 semanas (se puede escoger en Slim and Trim, Beer Belly Blaster y otros).

La aplicación incluye entrenamiento en nutrición, integración con los rastreadores de actividad y recompensas por alcanzar ciertos hitos.
Y Hot5 tiene una colección de ejercicios de alta intensidad durante cinco minutos que se combinan con sesiones más prolongadas, con videos buenos que presentan a diversos entrenadores. Cuesta tres dólares mensuales o 22 dólares al año.

Sin embargo, la mejor opción que encontré fue FitStar, una aplicación gratuita de entrenador personal. Por 40 dólares anuales, se tiene acceso a más series de ejercicios. De las aplicaciones que probé, FitStar fue la más cercana a tener un entrenador de verdad porque es posible armar series de ejercicios de acuerdo al nivel y los objetivos que se tengan para estar en buena condición física.

Las rutinas duran de 10 a 50 minutos y, mientras que algunas aplicaciones solo hacen repetir los mismos ejercicios una y otra vez, FitStar los combina a medida que se ejecutan los programas. Los ejercicios se van haciendo más difíciles en forma gradual, y se puede calificar cada uno de ellos en forma individual como demasiado fácil, perfecto o “brutal”.

Así es que si se tienen piernas fuertes, la aplicación aprenderá rápidamente cómo hacerlas trabajar realmente duro. Y si el torso superior es relativamente débil, la aplicación se ajusta para trabajar esos músculos, empezando con un nivel de baja intensidad.
Los fundadores de FitStar dijeron que trabajaron con fisiólogos del ejercicio y con entrenadores personales para idear una colección base de ejercicios. Y la aplicación utiliza los datos anónimos recopilados entre todos sus usuarios para ajustar programas individuales para cada uno de ellos.

“No es distinto a los videojuegos en los que hay sistemas de emparejamiento para el juego en línea y te pueden acomodar con oponentes en tu nivel”, señaló Mike Maser, un cofundador y director ejecutivo de FitStar. “Usamos algoritmos similares para emparejarte con una serie de ejercicios que estén a tu nivel, pero te empujan solo lo suficiente”.

Maser comentó que cree “100 por ciento” que la gente podría llegar a estar en buena forma por sí sola usando solo FitStar, pero notó que la aplicación también podría utilizarse junto con el régimen de un entrenador personal.

FitStar es conveniente y es divertido usarla. Tony Gonzales, el afable exjugador de la NFL, presenta y narra los videos de los ejercicios en los que aparecen su esposa y algunos otros atletas. (FitStar también hace una aplicación para yoga, presentada por Tara Stiles, una exmodelo y estrella del yoga en YouTube.)

Con la aplicación no se necesitan pesas ni ningún otro equipo por lo cual es fácil utilizarla en cualquier parte. Se integra con MyFitnessPal, que es mi aplicación favorita para llevar el registro de la ingesta de calorías. Cuando se realiza una serie de ejercicios, FitStar envía automáticamente la cantidad de calorías que se quemaron con MyFitnessPal, de tal forma que se sabe cuántas más se pueden ingerir ese día.

Noté la progresión de los ejercicios en el transcurso de un mes. Un inconveniente, no obstante, es que no se puede optar por cambiar el nivel de condición física cuando ya se inició el programa, a fin de poder hacer los ejercicios significativamente más difíciles o más fáciles.

Si los ejercicios no son lo suficientemente intensos, solo es posible decirle a la aplicación que estuvo muy fácil y ella incrementa, lentamente, la intensidad la siguiente vez. Y ella no puede adaptar ejercicios debido a alguna lesión, lo que fue un problema para mí porque tengo una lesión en un pie que limita el rango de movimiento.
En comparación, al trabajar con un entrenador, tuve que alejarme mucho de mi zona de confort, protegió mi lesión y, probablemente, obtuvimos resultados con mayor rapidez. No obstante, como las aplicaciones, hay muchos tipos de entrenadores.

Me recomendaron personalmente que probara con Alison Roessler, quien maneja Truve, un centro de entrenamiento privado y bienestar en Oakland, California. Si no se tiene una recomendación de alguien en quien se confíe, dijo Roessler, la clave para encontrar a un buen entrenador es preguntar sobre sus certificaciones y cualificaciones. También, asegurarse de que el entrenador evalúe las capacidades y lesiones antes de empezar.

Roessler, una atleta que fue corredora y jugadora de futbol antes de comenzar con Truve, tiene cinco certificados de entrenamiento reconocidos en todo Estados Unidos. Cobra 100 dólares la hora por las sesiones de entrenamiento y dijo que trata de evitar repetir los ejercicios.

No es de sorprender que las rutinas de ejercicios con Roessler fueran mucho más difíciles que las de las aplicaciones, probablemente porque subestimé mi condición física cuando llené mi perfil en FitStar. Como resultado, cuando mi entrenadora me presionó para intentar rutinas más difíciles después de solo unas cuantas sesiones, sentí una verdadera satisfacción por los logros obtenidos.

FitStar no me presionó para llegar tan lejos y tan rápido. Si se empieza a partir de cero y se trata de estar en forma solo con FitStar, los resultados podrían tardar en producirse, lo cual puede generar frustración y que se abandone la aplicación.

No obstante, la conveniencia y el precio cuentan muchísimo y, a la larga, los ejercicios de ubicación indeterminada, en cantidades reducidas, de FitStar parece más factible que una cita de 100 dólares la hora en el otro extremo de la ciudad.

Lo que no está incluido en FitStar, no obstante, es la motivación. Varios expertos en el estado físico con los que hablé me dijeron que, a pesar de las historias de éxito que se proclaman en la parte de atrás de los DVD para estar en buena forma y en el blog de FitStar, a muchas personas les falta motivación para obtener resultados significativos al ejercitarse solas con una aplicación o un video.

“Es fácil cancelar una cita con la televisión, es fácil cancelar una cita con la iPad”, dijo Michael Boyle, quien entrena a atletas profesionales y a otros en un centro de fortaleza y acondicionamiento en una zona de Boston y tiene el blog StrengthCoach.com.

No hice los ejercicios cuando salí de vacaciones. Y es difícil cambiar hábitos viejos, con tecnología o sin ella; sabemos que más de la tercera parte de las personas abandona sus rastreadores de la condición física después de solo unos cuantos meses.

Sin embargo, los entrenadores personales, simplemente, no están al alcance de muchas personas, ya sea por el costo o por los horarios rígidos. Sin embargo, Boyle dijo que las clases en grupos reducidos han resultado ser alternativas populares tanto para el entrenamiento privado como las rutinas de ejercicios en la casa. Las clases combinan el estímulo social con la motivación de una cita, así como por lo menos una sanción financiera si no se asiste a hacer los ejercicios.

Así es que, mientras que FitStar podría parecer la solución adecuada para mantener elevadas las endorfinas y hacer que se reduzca la cintura, la verdadera prueba no será un mes, serán dos, tres o cuatro. Quizá para entonces ya haya abandonado tanto a la entrenadora como a la aplicación y, en cambio, vaya a una clase en SoulCycle, el popular estudio de “spinning”. Cualquier cosa menos el sillón.

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