New York Times Syndicate

De ganar 29 dólares la hora a 19.60

Historias como la de Mike McCabe reflejan cómo se ha reducido la clase media de EU en los últimos 20 años, mientras que en países europeos ha crecido.
Nelson D. Schwartz
© 2017 New York Times News Service
05 mayo 2017 23:52 Última actualización 07 mayo 2017 5:0
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Los vecinos de Mike McCabe en el pueblo rural de Gillespie, Illinois, lo consideran afortunado. Después de haber estado sin trabajo por un año, en enero consiguió empleo en una fábrica de cajas de cartón de Georgia-Pacific, con un salario de 19.60 dólares la hora.

Él estaría de acuerdo con sus vecinos, de no ser por el hecho de que en su empleo anterior, en una acerería cerca de St. Louis, ganaba 29 dólares la hora. “Tuve que replantearme toda mi vida para poder cubrir todos los gastos con lo que estoy ganando ahora”, señala McCabe. “La clase media ciertamente se las está viendo negras y prácticamente cualquiera que esté en mi posición se lo va a decir.”

En los últimos años, a los estadounidenses de clase media les ha ido peor, en muchos sentidos, que a la clase media de países económicamente avanzados de Europa occidental, según un estudio dado a conocer recientemente por el Centro de Investigaciones Pew.

Lo que es más, como señala la experiencia de McCabe, los autores del estudio de Pew encontraron una amplia contracción de la clase media estadounidense, mientras que han crecido las filas de los pobres y de los ricos.

“En comparación con la experiencia de Europa occidental, la población adulta de Estados Unidos está más dividida económicamente”, afirma Rakesh Kochhar, director asociado de investigaciones en el Centro Pew. “Está más socavada en el centro. Eso nos habla de la gran desigualdad del ingreso en Estados Unidos.”

Por ejemplo, de 1991 a 2010, la proporción de adultos en hogares de ingresos medios se redujo de 62 a 59 por ciento, mientras que en el mismo periodo aumentó de 61 a 67 por ciento en Gran Bretaña y de 72 a 74 por ciento en Francia.

En el estudio del Pew se definió como de ingresos medios a los hogares que ganaran de dos terceras partes al doble del ingreso medio nacional. En Estados Unidos, eso se traduce en un ingreso de 35 mil 294 a 105 mil 881 dólares al año, después de impuestos, en 2010.

La reducción de la clase media no es necesariamente una señal de alarma, si la razón de la contracción es que mucha gente está ascendiendo en la escala de ingresos, observa David Autor, profesor de economía del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Y en efecto, la proporción en la parte superior sí aumento, pero también aumentó la del fondo, de 25 a 26 por ciento. Eso es mucho más preocupante, señala Autor, quien no participó en el estudio del Pew.

En Estados Unidos el grupo de ingresos medios es más pequeño, y los grupos de los extremos más grandes que en cualquiera de los once países de Europa occidental estudiados.

Además, los ingresos de la clase media aumentaron más rápidamente en Europa que en Estados Unidos, según el estudio. El ingreso medio de la clase media aumentó en 9 por ciento en Estados Unidos de 1991 a 2010, mientras que en ese mismo periodo aumentó en 25 por ciento en Dinamarca y en 35 por ciento en Gran Bretaña.

Estados Unidos tiene un ingreso medio más alto que casi toda Europa, si bien el continente se está poniendo al corriente. En 2010, el ingreso medio de Estados Unidos fue de 52 mil 941 dólares después de impuestos; en Alemania fue de 41 mil 47 y, en Francia, de 41 mil 76 dólares.

Y aunque se está ensanchando la desigualdad, el porcentaje de hogares en las capas de ingresos más altos subió de 13 a 15 por ciento.

“Financieramente, Estados Unidos sigue estando muy por delante de los países de Europa”, afirma Kochhar. “La diferencia es cómo están evolucionando los ingresos y cómo se están emparejando”.

Aunque el tope del estudio, el año 2010, puede haber señalado menores aumentos en ingresos ya que fue inmediatamente después de la gran recesión, Kochhar aseguró que eso no influyó en los resultados del estudio.

“Es una tendencia clara que la clase media de Estados Unidos se está reduciendo y que no se mantiene al parejo de la clase de mayores ingresos”, indicó. “Hay un aura de redistribución del ingreso de la clase de ingresos medios a la de mayores ingresos”.

El estudio reconoce que “clase media” ya no puede referirse solamente a ingresos, habría que considerar otros factores, como estudios universitarios, trabajo de cuello blando, seguridad económica, ser propietario de su casa e incluso la autoimagen, pero, para efectos de ese estudio, se definió únicamente por el ingreso.

Tanto en Europa como en Estados Unidos, el cambio tecnológico y la globalización han significado que la gente que puede adaptarse y aprender otros oficios puede obtener mayores recompensas, observó Kochhar.

Desde que hace 20 años fundó la Red LaSalle, una empresa de personal en Chicago, con dos empleados, Tom Gimbel ha visto los ingresos crecer a 70 millones de dólares para este año, según sus cálculos.

“Conozco a mucha gente que le ha ido mucho mejor en los últimos cinco años”, afirma. “Tengo gente trabajando para mí que hace unos años ganaba de 35 mil a 60 mil dólares y que ahora gana de 60 mil a 150 mil dólares al año.”

Gimbel, quien creció en un cómodo suburbio de Chicago, ha visto que su propia fortuna también ha mejorado. “Nosotros no carecíamos de nada, pero mi papá no nadaba en dinero”, indica. “He tenido más éxito del que tuvieron mis padres.”

A ambos lados del Atlántico, las presiones en la clase media se están traduciendo en frustración con el establecimiento político y en desconfianza hacia las élites.

Al igual que su padre y su tío, McCabe trabajó en una planta siderúrgica de U.S. Steel en Granite City, Illinois. Pero cuando la planta fue puesta en suspensión, a fines de 2015, él empezó a buscar otro empleo en vez de esperar a que lo llamaran cuando la economía mejorara.

En consecuencia, McCabe votó por Donald Trump en la elección presidencial del año pasado, pese a haber crecido en un hogar que él llama “incondicionalmente demócrata”. “Mi padre seguramente se está revolcando en su tumba”, asegura.

“Pero me gustó el mensaje de Trump de que iba a ayudar a que la clase media recuperara su empleo”, agrega. “Yo soy divorciado y no tengo hijos. No puedo imaginarme lo duras que han de estar las cosas para la gente con hijos”.

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