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36 horas en Provenza, Francia

La bien conocida pintoresca región francesa ofrece una variedad de paisajes y experiencias cuyo descubrimiento podría requerir meses. ¿Dónde empezar? En Arlés y Aviñón. Separados por tan sólo 20 minutos en tren.
The New York Times
13 agosto 2015 19:46 Última actualización 14 agosto 2015 5:0
Provenza

Provenza. ¿Dónde empezar? En Arlés y Aviñón. (NYT)

Explorar la vasta extensión irregular de Provenza puede ser emocionante, e intimidante. Desde las marismas saladas de La Camarga y las localidades encima de las colinas que parecen sacadas de un libro de cuentos como Gordes hasta la animada ciudad mediterránea de Marsella, la bien conocida pintoresca región francesa ofrece una variedad de paisajes y experiencias cuyo descubrimiento podría requerir meses. ¿Dónde empezar? En Arlés y Aviñón. Separados por tan sólo 20 minutos en tren.

1
Viernes

4 p.m.

Arte de Arlés

Vincent Van Gogh creó más de 300 obras durante los 15 meses que pasó en Arlés, entre 1888 y 1889. Lamentablemente, ningún lienzo de Van Gogh queda en Arlés, ni siquiera en la nueva y llamativa Fondation Vincent Van Gogh, que organiza exhibiciones relacionadas con el pintor y otros artistas contemporáneos. Prácticamente su única huella reside en el Musée Réattu, un edificio del siglo XV tipo castillo que contiene una carta de 1889 que él escribió a su amigo Paul Gauguin. Con diminuta letra, elogia a Wagner, se queja de la prosa de La cabaña del tío Tom y lamenta su estado sicológico. El museo también tiene dibujos de Picasso, bosquejos del diseñador de moda Christian Lacroix (nativo de Arlés) y fotografías de todo mundo, desde Brassaï hasta Berenice Abbott.

8 p.m.

Apunte a la parte media

Adentro de Le Galoubet, que evoca tanto a la Edad Media (paredes de piedra, techos con vigas, una chimenea enorme) como a mediados del siglo XX (lámparas industriales, letrero en luz de neón), una clientela de alto nivel cena cocina tradicional francesa que está lejos de ser mediana. El menú de tres platos pudiera empezar con crujientes verduras locales y cervelle de canut (un sabroso queso para untar) o un suave huevo hervido sobre una colorida combinación de pimientos rojos y berenjenas al vapor y rebanadas de jamón. Los platos principales pudieran incluir arrachera con champiñones o ternera en una salsa ácida de vino y mostaza. Para el postre, el pastel envuelto en una capa de chocolate y coronado con sorbete de cereza agria es una delicia rica, oscura y cítrica.

10 p.m.

La del estribo bajo las estrellas

Una caminata nocturna se convierte rápidamente en una clase de historia de arte. Si toma hacia el oeste desde la Place Lamartine, llega al sitio ribereño donde Van Gogh pintó Terraza de café por la noche. Paseando por el lado este de la Place du Forum, quizás reconozca el escenario del “Café de noche”, marcado por un cartel. Si quiere un trago, evite las trampas turísticas de la plaza y mejor vaya a Baràvin, un alegre bar de vinos situado a la vuelta de la esquina, para tomar una copa de Château Mont-Redon, un tinto local de cuerpo medio.

Arte
1
Sábado

11 a.m.

Arte papal

Es bueno ser Papa. Si usted hubiera sido uno de los que vivieron en Aviñón durante los disturbios religiosos del siglo XIV (cuando el papado abandonó Roma), hubiera presidido un inmenso palacio gótico lleno de altos salones de banquetes, enormes capillas abovedadas y frondosos jardines poblados con pavorreales, camellos y demás fauna exótica. Estas y otras áreas son visibles en el Palais des Papes, cuyas habitaciones más pequeñas son igualmente impresionantes. La recámara papal está pintada con espirales cósmicos de motivos vegetales, mientras que el estudio está cubierto de frescos místicos de una cacería nocturna de ciervos en un bosque habitado por un dragón y un unicornio.

1:30 p.m.

Almuerzo de lujo

¿Busca un almuerzo ligero? Vaya a otro lado. En L’Epicerie – decorado como una tienda de abarrotes francesa de la década de 1950-, la abundancia manda en el menú franco-mediterráneo-nordafricano. La terrina de foie gras está endulzado con mango y canela, mientras que las vieiras vienen cargadas en un denso mil hojas de puerro. Si el tayín de ternera con cuscús no suena suficientemente llenador, la robusta carne rosada de pato viene con un abundante gratinado de papas. El pastel de queso y frambuesa y el esponjoso pan tostado francés en salsa de caramelo caliente garantizan una dichosa inmovilidad después de comer.

