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El hotel paradisiaco de Leonardo DiCaprio

Conoce el nuevo proyecto ecoturístico de la estrella de Hollywood en una región conocida como Cayo Sumba, en Belice, donde se encuentra uno de los arrecifes más grandes del planeta. 
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25 abril 2015 15:13 Última actualización 26 abril 2015 5:0
Cayo Sumba, la región que restaurará Leonardo DiCaprio. (NYT)

Cayo Sumba, la región que restaurará Leonardo DiCaprio. (NYT)

En lo que podría ser su papel principal de más alto impacto hasta ahora, el actor Leonardo DiCaprio, nominado al Oscar por El Lobo de Wall Street, está planeando sanar a una isla.

Bien conocido por su activismo ambiental, compró Cayo Sumba, 42 hectáreas de tierras silvestres y despobladas frente a la costa de Belice, con un socio poco después de que puso pie en el país hace una década.

“Era como el cielo en la Tierra”, dijo vía telefónica desde Los Ángeles. “Y casi de inmediato, encontré la oportunidad de comprar una isla ahí”.

Ahora, DiCaprio se ha unido a Paul Scialla, el director ejecutivo de Delos, un desarrollador basado en Nueva York para crear un centro turístico con conciencia ecológica. Cuando abra a los huéspedes en 2018, “Cayo Sumba, una Isla Revitalizante” incluirá las comodidades de muchos centros turísticos de lujo, con extensas villas, piscinas infinitas y asombrosas vistas del atardecer.

Pero el término “Revitalizante” en el título se refiere no solo al impacto que la isla pudiera tener en los visitantes, sino a la isla misma. Cayo Sumba ha sufrido por la pesca excesiva, una línea costera en erosión y la deforestación de sus manglares, y los socios pretenden poner de nuevo las cosas en orden.

Cayo Sumba está a 45 minutos en barco desde el Aeropuerto Internacional Philip S.W. Goldson en la ciudad de Belice y a 15 minutos en barco desde San Pedro, la ciudad grande más cercana. La isla ha sido usada durante cientos de año, según Juan Rovalo, un biólogo que encabeza a un equipo de científicos que estudian al cayo.

Era un sitio popular entre los pescadores, quienes hacían escala en su camino hacia los mercados en México y cortaban los mangles, usando la madera para las hogueras en las cuales ahumar su pesca y los moluscos que recogían del arrecife, dejando en la isla miles de conchas vacías. Más recientemente, dijo, las anteriormente abundantes palmeras de la isla han sido desenterradas y usadas para decorar los terrenos de hoteles en San Pedro.

Las villas para los huéspedes en Cayo Sumba serán construidas encima de una enorme plataforma que se extiende en un arco sobre el agua, con arrecifes artificiales y refugios pesqueros debajo. Un vivero en la isla cultivará pasto marino nativo para apoyar a un área de conservación de manatíes, y se replantarán mangles, reemplazando a especies invasivas. Un equipo de diseñadores, científicos, ingenieros y arquitectos paisajistas, algunos de los cuales pasaron más de 18 meses estudiando Cayo Sumba, monitoreará el impacto del centro turístico sobre el entorno.

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Leonardo DiCpario

“El foco de atención es hacer algo que cambie al mundo”, dijo DiCaprio. “No podía haber ido a Belice y construido en una isla y hecho algo así, si no fuera por la idea de que pudiera ser vanguardista en el movimiento ambiental”.

Leonardo DiCaprio, a quien le encanta bucear, visitó Belice por primera vez en 2005 para nadar en su arrecife de coral. “Tan pronto como llegué ahí, me enamoré”, dijo DiCaprio. “Belice es verdaderamente único. Tiene el segundo sistema de arrecife de coral más grande del mundo, y tiene alguna de la vida marina más diversa, como la población de manatíes y casi todas las especies de peces que uno pueda imaginar. Además, están los templos mayas y la cultura”.

Pronto compró Cayo Sumba por 1.75 md con Jeff Gram, el dueño del Cayo Espanto Island Resort, un sitio vacacional de lujo en otra isla privada en Belice, donde los precios en abril para dos huéspedes oscilaban entre mil 695 y 2 mil 295 dólares por noche, según su sitio web. Gram dijo que aportaría su experiencia en ser dueño y operador de centros turísticos isleños a la nueva aventura. “En cuanto a Sumba”, dijo, “creo que será una isla privada increíble que establecerá la referencia para todos los futuros desarrollos isleños”.

