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THE NEW YORK TIMES

36 horas en Viena

No queda la menor duda: la ciudad de la buena vida es la capital de Austria. Aquí podrás degustar el mejor chocolate, el mejor vino y la mejor comida. Ésta es una guía para pasar un fin de semana inolvidable en el imperio de los Habsburgo. 
The New York Times
08 enero 2015 22:25 Última actualización 09 enero 2015 5:0
Viena, Suiza, la ciudad de la buena vida. (NYT)

Viena, Suiza, la ciudad de la buena vida. (NYT)

Hace poco menos de un siglo, Viena fue degradada de gloriosa capital de un imperio en expansión a capital de solo un país: Austria. Lo que permanece constante es la reputación de la ciudad como capital de la buena vida. 

Virtualmente, cualquier actividad que pueda realizar en la ciudad (recorrer un museo, beberse un café o comprar zapatos) lo dejará sintiéndose mimado y ligeramente envidioso del indulgente estilo al que los vieneses parecen estar acostumbrados. Después de todo, ésta es la ciudad donde el pastel de chocolate y el vino espumoso parecen un bocadillo apropiado a cualquier hora, donde el escalope vienés típicamente es más grande que el plato donde lo sirven, y donde todos los residentes saben cómo bailar el vals.

Pero el país alguna vez famoso como cruce de Europa Central, ahora está recibiendo tráfico de mucho más lejos, con influencias vertiéndose desde Turquía, Oriente Medio y el resto de Asia.

Este año marca el Aniversario 150 del Ringstrasse, el gran boulevard que rodea al Primer Distrito denso en monumentos, donde los visitantes tradicionalmente encuentran la mayoría de las diversiones. También es un excelente año para aventurarse en barrios menos lujosos, pero quizás más animados. Viena brilla en cualquier temporada pero tiene un atractivo especial en invierno, cuando entretenerse en un café acogedor o frente a un retrato de Klimt de belleza radiante puede sentirse tan lujoso como reposar en una playa caribeña.

1
Viernes

4 p.m.

CONOZCA A LOS HABSBURGO

No puede verlo todo en esta ciudad llena de museos espectaculares, pero esta no es la temporada para saltarse al Museo Kunsthistorisches. Habiendo prestado Rembrandts y Vermeers y Bruegels a otros museos durante años, el Kunsthistorisches ha cobrado favores para montar su primera exhibición de obras de Velázquez, el maestro del siglo XVII que fue pintor de la corte del rey español Felipe IV. Abierta hasta el 15 de febrero, la exhibición reúne obras clásicas del artista y subraya los vínculos (algunos podrían decir la endogamia) entre los gobernantes de Habsburgo en España y sus primos austriacos. Boletos, 14 euros, o 16.8 dólares a 1.2 dólares por euro.

5 p.m.

CONTEMPORICE

Ahora que ha visto a los viejos maestros, es hora de ver en qué andan los artistas del Siglo XXI en galerías agrupadas sobre algunas calles de los distritos Sexto y Séptimo. Empiece orientándose en Georg Kargl Bellas Artes, una de las tres galerías manejadas por este comerciante de arte pionero en Schleifmühlgasse. La moderna fachada tipo cuadrícula de la galería Box de Kargl fue creada por el artista Richard Artschwager. Hay casi una docena de galerías en un rango de 450 metros desde Box, y zigzaguear entre ellas es una forma culta de quemar calorías antes de la cena.

8 p.m.

LA MESA VIENESA

Pruebe abundante comida tradicional de Europa Central en Gastwirtschaft Steman, un salón comedor encantador, ocasionalmente bullicioso, con paneles de madera donde el escalope sale casi siseando y donde el gulash viene disponible en dos tamaños enormes. La cena para dos con una botella de vino, 70 euros.

10 p.m.

SIN CORREAS

Gumpendorferstrasse, un sitio en constante evolución, ahora combina galerías, restaurantes, cafés y bares de moda como If Dogs Run Free, donde artistas y hipsters se mezclan y beben durante horas simultáneamente. Las cosas arrancan alrededor de las 10 y siguen así hasta las 2 a.m. Cócteles de especialidad, como el Boulevardier (centeno, vermouth y Campari) cuestan 9 euros.

Viena

    

1
Sábado

10 a.m.

LA NUEVA INFORMALIDAD

En una ciudad donde el café y un vaso de agua de la llave pueden ser ceremoniosamente servidos por un camarero con corbata negra, puede resultar refrescante interactuar con un lindo mesero vestido con camiseta negra. Nadie se referirá a usted como Herr Doktor en Ulrich, un café restaurante-bar inaugurado hace un año que mira a la parroquia barroca de San Ulrich, en el Séptimo Distrito. El desayuno puede incluir jugo fresco de naranja o betabel y un emparedado con pan entero y huevos con hierbas aromáticas acompañado de espinacas, gouda derretido, tocino y aliño de tomate. Corónelo con un brownie de manzana o una tarta “crumble” de pera. Desayuno para dos, 30 euros. Después de su comida, aléjese de la iglesia y diríjase a Burggasse 24, una tienda chic de ropa clásica donde un saco bombardero de imitación de piel cuesta 69 euros y un abrigo original de astracán de la década de 1960 vale 99 euros.

11:30 a.m.

