New York Times Syndicate
THE NEW YORK TIMES

36 horas en Whistler, Columbia Británica

Al norte de Vancouver se encuentra una estación alpina llamada 
Whistler, la cual adquirió una mayor importancia turística luego de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010. Ésta es una guía para que disfrutes lo mejor de este paraíso invernal.
The New York Times
18 diciembre 2014 20:6 Última actualización 19 diciembre 2014 5:0
Whistler

Whistler

Con disculpas para Aspen, Whistler-Blackcomb, en Columbia Británica, realmente es el centro de esquí más cosmopolita de Norteamérica.

Camine por Village Stroll. Escuche las voces que se dirigen a la góndola: china, rusa, japonesa. No obstante, inclínese y también escuchará una Babel de jóvenes que trabajan a cambio de esquiar y que imprimen al lugar su verdadera energía: polacos, austriacos, kiwis, sudafricanos. Con los Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver 2010, este lugar finalmente logró su madurez.

1
Viernes

3 p.m.

DESLÍCESE COMO OLÍMPICO

“Hoy tenemos hielo rápido”, dijo recientemente Philippe Melun, supervisor de deportes y servicios para huéspedes del Whistler Sliding Center, mientras su personal entregaba cascos. El Centro fue casa de competencias de bobsleigh, luge y skeleton durante las Olimpiadas de Invierno. Ahora puede probar un deporte que siempre lo ha maravillado: skeleton, un paseo boca abajo tipo cohete, con la cabeza por delante, en el último tercio de “la pista más rápida del mundo”. Los participantes alcanzan velocidades de más de 96 kilómetros por hora en el viaje de 20 segundos. Después, una vez adicto a la velocidad, puede despojarse de su ropa para superar su tiempo en una segunda vuelta.

8 p.m.

VERDADERA COMIDA MEXICANA

Es un gran esfuerzo encontrar buena comida mexicana al norte de Salt Lake City, así que las esperanzas no son muchas al norte del Paralelo 49. Y las paredes de imitación de estuco y azulejos tipo hacienda de Mexican Corner envían la vibra de aún otra experiencia diluida Tex-Mex. Pero pruebe el guacamole, salpicado con semillas de granada, que tiene un olor a aceite de trufa (¿es?). Abra el menú. Vea cosas como Mixiote prehispánico, o cordero sazonado con chiles mexicanos secados al sol y cocido al vapor en hojas de plátano. Esto es todo menos comida diluida Tex-Mex.

Whistler

   

1
Sábado

8 a.m

EXCELENTES HUEVOS

Necesita combustible sabroso antes de esquiar. Elements Urban Tapas Parlour, un favorito de la gente local que también está sobre la principal calle peatonal, abre antes que las aerosillas. No es un restaurantito de la mañana: tome difíciles decisiones entre varias versiones de los populares huevos benedictinos, servidos con una tartaleta de papas, el decadente pan tostado con jamón, miel y Brie, y la sustanciosa pila de desayuno inglés con tomate asado, champiñones Portobello, salchicha de pato y tocino doble ahumado.

3:30 p.m.

BLOODY CAESAR

Garibaldi Lift Company no parece mucho; una cuña en la base de la montaña Whistler, un piso arriba de la estación de la aerosilla. Pero el GLC es el lugar favorito de muchos locales para nachos luego de esquiar. ¿Quiere encajar bien? Ordene un Bloody Caesar, que prácticamente es el coctel nacional de Canadá. El GLC prepara varias variedades. El Great Canadian Caesar es una bomba sabrosa, perfecta para después de un día en las pendientes: vodka, jugo de clamato, Tabasco y salsa Worcestershire.

5:30 p.m.

EMPÁPESE DE SILENCIO

En Scandinave Spa las reglas son directas: permanecerá callado durante su estadía. Es tanto amenaza como sugerencia. La molestia pronto se desvanece. Está diseñado para que los visitantes avancen desde salas calientes (una enorme sala de vapor de eucalipto; sauna seco; piscinas al exterior de agua salada calentadas a 38.8 grados centígrados) a piscinas para zambullirse en frío y a apacibles habitaciones de recuperación con sillas Adirondack. Sude, tirite, repítalo. Hasta alguien que no sea fanático de los spa debe conceder que el lugar es encantador, especialmente cuando llega la noche y la nieve cae entre los cedros y los clientes del spa ataviados con batas lucen como monjes conforme se mueven silenciosamente entre la bruma, elevándose de piscinas en terrazas.

8 p.m.

DESCANSO PARA BISTRÓ

Abandone la calle principal (Village Stroll) con sus tiendas Gap y North Face. Busque las calles secundarias, donde la comida a menudo es mejor y los precios son más bajos. Prueba a: Alta Bistro, francés moderno inaugurado hace cuatro años, sirve comida creativa y vinos buenos a precios razonables.

Los frascos de verduras en salmuera que se alinean en la pared son un indicio de los esfuerzos de los dueños por el concepto “del campo a la mesa”: la ensalada invernal deconstruida viene con verduras de raíz de una granja del vecino Pemberton. O pruebe la ensalada súper estrella de panza de cerdo y cangrejo Dungeness con aguacate y pomelo (un combo de combinación perfecta entre salado, dulce y ácido), aún mejor cuando se acompaña con un vino blanco español ecléctico del que nunca ha oído hablar.