3 p.m.

Libros, almohadas y corbatas de moño

Ya sea que esté desesperado por una tabla de picar con forma de patineta o simplemente por un libro para la mesa de centro sobre, digamos, senos, People’s Paradise los tiene. Siendo una de las numerosas tiendas de moda y diseño moderno cercanas a la Place St.-Didier, este emporio del estilo de vida le equipa para el verano con camisetas ultra ligeras teñidas a mano de la marca provenzal Red Soul, y shorts rojos remangados de Elevenparis. Alocada y colorida, la tienda homónima de Isabelle Erizé vende sus bolsos de mano de encaje con borlas estilo barroco y cojines que combinan rayas y estampados de leopardo. La boutique CQFD, dedicada a marcas francesas indie, suma lentes de sol con marco de madera de Shelter y corbatas de moño de madera de Bowtify.

5 p.m.

Vincent, finalmente

Un raro tesoro se esconde en el pequeño Musée Angladon: una de las pocas pinturas de Van Gogh en Provenza. Rebosante de color – cielo verde menta, pasto rosado-anaranjado y borrosos vagones de tren en rojo y azul-, Vagones de ferrocarril, pintada en Arlés en 1888, muestra al depresivo holandés en modo completamente visionario. La misma sala incluye algunos de los primeros gouaches de Picasso; el geométrico bodegón de contornos nítidos Naturaleza muerta con cántaro de gres, de Cézanne, y obras de Modigliani, Degas y Vuillard.

7:30 p.m.

Tenga en cuenta a L’Agape

Inaugurado el año pasado, L’Agape
–pronunciado “laagap” (la palabra significa comida fraternal en francés)– contiene una elegante decoración industrial clásica para dar cabida a una moderna clientela de todas las edades. Lo destacado son los aperitivos y los postres, notablemente la entrada de carne tártara de ternera (servida con tierno huevo caliente, hongos girolle y frituras de papa azul vitelotte para hacer una texturizada combinación) y el frío turrón de almendras para terminar (ahogado en espuma de miel y salpicado con radiantes rebanadas de naranja y pomelo cargadas de cítrico). Los platos principales, desde el cordero asado montado sobre calabacitas fritas hasta el filete de abadejo cubierto con una corteza de aceitunas, son ligeramente menos sabrosos pero sustanciosos.

10 p.m.

Vinos y molinos de agua

¿Burgués o bohemio? Para un trago chic, los sensuales interiores de 83.Vernet evocan a una casa de campo mediterránea, gracias a sus paredes blancas, cortinas blancas, techo blanco, piso blanco y vino blanco. Para algo casual, recorra la adoquinada Rue des Teinturiers. Situada a lo largo de un arroyo con viejos molinos de agua de madera, la calle tiene una sensación pueblerina que atrae a geniales jóvenes locales, padres de familia tatuados, músicos y gente de tipo alternativo. L’Offset, un extenso espacio de hormigón con cañerías a la vista y lámparas de estilo de fábrica, ofrece copas de vino Côtes du Rhône Villages y jazz, blues y clásicos franceses en vivo.

Arte de Arlés
1
Domingo

11 a.m.

Hora del arte 2

Reinaugurado en julio, Collection Lambert, un museo de excelente arte moderno y contemporáneo, se ha ampliado a la adyacente casa adosada, duplicando su tamaño. La colección permanente incluye esculturas de Sol LeWitt, pinturas de Jean Michel Basquiat, fotos de Nan Goldin y mucho más. El museo también está organizando una exhibición especial inaugural sobre Patrice Chéreau, el finado director francés de ópera, cine y teatro. Además de efectos personales, bosquejos y notas de Chéreau, la muestra intercala creaciones de artistas que lo inspiraron o que se relacionan con sus obras, desde pintores clásicos franceses como Delacroix hasta personalidades internacionales contemporáneas como Anselm Kiefer.

1 p.m.

Tiendas y conchas

La riqueza de la naturaleza literalmente brota de las paredes de Les Halles, el mercado techado de Aviñón, gracias a un “jardín vertical” exterior. Por dentro, el caudal de la Provenza se derrama en los puestos de productos agrícolas, los vendedores de quesos, los negocios de charcutería, los floristas, los panaderos y los carniceros. Las ofertas destacadas incluyen una variedad de sales con sabor a todo, desde pescado hasta flores de hibisco en Le Moulin à Epices, y vinos Côtes du Rhône en Les 20 des Halle.

Provenza
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