New York Times Syndicate

Él es el hombre más odiado de la TV

Iwan Rheon, mejor conocido por interpretar al villano Ramsay Bolton en las serie 'Games of Thrones', interpreta a uno de los personajes más odiados de las televisión, pero ¿qué otros papeles se esconden detrás de la carrera de este actor?
New York Times 
06 mayo 2016 17:21 Última actualización 07 mayo 2016 5:0
Ramsay Bolton

Para “Game of Thrones”, Rheon hizo audición originalmente para el papel del heroico Jon Snow. (NYT)

Como muchos actores exitosos, Iwan Rheon, mejor conocido como el despreocupadamente malévolo Ramsay Bolton en “Game of Thrones”, se puede decir que el hombre más odiado de la televisión, admite que le preocupa ser definido estrechamente por un personaje imborrable. Pero si se le hace una pregunta posterior lógica - ¿en qué más está trabajando? -, se vuelve más clara la escala de su desafío.

“Estoy interpretando a un Hitler joven”, respondió, refiriéndose a la película de la televisión británica “Adolf the Artist”. Luego se dio cuenta del hecho, y su rostro se contrajo en un gesto de desesperación: “¡Oh, ya estoy encasillado!”

Así es la vida para el hombre detrás de un personaje que, en tres temporadas de “Game of Thrones” se ha convertido en emblema de los impulsos más oscuros de un programa perturbador. Desde que llegó como un sádico monótono en la Temporada 3, este exbastardo legitimado y voluntarioso se ha extendido para personificar la obsesión dinástica de la historia e infligir algunos de sus abusos más flagrantes. Esa lista incluye desollar y castrar a sus rivales, la cacería recreativa de una niña y, más polémicamente, la violación en su noche de bodas de su novia rehén, Sansa Stark (Sophie Turner) en la temporada pasada.


Que lo haga todo con una alegría de colegial lo hace mucho más visceralmente despreciable; Rheon concibió a Ramsay como una mezcla del trastornado Guasón de Heath Ledger y Daniel el Travieso, dijo, y añadió un poco del fanfarroneo de Liam Gallagher, el dispéptico excantante de Oasis. La creación resultante ha terminado en muchas listas de “los más odiados” en línea. En diciembre, los lectores de The Atlantic votaron por Ramsay como “el peor personaje actual en la televisión” por encima de otros como Hannibal Lecter y Walter White, así como Joffrey Baratheon, el despreciativo niño rey al que Ramsay reemplazó como el villano característico de “Game of Thrones”.

“Después de que perdimos a Joffrey, teníamos un hueco en forma de sicópata en el mundo de ‘Thrones’”, escribió Turner en un correo electrónico. “Pero Iwan aporta un terror y una repugnancia que Joffrey nunca tuvo. Necesitábamos a alguien a quien odiar, y nos encanta odiarlo”.

En la nueva temporada, la sexta del programa, Ramsay profundiza más, sugirió Rheon, incluso acercándose a algo parecido a una emoción humana al lamentar la muerte de una niña en el final de la Temporada 5. (“Eso me sorprendió incluso a mí”, dijo.) Por supuesto, también lo encuentra furioso por la fuga en la temporada pasada de sus cautivos Sansa y Theon (Alfie Allen) - el joven noble al que castró, obligó a ser su esclavo y rebautizó como Reek (“hediondo” en inglés) - y maquinando quién podría ser su víctima más terrible hasta el momento: un medio hermano aún no nacido quien pudiera ser un heredero rival.

Los creadores del programa, David Benioff y D.B. Weiss, tan obsesionados con la secrecía que declinaron ofrecer a los críticos copias adelantadas, solo dijeron que Ramsay estará a la altura de “cosas muy malas”.

“En ocasiones uno solo piensa: ‘Oh, Dios, ¿no podemos solo hacer algo bonito?’”, dijo Rheon, riendo. “En este programa, los héroes no son necesariamente los héroes estándar, así que supongo que los villanos necesitan ser incluso peores”.

Rheon, de 30 años, porta con soltura el manto del más odiado. Según todas las versiones un joven galés encantador - su nombre se pronuncia OO-wan re-OHN, y creció en Cardiff y ahora vive en Londres -, le divierte la notoriedad y afirma que es “un honor” ser considerado el más despreciable en un programa lleno de cosas despreciables.

“Aparentemente, asusto más que un Caminante Blanco. Y un gigante. Y un dragón”, dijo.

En general, los fanáticos no vuelven las acciones de Ramsay en su contra, y las realidades técnicas de la producción evitan que los hechos viles pesen demasiado en su alma. Los desollamientos, por ejemplo, involucran una pieza de caucho y un cuchillo de utilería que él tiene que sostener de manera que la luz capte sus ángulos malévolos, lo que hace difícil que se obsesione con las dimensiones morales.