Whistler

   

1
Domingo

8:30 a.m.

MURMULLO MAÑANERO

La mitad de la diversión de esquiar en Los Alpes suizos es parar en el Bäckerei local para comprar un panecillo caliente. Whistler ahora tiene su propia panadería excelente: Purebread vende dos docenas de panes con nombres como “verdaderamente semilloso” y “romero lavanda”. Pero tiene que ir para probar el mejor espresso de la ciudad de Stumptown y cargarse con panecillos y escones de azúcar, como el de trigo sarraceno con guindo, un favorito entre los locales.

9 a.m.

ESQUÍE POSICIÓN 'SCHUSS' CON UN OLÍMPICO

¿Qué le parece una clase con un competidor olímpico y escuchar realmente qué pasa en la Villa de los Atletas? Whistler Blackcomb celebra su legado como anfitrión de los Juegos Olímpicos de Invierno 2010 con el regreso de su programa “Esquíe o pasee con un olímpico”. Si tiene el dinero puede contratar a un medallista como Ashleigh McIvor, oro de esquí de fondo 2010, o la leyenda canadiense de esquí alpino Rob Boyd, para que sean su guía de todo el día (con privilegios para saltarse filas).

Mediodía

UN TIPO DIFERENTE DE PASTEL

Los australianos aman sus pasteles de carne. Entonces era natural, en vista del gran número de australianos que vienen a Whistler a trabajar y esquiar, que una australiana y su pareja abrieran Peaked Pies, escondido de la principal calle comercial. Estos pasteles son ganadores. Una hojaldrada corteza mantecosa encierra rellenos como bistec, tocino y queso o incluso carne de canguro macerada. Pruebe uno “puntiagudo”: coronado con una cumbre de puré de papas, “chícharos blandos” y un gravy color café que baja por el montículo como pistas de esquiar.

3:30 p.m.

APRÉS-SKI CON ESTILO

Los grandes hoteles parecen una idea del pasado; lo mismo los bares de los hoteles como centro de toda la acción après-ski. Eso no es así en el Fairmont Chateau Whistler. La vida gira en torno al Mallard Lounge del Fairmont, especialmente cuando cierran las aerosillas: enormes ventanales se abren hacia el paisaje nevado y hacia un patio donde arde fuego. Y mientras que los patos rellenos y paneles de madera del Mallard sugieren un ambiente estirado, el ruidoso pisoteo de las botas chicas de esquiar y el tipo que toca Fleetwood Mac mantienen la atmósfera amigable y tipo hostal. Ordene un Hog Heaven o pruebe los chocolates de la casa y acomódese. Ponga cuidado: la cuenta suma rápido.

6:30 p.m.

ARO DE FUEGO

Antes de la cena, reúna a los niños y arrástrelos al frío estremecedor que hay en la base de las aerosillas para disfrutar gratis la exhibición de fuego y hielo en Skier’s Plaza, en la base de la montaña Whistler. Ahí, al ritmo de una pista sonora estridente, algunos de los mejores esquiadores del área se arrojan en un enorme salto y hacen giros como “cab 540”, “barrena plana 3”, saltos mortales hacia atrás y otros sueños para los ortopedistas, todo mientras la multitud emite “uuhhs” y “aahhs” en señal de aprobación.

Si se queda lo suficiente los verá saltar a través de un aro de fuego mientras bailarines de fuego, aparentemente sin nada que hacer hasta Burning Man, hacen girar flamas en las cercanías. Es absurdo, pero Junior se lo devorará; hasta que se le pongan fríos los pies.

Whistler
Todas las notas NEW YORK TIMES SYNDICATE
Lowe logró el bronce... pero lo recibió 8 años después
¿El secreto del auge turístico de Islandia? Una crisis financiera y una erupción volcánica
Refugiados descubren dos Estados Unidos: uno que odia, y uno que cura
Esta startup tiene el secreto para cultivar elusivas trufas
Venezolanos hambrientos huyen en barcos para escapar del colapso económico
Trabajadores de Carrier en Indiana, juran que harán cumplir a Trump sus promesas
Bancos de Italia están en una crisis de 'cámara lenta'... y Europa pagaría
Los piratas del Amazonas aterrorizan a las tripulaciones
Estos autobuses te llevarán al futuro a 11 km por hora
La ‘ambición del aguacate’ pone en peligro el refugio de las monarca
Las mujeres que ayudaron a Trump a obtener el triunfo
El código de diez dígitos para la vida privada
Ocho años después, ¿cómo ven los europeos a Obama?
¿Cómo quitar el polvo de un Picasso? ¡Con saliva!
Surfeando bajo las luces del norte
8 mil 851 kilómetros de frontera, cubierta por solo 2 mil agentes
Un poblado siberiano se atribuye ser la cuna de la humanidad
¿Quiere un trozo de libertad? Este es el hombre al que debe ver
Esta oferta de trabajo incluye un terreno 8 mil metros cuadrados
Él lucha contra el régimen norcoreano con globos
Desprogramar a las mujeres e hijos de Boko Haram
Seis científicos, mil millas, un premio: abejas del Ártico
Arabia Saudita, donde hasta la leche depende del petróleo, pasa apuros económicos
El sueño es vital en la NFL
Swarovski quiere ser una firma tecnológica