New York Times Syndicate

Combatiendo la diabetes, y poniendo el ejemplo

El presidente del distrito de Brooklyn combina su trabajo con el tratamiento de su diabetes Tipo 2, diagnosticada el año pasado, con actividades que desarrolla en una oficina adecuada y una dieta vegana.
Jane E. Bordy
20 enero 2017 19:9 Última actualización 21 enero 2017 4:55
(NYT)

(NYT)

La decoración en la oficina de Eric L. Adams, el presidente del distrito de Brooklyn, difícilmente es típica: un refrigerador grande lleno de frutas y verduras frescas; una estación de trabajo donde prepara y mezcla estos ingredientes basados en plantas para sus comidas y bocadillos; y un horno de convección y una parrilla eléctrica donde los cocina. En una antesala adyacente, hay una bicicleta estacionaria, pesas, una torre de acondicionamiento físico para propósitos múltiples y un entrenador de suspensión TRX que cuelga de la puerta. Su laptop está montada sobre un atril para que pueda usarla mientras se ejercita en una mini escaladora.

El año pasado, Adams se enteró durante una revisión médica por un dolor abdominal que tenía diabetes Tipo 2. Dijo que su nivel de azúcar en la sangre promedio era tan alto que el médico se sorprendió de que no hubiera caído en coma. Su nivel de hemoglobina A1C ⎯ una prueba de laboratorio que demuestra el nivel promedio de glucosa en la sangre en los tres meses anteriores ⎯ era de 17 por ciento, alrededor de tres veces más que lo normal. No perdió tiempo en enfrentar su enfermedad con fervor. Rechazando la tendencia en Estados Unidos de atender cualquier padecimiento con medicamentos, él más bien exploró la capacidad de su cuerpo para sanarse.

Adams, un ex capitán de policía de 56 años de edad, ahora necesita una nueva foto publicitaria. Ya no se parece a la imagen rolliza de los carteles oficiales. Al adoptar una dieta vegana, preparar sus propios alimentos e incorporar el ejercicio en sus rutinas cotidianas, ha perdido 13.6 kilos y revertido por completo su diabetes, un trastorno del páncreas que puede conducir a ataques cardiacos, apoplejías, daños neuronales, insuficiencia renal, pérdida de la vista y discapacidad cognitiva. A los tres meses, su nivel de A1C descendió a un índice normal de 5.7.

Ahora se esfuerza por informar a sus millones de electores cómo contrarrestar esta enfermedad que amenaza a la salud y a la vida, la cual ha alcanzado proporciones epidémicas en Estados Unidos, incluso entre los niños.

Empezando en el frente de su casa, retiró de la máquina expendedora de refrescos del Ayuntamiento Municipal de Brooklyn las bebidas azucaradas y de la máquina expendedora de bocadillos todo lo cocinado en aceite o endulzado adicionalmente.

Quienes busquen un tentempié pueden darse gusto con agua natural o mineral, refrescos de dieta, nueces, frutas deshidratadas, barras de proteína y frituras de grano entero horneadas.

“Me encantaban la sal y el azúcar y a menudo usaba dulces para revivirme cuando me sentía letárgico”, confesó Adams. “Pero descubrí que el paladar humano es asombrosamente adaptable, y después de dos semanas sin sal o azúcar, ya no se me antojan”.

Con su nuevo estilo de vida, dijo que tiene tanta energía que ya no necesita un tentempié comestible a mitad de la jornada. También se prepara su propio “helado”; en realidad un sorbete de fruta hecho con un dispositivo llamado Yonanas, una máquina de postres helados que puede producir un facsímil elaborado totalmente de fruta y libre de lácteos de yogur helado sin endulzantes añadidos.

1
 

 

(NYT)


Yo tengo la misma máquina; también me encanta, y a menudo sirvo los postres de frutas para deleite de quienes me acompañan. Aunque Adams ahora no come nada “que tenga cara, madre o padre”, dijo que conoce que la mayoría de las personas en riesgo de padecer diabetes Tipo 2 no abandonarán todos los alimentos animales, los endulzantes derivados del azúcar y los almidones refinados ni se volverán fanáticas del ejercicio.

“Pero tenemos que enfocarnos en cómo hacer que la gente abandone sus malos hábitos alimenticios ⎯ al igual que abandonamos las drogas adictivas ⎯ y cómo hacer que la actividad física se vuelva parte de su vida cotidiana”.

Un nuevo estudio sobre los riesgos de la vida sedentaria publicado en la revista especializada Diabetologia concluyó que interrumpir los periodos de estar sentado con breves episodios de estar de pie y caminar bajo la intensidad de la luz era incluso más efectivo que una cantidad equivalente de un ejercicio tradicional concentrado (en este caso, andar en bicicleta) para controlar el azúcar en la sangre en pacientes con diabetes Tipo 2.

En vez de realizar proselitismo, Adams prefiere enseñar con el ejemplo, introduciendo a la gente a alimentos saludables y ofreciendo información útil.

