New York Times Syndicate
The new york times

36 horas en Pasadena, California

Todo pasa sin pasar en esta ciudad. Pasadena, la segunda ciudad más antigua del notoriamente juvenil Condado de Los Ángeles -luego de la propia Los Ángeles, en Estados Unidos-, ha envejecido admirablemente.
The New York Times
25 febrero 2016 21:3 Última actualización 26 febrero 2016 5:0
Dinámica. La segunda ciudad californiana le espera para depabilarle la mirada. (The New York Times)

Dinámica. La segunda ciudad californiana le espera para depabilarle la mirada. (The New York Times)

Pasadena, la segunda ciudad más antigua del notoriamente juvenil Condado de Los Ángeles -luego de la propia Los Ángeles-, ha envejecido admirablemente. Con sus calles vestidas con árboles de hojas caducas, a menudo ha sido un doble de Hollywood para cualquier localidad estadounidense.

Famosa por sus vecindarios de esplendor histórico e instituciones de fama, la mayoría de la gente visita el lugar por sus importantes instituciones culturales y científicas: entre ellas, el Museo Norton Simon, la Casa Gamble y la vecina Biblioteca.

1
VIERNES

3 p.m.
Gran entrada
La salida a Linda Vista Avenue desde la 134 Este le lleva al Puente Colorado Street, una icónica estructura de 1913 que forma un elegante arco sobre el lecho del Arroyo Seco y que, de acuerdo con el folclor local, está embrujado por el alma de aquéllos que se han quitado la vida en el lugar. En cuanto salga de Colorado Boulevard pare en Le Muse Coffee and Wine Bar, que abrió recientemente en un encantador edificio de ladrillo alrededor de un patio diseñado en 1936 por el arquitecto local Harold Bissner. Siendo actualmente un café estilo parisino, Le Muse sirve un modesto pero bien ejecutado menú de comida de cafetería, bebidas de café de la tostadora local Espresso Republic y una carta de vinos que alienta a tomarse una copa bajo el sol vespertino del sur.

6 p.m.
Únase al Union
Rodeada por algunos de los restaurantes más emocionantes del país, Pasadena sufre comparativamente. Nada subraya más lo anterior que la poca discrepancia existente acerca de los mejores restaurantes de la ciudad. A uno se le perdonaría, por ejemplo, si supusiera que una ordenanza requiere que los residentes locales recomienden Pie ‘n Burger, un comedor de hace medio siglo. En el otro lado del espectro, Union es casi universalmente descrito como el mejor restaurante de la ciudad. Con una rara combinación entre decadencia (piense en el perfume arrollador de trufas mezcladas con langosta) e informalidad, sin parecer descuidado, Union forma parte de una ola nacional de restaurantes italianos finos que hacen interpretaciones espectaculares de pasta casera, risottos aterciopelados y ñoquis esponjosos. Las reservaciones son obligatorias las noches de fin de semana.

8 p.m.
De regreso a la escuela
Pese a que cuenta con un centro que invita a caminar, aparentemente ideal para saltar de bar en bar, Pasadena tiene una vida nocturna sorprendentemente apática. Entonces, aproveche al máximo las veneradas instituciones de la ciudad, que frecuentemente auspician conferencias y eventos musicales y de arte. Listados recientes en la agenda Caltech del Instituto Tecnológico de California, por ejemplo, incluían a grupos de música de cámara y una parodia musical de Star Trek llamada Boldly Go!. El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, mientras tanto, presenta charlas mensuales sobre exploración espacial y ciencias.

The New York Times
1
SÁBADO

8 a.m.
Sobre la marcha
Digna del viaje a East Pasadena, Copenhagen Pastry es una panadería sencilla (sin asientos) que vende clásicos daneses como el kringle aderezado con almendras rayadas, o el Nougat Crown salpicado con pasta de almendras, natilla y crema de avellana, cada uno con tantas capas de hojaldre llenas de aire que parecen como si pudieran flotar. Después vaya a al Parque Lower Arroyo, donde los arqueros de tiro al blanco de Pasadena se han “dedicado al arte del arco y la flecha” desde 1935.

1 p.m.
A caminar
La ubicación de Pasadena en la base de las Montañas de San Gabriel es uno de sus principales activos. Vaya a Altadena, un área no incorporada ubicada justo al norte de Pasadena que durante mucho tiempo ha combatido la anexión por parte de su vecino del sur, para salir a caminar ya sea al Cañón Eaton o a la Montaña Echo a través del Sendero Sam Merrill. Ambos tienen historias fascinantes, incluyendo un famoso centro vacacional (actualmente en ruinas) al que alguna vez se accedía en el Ferrocarril Monte Lowe. Si la calidad del aire lo permite, las dos opciones ofrecen vistas a senderos y a la cuenca de Los Ángeles entre cactus y robles vivos. Prémiese con un helado en sabores como pistache o pera en Bulgarini Gelato Artigianale, que también ofrece películas extranjeras o jazz en vivo en el verano.