Una excepción fue la violación de Sansa en la última temporada, que fue “muy difícil para mí; realmente no pude dormir la noche anterior”, dijo.

Como otros en el programa, sin embargo, sigue estando un poco perplejo por la indignación que provocó, menos por el enojo mismo que por la escala y naturaleza selectiva de la misma. Unos cuantos episodios después, señaló, la inmolación de una niñita provocó una respuesta comparativamente moderada.

“No quiero comparar estas cosas y cuál es peor”, dijo. “Pero ¿quemar a una niña en la hoguera? Eso es bastante malo, ¿no?”

Para un hombre conocido por su villanía en pantalla, Rheon difícilmente pudiera ser más genérico en su conversación. Autocrítico y atento, es dado a las ocurrencias y a salirse por la tangente de manera tonta; al preguntarle por sus patanes favoritos, enlistó a Stringer Bell de “The Wire” y el T. Rex de “Jurassic Park”. Quizá más discordante para los fanáticos de “Thrones”: pasa su tiempo libre escribiendo y grabando melodías pop folclóricas, mayormente solo pero ocasionalmente con su hermano, Aled. El año pasado lanzó su primer álbum, “Dinard”.

“Es simplemente un tipo realmente agradable”, dijo Allen, el blanco de las acciones más espantosas de Ramsay. “No me explico por qué interpreta a un buen sicópata”. (Los actores, amigos detrás de cámaras, ocasionalmente se encuentran con fanáticos incrédulos que se asombran de verlos pasar tiempo juntos. “Es como para decirles, ¿también crees en dragones, amigo?”, dijo Allen.)

En persona, lejos de los interiores fríos y húmedos en que típicamente aparece en “Game of Thrones”, el rosto de Rheon es más querúbico que demoniaco, con un estilo elegante y el cabello artísticamente revuelto que despeina más conforme se pasa las manos por él durante la conversación. Lo que lo define, sin embargo, son un impresionante par de ojos azul pálido que tiende a resaltar de manera maniática en “Game of Thrones”, lleno del deleite que surge de una crueldad u otra.

“Tiene esta mirada, esta mirada sonriente con los ojos muy abiertos que te penetra”, dijo Turner.

Nacido en Carmarthen, Rheon y su familia se mudaron a Cardiff cuando él tenía cinco años, y creció tocando en bandas punk y soñando con el estrellato. Pero su participación en el Eisteddfod, un importante festival cultural en Gales, lo llevó a ser incluido en el elenco de un programa dramático galés, y luego estudió en la Academia de Música y Arte Dramático de Londres. Su papel trascendental lo obtuvo poco después de graduarse, como el suicida Moritz en una producción londinense en 2009 del musical “Spring Awakening”.

El papel fue uno de los primeros de muchos tipos con problemas, atormentados o de otro modo extraños que ha sido contratado para interpretar. Fue un delincuente juvenil complicado en “Misfits”, una serie de superhéroes torcidos en Gran Bretaña; un vendedor de drogas errático en la cinta “Wild Bill”; y un soldado traumatizado en el drama de guerra de la BBC “Our Girl”. (Una excepción: su interpretación del vecino ansioso de Ian McKellen y Derek Jacobi en la comedia británica “Vicious”.)

Para “Game of Thrones”, Rheon hizo audición originalmente para el papel del heroico Jon Snow, el cual más bien fue dado a Kit Harington. Pero su talento y versatilidad lo mantuvo “en nuestro radar”, escribieron Benioff y Weiss en un correo electrónico conjunto; se unió al programa como Ramsay en la Temporada 3. “La chispa de humanidad que Iwan ocasionalmente ofrece hace a todo lo demás mucho más terrible”.

La tortura a que Ramsay sometió a Theon durante toda una temporada puso a prueba la paciencia de los espectadores, pero adquirió textura cuando se volvió claro que es alimentada por un coctel tóxico de adoración y resentimiento hacia su padre, Roose Bolton (Michael McElhatton).

La combinación de “el niñito y el sicópata” hace a Ramsay “más que un canalla malvado de cartón”, dijo McElhatton. También lo sitúa firmemente dentro del brutal ciclo multigeneracional de legado y venganza que hace avanzar a “Game of Thrones”; aun cuando el actor aún no esté seguro de por qué él encaja tan bien.

“He estado tratando de determinar qué es, pero es muy difícil analizar objetivamente por qué uno es seleccionado como todas estas personas extrañas”, dijo Rheon. “Los ojos grandes, quizá”.

“Pero”, añadió, “no me estoy quejando”.

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