New York Times Syndicate

Aerolíneas desarrollan alternativas digitales para no perder tu maleta

Si tu equipaje ha dejado de llegar contigo al destino, debes leer qué están haciendo aerolíneas como Air France-KLM o British Airways para acabar con uno de los mayores ‘dolores de cabeza’ de los viajeros: las maletas perdidas. 
Martha C. White © 2014 New York Times News Service
13 junio 2014 16:5 Última actualización 14 junio 2014 5:0
Tras confundir su maleta con la de alguien más, Ric Fleisher optó por una color azul brillante. (NYT)

Tras confundir su maleta con la de alguien más, Ric Fleisher optó por una color azul brillante. (NYT)

David Deeble abrió su maleta y se dio cuenta que faltaba su machete. Igual que el destapacaños, el conejo de peluche y los pinos de malabarista, por no hablar de la ropa.

Un cómico y malabarista en un crucero, Deeble descubrió que se había equivocado al tomar la maleta negra con ruedas cuando salía del aeropuerto de Singapur, seis horas antes de la partida del barco.

A medida que el equipaje se ha vuelto cada vez menos diferenciable, los viajeros han intentado muchas formas para distinguir sus maletas, como amarrar listones brillantes en las manijas o pegarles calcomanías fluorescentes a un lado.

Ahora, algunas compañías y aerolíneas están desarrollando una alternativa digital a la etiqueta de cartón, no solo para encontrar las maletas perdidas, sino también para que documentarlas sea más rápido. El año pasado, British Airways realizó pruebas con una etiqueta digital. La aerolínea espera que esté disponible para sus clientes a finales de año, dijo una portavoz en un correo electrónico.

“El artefacto se diseñó para crear una experiencia de documentación sin molestias”, indicó. “Les ahorrará tiempo en el aeropuerto. La etiqueta digital y personalizada para maletas cambia al pasarle un teléfono inteligente para cargarle el siguiente destino del viajero”.

Air France-KLM trabaja con FastTrack Co., una firma de tecnología con sede en Londres y Amsterdam, en un sistema de rastreo que funciona con una aplicación para teléfono inteligente. “Nuestro objetivo es restarle tensión al viaje y darle a usted el control de su maleta”, señaló David van Hoytema, un cofundador de FastTrack.

El sistema consiste de dos aparatos. Una etiqueta digital para equipaje remplazará a la versión en cartón. Dentro de la maleta va un aparato de rastreo que le da la ubicación al dueño, mediante una aplicación para teléfono inteligente y se usa Bluetooth cuando se está cerca de ella, y tecnología celular GPS y GSM, cuando esa red está fuera de alcance. Van Hoytema dijo que los viajeros podrían utilizar los artefactos juntos o en forma independiente. Quienes viajen por cualquier aerolínea podrían podrán utilizar el aparato rastreador.

Air France espera tenerlo disponible para los viajero a finales del presente año, dijo Carole Peytavin, la directora de experiencias del cliente en actividades de distancias medias.

Airbus trabaja en una maleta con una etiqueta digital incrustada que usa conexión a celular, más GPS para rastreo. Se espera que el aparato, llamado Bag2Go, esté disponible en el futuro cercano.

El sector de la aviación comercial considera que eso ayude a aligerar uno de los peores dolores de cabeza de los viajes aéreos: la pérdida de equipaje. Airbus estima que se pierden unas 26 millones de maletas cada año. Si bien hubo una equivocación en el destino en la mayoría de los casos, las aerolíneas y los clientes dicen que una parte, aun si reducida, se las llevan otros por equivocación.

“Sí recibimos informes de que pasa eso”, dijo Brian Parrish, un vocero de Southwest Airlines, y caracterizó a la proporción de equivocaciones como “un porcentaje muy reducido de nuestros incidentes reportados por los clientes”, en cuanto a las maletas que no aparecen en el destino. Una portavoz de JetBlue secundó ese comentario. “Aunque no podemos dar a conocer cifras, hicimos indagaciones y encontramos que sí ocurre de cuando en cuando”, escribió la portavoz Tamara Young en un correo electrónico.

Dado que sí pasa, las aerolíneas buscan una forma de reducir la incidencia de tales equívocos.

“Debido a que muchas maletas se parecen, alentamos a los clientes a que revisen el número para reclamos cuando recogen la maleta”, dijo por correo electrónico el vocero de United Airlines, Charles Hobart. Sin embargo, no siempre se hace caso del consejo.

Un pasajero tomó la maleta de Ric Fleisher, un emprendedor, cuando voló a Londres para dictar una conferencia. Él le había puesto una etiqueta para equipaje, pero eso no fue suficiente para evitar que otro se la llevara.

“Llegué solo con lo puesto así es que tuve que ir a Marks and Spencer; conseguí una camisa barata y una muda de ropa interior”, contó. “Estaba algo perturbado”.

Ahora Fleisher no se arriesga. Poco después del incidente, ató dos listones de colores, uno rojo y otro a cuadros negros y blancos, a la manija de la maleta, y cuando al final fue a comprar una nueva, eligió una azul brillante. Este color llamativo también ayuda a ahorrar tiempo en la cinta transportadora. “Si puedo ver mi maleta cuando sale, la puedo agarrar rápido y no quiero que nadie la confunda”, dijo.

A veces, hasta una pieza de equipaje distintiva puede ser objeto de confusión de identidades. Steve Ward, el director ejecutivo de un servicio de búsqueda de parejas que viaja frecuentemente, dijo que, durante un viaje para esquiar, cambió la maleta sin darse cuenta, aunque tenía una forma rara por cargar equipo para “snowboard”.

“Era una maleta tan especializada que sería sorprendente que alguien tuviera una idéntica”, dijo.

Doug Howard, el director ejecutivo en una compañía de seguridad en tecnología de la información, quien viaja un par de veces cada semana por trabajo, podría haber usado la nueva tecnología cuando se registró en su hotel como a las 10 p.m., con lo que describió como “una maleta negra estándar, con la que viaja 90 por ciento de Estados Unidos”. Cuando la abrió, estaba llena de ropa femenina. Dado que tenía una presentación en un desayuno a las 7 a.m., Howard llamó a la aerolínea, la que arregló que alguien fuera a su hotel a llevarle la suya y recoger la que tomó sin darse cuenta.

Howard tuvo ropa limpia a tiempo para el desayuno, pero el incidente le dejó tal impresión que decidió hacer que uno de los obsequios promocionales de su compañía fuera una envoltura de colores brillantes para la manija de las maletas.

“Cuando sientes el dolor, sientes la necesidad”, señaló. “Pensé que no era el único en el mundo con ese problema”.

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