Restorative Island LLC, que es propiedad de Scialla, construirá el centro turístico en Cayo Sumba, y Restorative Hospitality, una división de Dlos, será su operador.

Fundado por Scialla cuando era socio de Goldman Sachs, Delos es bien conocido por su desarrollo centrado en la salud en el número 66 de East 11th Street en Nueva York. El condominio de cinco unidades, donde un penthouse está en el mercado en 39.8 millones de dólares, tiene varias características diseñadas para alentar la buena salud, incluidas duchas enriquecidas con vitamina C, cocinas equipadas con estaciones de elaboración de jugos e iluminación diseñada para promover un sueño profundo.

DiCaprio forma parte del consejo asesor de Delos, junto con Deepak Chopra, el gurú del mejoramiento personal; Richard A. Gephardt, el ex representante estadounidense de Missouri; y médicos de la Clínica Mayo y la Clínica Cleveland. DiCaprio, que forma parte de los consejos de varias organizaciones sin fines de lucro, incluido el Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF, por sus siglas en inglés), fue uno de los primeros inversionistas en Delos. También s dueño de un departamento en el 66 de East 11th, el cual renta.

“Nos estamos presionando unos a otros para probar los límites de lo que es posible”, comentó DiCaprio sobre su asociación con Scialla y el principal arquitecto y diseñador, Jason F. McLennan. “Con el inicio del cambio climático, hay enormes desafíos, así que queremos que la estructura no solo realce y mejore el ambiente, sino que sea un modelo para el futuro”.

Belice, que tiene apenas 341 mil habitantes, según el World Factbook de la CIA, es altamente dependiente del ecoturismo. El turismo asociado con el arrecife de coral y los manglares contribuyó con hasta 196 millones de dólares a su economía nacional, o aproximadamente 15 por ciento de su producto interno bruto en 2007, según un estudio del Instituto de Recursos Mundiales.

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Belice

Sin embargo, Belice no ha disfrutado de las mismas protecciones ambientales que, digamos, Costa Rica, que fue uno de los primeros países en capitalizar el ecoturismo.

“Pienso que Belice, en el pasado, no ha sido tan estricto, y hemos visto un impacto adverso, especialmente cerca de la costa”, dijo Nadia Bood, que es la jefa de la oficina en Belice del WWF. Belice espera revertir esta tendencia y, en 2013, desarrolló un estricto plan de zonificación para su línea costera que está en revisión y, según Bood, debería promulgarse como ley a fines de este año.

Pero aunque el ecoturismo es un tema de moda, es poco claro si realmente funciona.

“Ningún hotel puede ser verdaderamente sustentable porque se tiene que volar para llegar ahí”, dijo Jan H. Katz, conferencista en la Escuela Cornell de Administración Hotelera. “Si a usted realmente le preocupa la sustentabilidad, en vez de ampliar su huella de carbono volando a una isla remota y luego crear la basura que necesitan para elaborar composta, simplemente done dinero a un programa de conservación”. Lo que la gente está comprando, dijo Katz, es el estatus de hospedarse en un centro turístico ecológico exclusivo.

DiCaprio y Scialla lo ven de otra manera. Las visitas a Cayo Sumba, dicen, ayudarán a revertir parte del daño ambiental que la isla ya ha sufrido.

Cayo Sumba se apegará al Desafío de Construcción de Vida, estrictos requerimientos ambientales que incluyen la autosuficiencia energética y de agua creados por McLennan, el arquitecto, quien es miembro del consejo asesor de Delos. Cayo Sumba será el primer centro turístico de lujo en apegarse a estos estándares, y entre los más amigables con la ecología del mundo, sostuvo McLennan.

En cuanto a los huéspedes, los lineamientos dictarán lo que pueden llevar consigo al centro turístico. Las botellas de agua de plástico, por ejemplo, no serán permitidas en la isla. Una vez ahí, los huéspedes pasarán por un programa de orientación ecológica.

“El objetivo es crear algo que no sea artificioso – una choza tiki o alguna imagen de un retiro hawaiano – sino más bien la historia del lugar, la cultura maya, con un enfoque más moderno”, dijo McLennan.

"Queremos cambiar la visión de la gente que acuda de visita, tanto sobre el medio ambiente, obviamente, y también sobre su bienestar personal".

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