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THE NEW YORK TIMES

36 horas en Medellín, Colombia

Situada justo al lado de la cordillera de Los Andes, esta ciudad ofrece una variedad gastronómica que te dejará con el paladar satisfecho. También puedes visitar los centros nocturnos y contagiarte de los mejores ritmos salseros. 
The New York Times
21 mayo 2015 16:31 Última actualización 22 mayo 2015 5:0
Beber en el centro de la ciudad es una experiencia inigualable. (NYT)

Beber en el centro de la ciudad es una experiencia inigualable. (NYT)

La segunda ciudad de Colombia se está despojando rápidamente de su polémica reputación. Con proyectos de infraestructura que están llevando parques y bibliotecas arquitectónicamente interesantes a vecindarios empobrecidos, y con métodos creativos de transporte, Medellín es una de las urbes más progresistas de Latinoamérica.

Su ubicación es ideal, su clima es primaveral todo el año, y su gente está orgullosa de su identidad. Después de años de ser el centro de las operaciones de narcotráfico, la “ciudad de la eterna primavera” mira al futuro.

1
Viernes

3 p.m.

Recuerdos


Hágase una idea de lo lejos que ha llegado Medellín con una visita al Museo Casa de la Memoria, inaugurado hace dos años. Con aspecto de oblongo moderno, es solo uno de los edificios nuevos visualmente irresistibles que están brotando por toda la ciudad, a menudo pareciendo un poco incongruentes en vecindarios que se han visto igual durante décadas. Aunque muchas de las exhibiciones dedicadas a los años de guerra civil de Colombia entre el gobierno (y sus grupos paramilitares) y los guerrilleros izquierdistas son artísticas más que explicativas, hay una línea del tiempo que resulta útil para poner en perspectiva los acontecimientos. Fascinantes videos de víctimas y familiares de los desaparecidos (víctimas del conflicto armado que “desaparecieron” a lo largo de los años) ofrecen poderoso relatos de primera mano de cómo era vivir en medio de la guerra interna de Colombia.

4:30 p.m.

Vendedores y Boteros

Desde el museo, camine por la Calle 52, una vía caótica atestada de vendedores de baratijas, carritos de comida y negocios de empanadas diminutos y nada pretenciosos, hasta llegar a Hatoviejo, un restaurante hace tiempo establecido que sirve cocina paisa típica (los paisas son la gente de la región de Antioquía, a la que pertenece Medellín). Ordene el abundante mondongo, una sopa tradicional de tripa que viene con arroz, aguacate y un plátano. Después, pasee rumbo a la Plaza Botero, una hermosa plaza llena de las estatuas de bronce distintivamente rechonchas de perros, caballos y personas creadas por Fernando Botero, el artista más famoso de Colombia (en el Museo de Antioquía, en la plaza, puede encontrar más obras suyas). El atractivo edificio gótico blanco y negro en el centro de la plaza alberga al Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe.

Medellín

     

1
Sábado

10 a.m.

Teleféricos y bibliotecas


Uno de los signos más convincentes del renacimiento de Medellín es el Metrocable, un sistema de transporte público compuesto por góndolas aéreas que van cuesta arriba como aerosillas de esquí. Súbase en la estación Acevedo y desplácese montaña arriba por encima de las casas de ladrillo con techos de metal corrugado. Haga transferencia en Santo Domingo y emprenda el segundo tramo, un paseo de 15 minutos durante el cual la ciudad se aleja, terminando en el Parque Arví, 1,760 hectáreas que se sienten sorprendentemente rurales, con todo y hombres a caballo o arriando sus vacas. Hay extensos senderos para caminar entre los pinos y árboles de eucalipto; después de explorar, vuelva a subirse al Metrocable con dirección a Santo Domingo Savio, una colorida barriada que alberga ahora a la Biblioteca España. La biblioteca (una de un número creciente) es de entrada gratuita, está abierta para todos y se ha vuelto el centro de una comunidad que alguna vez vivió en medio de una zona de guerra.

1 p.m.

La Gloria de Gloria

Diríjase a Envigado, un municipio adyacente a El Poblado, un distrito de Medellín, para parar a almorzar en La Gloria de Gloria, un restaurante informal en una esquina que sirve el mejor chicharrón, muy posiblemente, del mundo. Estas crujientes tiras de piel de cerdo vienen fritas y servidas con abundantes guarniciones de arroz, frijoles, chorizo, plátano y más, en una bandeja paisa; el platillo colombiano que mantiene satisfechos todo el día a los trabajadores del campo.