3 p.m.
Indulgencia al medio día
O, si no hay de otra, vaya directo a disfrutar los placeres estilo antro de Rancho Bar, donde las cervezas baratas, los tragos y los Bloody Mary vienen con un acompañamiento de historia de la Montaña Echo. El dueño original era un coleccionista de cosas relacionadas con el Monte Lowe. Visite Everson Royce, en el Casco Viejo, que tiene un horario para tragos diurnos que va de las 2 a las 6 p.m., sirviendo cuatro vinos que giran en torno a un tema de cohesión. Oculta en la Estación de Metro Del Mar, la cervecería Stone Brewery Company Store no sólo sirve los lanzamientos que saca durante todo el año, sino también cervezas de edición limitada como una variedad “vino de cebada” de 11 por ciento de graduación alcohólica fermentada en seco con lúpulo Pekko, del Valle de Yakima, en Washington.

4 p.m.
Compras retro
Además de sus populares mercados de pulgas, Pasadena alberga excelentes tiendas que atraen a los que se inclinan por lo retro. High Low Vintage tiene una colección sensual y elegante de ropa para mujer y peculiares artículos para el hogar correspondientes a una estética angelina de mediados de siglo.

8 p.m.
Norte del Valle de San Gabriel
Muchos de los restaurantes más atractivos de Pasadena, desde la adictiva comida rápida armenia de Zankou Chicken hasta Green Zone, la segunda sucursal de un restaurante orgánico pan-asiático de San Gabriel, son de hecho puestos de avanzada de cadenas locales y regionales. Little Sheep Mongolian Hot Pot, mientras tanto, es internacional, con restaurantes por todas partes en comunidades asiáticas y asiáticas-estadounidenses. El menú se enfoca en tazones humeantes de caldo hirviente a los que se les puede incorporar todo tipo de cosas, desde raíz de loto y hongos “oreja de Judas” hasta carne Kobe e intestinos de ganso. Para un omakase excepcional en un ambiente de mini centro comercial, Sushi Ichi es una alternativa para el más conocido (y más caro) Sushi Kimagure, cerca del Parque Central.

The New York Times
1
DOMINGO

9 a.m.
Paseo por el Casco Viejo
Visite Pie Hole, en la Colonia Indiana, una colectividad de vendedores de moda albergada en uno de los edificios más antiguos de la ciudad, para probar unas ricas y sabrosas empanadas rellenas que incluyen una variedad de desayuno vegetariano o de chorizo y una taza de café helado con gas nitrógeno, lo más nuevo en los preparados caprichosos de café. Después, camine un circuito que recorre las estructuras, plazas y jardines secretos más hermosos de Pasadena. Tome hacia el norte sobre Raymond, atravesando el Parque Conmemorativo Pasadena, con su Pabellón Levitt en forma de caracol, que organiza una serie de conciertos gratuitos durante los meses de verano; pase frente a la Biblioteca Central de Pasadena y atraviese la entrada principal del Ayuntamiento, que lleva a un patio de palmeras y que sale en la maravillosa Plaza Los Fuentes de influencia morisca, decorada con azulejos pintados a mano por la artista cerámica Joyce Kozloff.

Medio día
Autopista L.A.
Lincoln es una pastelería elegante con un patio lateral debajo de palmeras. Esta hermana menor de la enormemente popular Little Flower Candy Co. ofrece comida sana y creativa, como panqueques de calabaza con melaza y manteca de salvia batida, pepitas y ñame caramelizado o huevos rancheros con alubias blancas, arroz con cilantro y confit de tomate. Una apropiada última parada antes de tomar la autopista y salir de la ciudad, la Galería Offramp es un espacio de arte situado en la casa estilo Craftsman de una leyenda local: Evelyn LeMone, una instructora de baile de Pasadena.

The New York Times
Todas las notas NEW YORK TIMES SYNDICATE
Efecto Trump: 40% de universidades en EU reporta un descenso en solicitantes extranjeros
El problema migratorio… de EU a Canadá
Cómo fue que una canción de esclavos se convirtió en himno deportivo
Kazaja, una creación post-soviética que está echando raíces
Cómo proteger tus dispositivos de los hackers
Un lago se volvió rosa en Australia, no es el único
NY espera menos turistas extranjeros, culpa a Trump
Las aerolíneas buscan engañar a tus papilas gustativas a 9 mil metros de altura
Así pasó una de las primeras Chicas Bond a una ‘vida normal’
Gorgojo del algodón: un enemigo común de EU y México
Por qué la cirugía bariátrica funciona cuando las dietas fracasan
El muro fronterizo partiría a una tribu y su conexión con tierras ancestrales
La energía eólica en alta mar se vuelve convencional para el sector energético
La vida a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México
Una aldea en busca de calor, durante los días más fríos de Alaska
Ecosexo, condones que ayudan al medio ambiente
El tren Yibuti-Etiopía muestra la experiencia y financiamiento de China
¿Por qué Silicon Valley no funcionaría sin inmigrantes?
Vino para gatos; ahora podrás brindar con tu mascota
Trump quiere más autos estadounidenses en Japón; pero conductores japoneses, no
¿Ayuda moderna para quienes tienen el corazón roto? Ya está en internet
Te imaginas la casa más cara de Estados Unidos. Hay dos
El pueblo que se preprara para sus nuevos residentes: las FARC
Hormigas con genes modificados revelan cómo se organizan las sociedades
Estudia en Canadá y camina hacia la ciudadanía