“No quiero convertirme en el vegano molesto”, dijo. “Mi esperanza es que al hacer que la gente se enfoque en añadir cosas sanas a sus platos, en vez de cosas poco saludables, eventualmente solo tengan espacio para las sanas”.

Adams espera alentar a más personas a realizar “alteraciones razonables” en la forma en que comen e impulsar una serie de iniciativas, incluidos un boletín, un libro de recetas saludables, eventos comunitarios y de negocios que incorporen alimentación sana, compromisos como orador y la distribución de volantes al público en las estaciones de trenes.

También está planeando una competencia para niños de edad escolar para que identifiquen la manera más eficaz de llevar alimentos sanos de la tierra al plato.

“En todos los eventos, hablo sobre cómo la salud es la piedra angular de nuestra prosperidad”, dijo. Los cambios que ha hecho en sus hábitos alimenticios y de ejercicio han hecho mucho para revertir su diabetes. “Todos mis números mejoraron en solo tres meses”, dijo, incluida su presión arterial y sus niveles de colesterol, que ahora están en un rango saludable, reduciendo por tanto su riesgo de sufrir una cardiopatía o una apoplejía. Lamenta la dependencia de la mayoría de los estadounidenses de los alimentos procesados y las comidas preparadas por muchas tiendas y restaurantes que están repletos de ingredientes poco saludables.

Depender de esos alimentos no solo puede ser malo para la salud; también priva a la gente de una “relación espiritual” con los alimentos que ingiere, dijo, “Nunca cociné antes; ahora me encanta cocinar, y me he vuelto muy creativo en mi habilidad para cocinar”. Ha aprendido a añadir especias como canela, orégano, cúrcuma y clavo a muchas de las comidas que prepara.

1
 

 

(NYT)

“La comida debería ser sabrosa y disfrutable”, y puede serlo sin usar azúcar, sal y grasa, afirma. A la mayoría de los pacientes con diabetes Tipo 2, la forma más común de la enfermedad, les prescriben medicamentos para reducir la cantidad de azúcar liberada por el hígado y mejorar la sensibilidad del cuerpo a la insulina.

Pero, aun cuando no haya cura conocida para la diabetes Tipo 2, factores del estilo de vida pueden tener un gran impacto. Numerosos estudios han demostrado que perder peso (para quienes tienen sobrepeso), comer una dieta baja en carbohidratos refinados y azúcar, y ser más activo puede reducir la dependencia de una persona a los medicamentos y en ocasiones eliminar cualquier necesidad de medicinas.

Una pérdida de solo entre 5 y 10 por ciento del peso corporal a menudo puede ayudar a controlar la enfermedad en personas con sobrepeso. Entre las personas que son obesas, pasar a una dieta muy baja en calorías o inducir la pérdida de peso extrema a través de una cirugía bariátrica a menudo puede revertir el padecimiento.

En un pequeño estudio en Inglaterra, la diabetes Tipo 2 entró en remisión en casi la mitad de las personas que consumieron una dieta líquida muy baja en calorías durante ocho semanas y permaneció en remisión por seis meses después de que reanudaron una alimentación normal.

Sin embargo, para la mayoría de la gente, los cambios que hacen en sus hábitos de alimentación y de ejercicio para controlar o revertir la diabetes deben ser sostenidos indefinidamente para mantener a raya a la enfermedad

Todas las notas NEW YORK TIMES SYNDICATE
El problema migratorio… de EU a Canadá
Cómo fue que una canción de esclavos se convirtió en himno deportivo
Kazaja, una creación post-soviética que está echando raíces
Cómo proteger tus dispositivos de los hackers
Un lago se volvió rosa en Australia, no es el único
NY espera menos turistas extranjeros, culpa a Trump
Las aerolíneas buscan engañar a tus papilas gustativas a 9 mil metros de altura
Así pasó una de las primeras Chicas Bond a una ‘vida normal’
Gorgojo del algodón: un enemigo común de EU y México
Por qué la cirugía bariátrica funciona cuando las dietas fracasan
El muro fronterizo partiría a una tribu y su conexión con tierras ancestrales
La energía eólica en alta mar se vuelve convencional para el sector energético
La vida a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México
Una aldea en busca de calor, durante los días más fríos de Alaska
Ecosexo, condones que ayudan al medio ambiente
El tren Yibuti-Etiopía muestra la experiencia y financiamiento de China
¿Por qué Silicon Valley no funcionaría sin inmigrantes?
Vino para gatos; ahora podrás brindar con tu mascota
Trump quiere más autos estadounidenses en Japón; pero conductores japoneses, no
¿Ayuda moderna para quienes tienen el corazón roto? Ya está en internet
Te imaginas la casa más cara de Estados Unidos. Hay dos
El pueblo que se preprara para sus nuevos residentes: las FARC
Hormigas con genes modificados revelan cómo se organizan las sociedades
Estudia en Canadá y camina hacia la ciudadanía
Esta empresa transforma autos en convertibles