BUEN ESTILO

A pocos pasos está Neubaugasse, una bulliciosa vía pública comercial con una excelente mezcla de negocios y restaurantes de alto y bajo nivel. Bootik 54, en el No. 54, es una enorme tienda ligeramente aromática de ropa clásica del tipo de estanterías llenas, con toda una sección dedicada a pantalones “lederhosen” (desde 40 euros) y vestidos dirndl (50 euros) para su próxima salida a un “biergarten”. Jugendstilgalerie Neubau, en el No. 40, también celebra la tradición austriaca con una exhibición de dos pisos de sinuosos muebles Art Nouveau, porcelana y plata, incluyendo un sofá Hoffmann de espalda recta (4,500 euros). En el No. 26 está Wald & Wiese, un emporio de miel donde todo, incluyendo el vino, cosméticos y gomitas para comer (70 gramos por 2.5 euros) está hecho con miel.

12:30 p.m.

LUJO IMPERIAL

Una visita a los almacenes de muebles imperiales, conocidos como Hofmobiliendepot Möbel Museum Wien, provee una fascinante mirada al lujo imperial de Habsburgo y al sentido general de frugalidad de los archiduques en la decoración del palacio sobre la base de necesidad de uso. Durante siglos, los muebles se mudaban entre las “sedes de placer” real, por lo que la mayoría de los palacios permanecían vacíos cuando no estaban en uso. Cada verano, antes de la llegada de la familia imperial al palacio de Schönbrunn durante algunas semanas, hasta 1,000 habitaciones eran amuebladas y decoradas con el inventario de estos almacenes. Un video dentro de las galerías subraya el giro estelar de los muebles cuando muchos fueron utilizados en la década de 1950 en el escenario de las películas “Sissi”, protagonizadas por Romy Schneider, sobre la Emperadora Isabel del siglo XIX, esposa de Francisco José I.

2 p.m.

PANECILLOS CALIENTES

Para un almuerzo asiático consentidor en Mama Liu and Sons, empiece con shaomai de camarones y cangrejo al vapor y un saque caliente o cerveza premium Musashino. Los especiales diarios incluyen un plato de sopa, con mucha carne y verduras, así como un shabu shabu aún más abundante. El almuerzo para dos, con bebida, cuesta aproximadamente 50 euros. Justo enfrente hay dos puestos de avanzada la cadena de belleza y bienestar Saint Charles. Apotheke vende productos de belleza y de baño a pedido, y el nuevo Complementary ofrece masajes y sesiones privadas de acondicionamiento físico.

4 p.m.

DE REGRESO A LA ESCUELA

En una impresionante muestra de expedición municipal, la Universidad de Economía y Negocios de Viena acaba de construir un campus junto al Prater, en el Segundo Distrito. El campus es un auténtico museo de arquitectura de vanguardia, con edificios de Zaha Hadid, Atelier Hitoshi Abe, el londinense CRAB studio y el madrileño NO.MA D Arquitectos. El Centro de Arquitectura de Viena ofrece recorridos de dos horas o puede caminar el campus por cuenta propia.

5:30 p.m.

CUANDO SE SIENTA DEPRIMIDO

Vaya a Song en busca de moda. Song es una boutique serenamente moderna manejada por el emigrado surcoreano Song Myung-il, quien ha creado en Viena un tranquilo universo como proveedor de moda para el cuerpo y la casa. Entre las marcas de culto austriacas, belgas, neerlandesas y francesas se encuentran atractivos accesorios de Bradaric Ohmae que mezclan pieles mantecosas con detalles de hilado de caña creados en colaboración con Thonet, el histórico fabricante de muebles vienés.

8 p.m.

VISTA A LA CATEDRAL

Viena tiene montones de hoteles de lujo que atraen turistas adinerados, titanes del mundo de los negocios y jefes de Estado. Pero tanto los huéspedes como los residentes siempre han tendido a rehuir masivamente a los restaurantes de los hoteles. Eso cambió en 2012 con la llegada del Sofitel Stephansdom, una propiedad en el Segundo Distrito diseñada por el arquitecto francés Jean Nouvel cuya localización no queda ni remotamente cerca de San Esteban, la amada catedral de la ciudad de la que toma su nombre. Pero el espectacular restaurante y salón del último piso del hotel (conocido como Le Loft y que cuenta con una vibrante proyección de video en el techo, obra del artista Pipilotti Rist), ofrece vistas inspiradoras al chapitel de San Esteban. Agréguele un menú de temporada del chef trotamundos francés Hervé Pronzato y Le Loft se ha convertido rápido en un destino favorito del set moderno de la ciudad. Los menús degustativos parten desde 78 euros por persona.

Viena

   

1
Domingo

9 a.m.

EMPUJE Y DESLÍCESE

Sea el primero en salir al hielo en Vienna Ice World, la gigantesca pista de patinaje municipal (que de hecho es una serie de pistas y caminos serpenteantes que totalizan casi 0.7 hectáreas de hielo) que se arma cada año en la Rathausplatz, frente al glorioso Ayuntamiento de Viena, sobre Ringstrasse. Los puestos a lo largo de la periferia de las pistas venden chocolate caliente y ponche especiado. Se requiere hacer reservaciones; los boletos (6.5 euros) pueden reservarse en www.wienereistraum.com.

11 a.m.

VENGANZA DE CHOCOLATE

Adquiera nueva energía en Demel, una de las cafeterías-pastelerías más renombradas de la ciudad que vende recuerdos comestibles los domingos, cuando la mayoría de los demás negocios similares están cerrados. Por 22.5 euros por persona, el Gran Desayuno Demel incluye huevos, jamón y otras carnes maceradas, cruasanes y panes, además de café, té o chocolate caliente, jugo de naranja y vino espumoso.

Viena
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