2:30 p.m.

Arte moderno


Visite el hermoso Museo de Arte Moderno, un espacio compacto al estilo industrial-chic que presenta exhibiciones, que cambian cada tres meses, de artistas contemporáneos como Álvaro Barrios. Ubicado en una ex fábrica de acero, el museo está construyendo una nueva área, diseñada por los arquitectos peruanos 51+1, que cobijará una colección permanente de artistas principalmente colombianos, incluyendo a Beatriz González. La tienda de regalos es un buen lugar para comprar recuerdos de Medellín, como pequeños cuadernos con ilustraciones del Metrocable de la artista colombiana Marcela Restrepo.

4:30 p.m.

Café colombiano


Es sorprendentemente difícil encontrar buen café en Colombia (casi todo lo mejor se exporta), y los residentes locales normalmente beben tinto, una mezcla débil de granos de menor calidad. Sin embargo, algunas cafeterías nuevas están intentando cambiar esto, y la carga está siendo encabezada por Pergamino. Esta elegante cafetería en Parque Lleras, que usa granos de un solo origen de plantaciones cafetaleras pertenecientes a la misma familia, no estaría fuera de lugar en San Francisco, con sus asientos del patio ocupados por establecedores de tendencias armados con computadoras MacBook. Después de recargar energías, deambule por la Vía Primavera y la cercana Vía Provenza, ambas flanqueadas por boutiques y restaurantes. Pare en Vida Augusta, que vende regalos y utensilios para el hogar internacionales o hechos en Colombia, como armazones de lentes de madera de Lignum.

11:30 p.m.

Escala de salsa


Una escala en uno de los numerosos y animados bares de sala de la ciudad es un componente esencial de cualquier visita. Son Havana es un sitio de salsa con ambientación cubana ubicado en Laureles, un vecindario de moda, y cuenta con un grupo de nueve (o más) músicos que tocan los jueves y los sábados a la noche. Parejas de todas las edades bailan en la pista, cerca de los baños y en los pasillos. Es un lugar chico y nada lujoso, pero la atmósfera es eléctrica, la música brillante y las habilidades de baile hipnotizadoras.

Medellín

      

1
Domingo

10 a.m.

El Efecto Escobar


Aunque la evidencia del brillante futuro de Medellín está por doquier, sigue siendo fascinante tener un acercamiento al zar de las drogas Pablo Escobar. Camilo Uribe, dueño de Medellín City Tours (medellincitytours.com), lleva a los visitantes a los tres hitos de Escobar. Primero es el elegante cementerio donde está enterrado Escobar y donde la gente aún deja flores (sigue siendo un héroe popular para algunos de los pobres de la ciudad). El cementerio tiene vistas a la ciudad y a las montañas circundantes. Vea también la azotea donde Escobar fue muerto por francotiradores de la policía mientras intentaba escapar el 2 de diciembre de 1993. Su penthouse es fascinante: un edificio que se está viniendo abajo y que tiene una enorme y anticuada antena parabólica en la parte de atrás. Algunas de las escenas de Escobar: El Patrón del Mal (una popular telenovela colombiana de 2012) se grabaron en el exterior. El elevador personal de Escobar ya no funciona, pero si uno sube al enorme departamento se puede entrar en su caja fuerte privada, del tamaño de un clóset con vestidor.

1 p.m.

Adelante y hacia arriba


Termine su viaje con una experiencia estimulante e inspiradora. Una de las inversiones de infraestructura más progresistas de la ciudad fue la creación de unas escaleras mecánicas al aire libre que ascienden por la empinada ladera que lleva a la Comuna 13, un vecindario plagado por bandas anteriormente aislado por su posición en la parte superior de unos escalones equivalentes a un edificio de 28 pisos. La empobrecida área ha sido revitalizada por los 384 metros de escaleras mecánicas, que redujeron los tiempos de viaje y posibilitaron que ancianos y residentes con capacidades diferentes, algunos de los cuales nunca salían de casa, fueran mucho más lejos.

Tome las escaleras mecánicas (que cuentan con guardias de seguridad, muchos de ellos originarios del vecindario) hacia la cima, donde tendrá excelentes vistas de la ciudad, así como de la abundancia de colores primarios y murales que se añadieron a los edificios cuando se inauguraron las escaleras.

Medellín
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