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36 horas en Kioto, Japón

Conoce en un fin de semana en la ex capital del Imperio de Japón, la cual ofrece a sus visitantes una infinidad de sorpresas históricas, gastronómicas, artísticas y naturales.
The New York Times
06 marzo 2014 19:32 Última actualización 07 marzo 2014 6:51
Kioto, una ciudad llena de sorpresas culinarias. (NYT)

Kioto, una ciudad llena de sorpresas culinarias. (NYT)

Se podrían pasar 36 horas, 36 días o incluso 36 semanas explorando los templos budistas, santuarios shinto, jardines zen, palacios, pagodas, parques y sendas para caminar de Kioto, la ex capital imperial de Japón.

Por tanto, es poco sorprendente que la queja más común respecto a esta encantadora ciudad es que hay demasiados turistas, especialmente durante la temporada de primavera, cuando florecen los cerezos. Para evitar el gentío, considere buscar lugares predilectos por los locales en vecindarios lejanos, todo al alcance gracias al extenso sistema de transporte público. Pronto descubrirá que muchos de los atractivos más gratificantes de Kioto no se pueden encontrar en ninguna guía turística.

Al menos no todavía.

1
Viernes

2 p.m. 

CLÁSICAS DORADAS

Es fácil rebotar de templo en templo hasta que todos se vuelven borrosos en una masa confusa. Para evitar esta sobredosis, sea selectivo y enfóquese en un sólo lugar memorable, como el templo Rengeo-in, comúnmente conocido como Sanjusangen-do (admisión, 600 yenes japoneses, o aproximadamente 6 dólares a un tipo de cambio de 100 yenes por dólar). La sala principal del templo, de casi 122 metros de largo, alberga una vista inolvidable: una estatua gigantesca de Kannon, la diosa budista de la misericordia, flanqueada por 1,000 estatuas tamaño real. Las estatuas doradas, cada una con 42 brazos y talladas en los siglos XII y XIII en madera de ciprés japonés, siguen viéndose inmaculadas.


4 p.m.

KIOTO VÍA COPENHAGUE

Adaptar artes antiguas a gustos contemporáneos es una habilidad que algunos artesanos locales han perfeccionado a través de una empresa llamada Japan Handmade. El proyecto es una colaboración entre el estudio danés de diseño OeO y seis compañías pequeñas del área de Kioto, cada una arraigada en un oficio tradicional, desde ebanistería hasta tejido metálico. Una de las participantes, Hosoo, fundada en 1688, produce lujosas telas usadas tradicionalmente para hacer kimonos. Actualmente, las sedas estampadas también adornan sillones tapizados y zapatillas de correr de media bota (una colaboración con la diseñadora de moda Mihara Yasuhiro). Encuentre estas modernas creaciones y la gama de artículos deseables de Japan Handmade (bandejas de porcelana vidriada, cubetas de champaña de madera de ciprés) en el nuevo salón exhibidor House of Hosoo, en Nishijin, el distrito textil histórico de la ciudad. Dado que las visitas solo se hacen previa cita, explorar las habitaciones llenas de esteras tatami se siente como recorrer un museo privado.


6:30 p.m.

CENA DE POLLO

La mayoría de los locales no gastan sus yenes cenando kaiseki escandalosamente caros, y usted tampoco debería hacerlo. En cambio, agarre un asiento en Hitomi, un restaurante casual de yakitoris apreciado por su cálido servicio y deliciosas cosas asadas en brocheta. Los asientos de la barra tienen vistas de primera fila a la humeante parrilla, donde cada parte del pollo, desde el pico hasta la cola, se cocina con cuidado. No se pierda el tsukune (“albóndiga” de carne molida de pollo), la crujiente kawa (piel) y el suculento momo (muslo de pollo) únicamente sazonado con una pizca de sal. La cena para dos, aproximadamente 5 mil yenes.


9 p.m.

RENACIMIENTO DE LA ONDA

Después de cenar, empápese con los suaves sonidos y alrededores de Yamatoya, un viejo bar de jazz que volvió a abrir las puertas en 2013 luego de un año de renovación. En este lugar ningún detalle se pasó por alto, desde la decoración con mucho estilo (mesas antiguas, barra roja satinada) hasta el hielo cortado a mano. Y luego está la música. Escuchar un disco de Django Reinhardt reproducido en el soberbio sistema de audio (un tocadiscos Garrard 401 y parlantes de colección Vitavox Klipschorn) es como ver colores nuevos por primera vez. Y si el rico sonido que llena la sala no lo deja boquiabierto, la colección del dueño de más de 5,000 discos seguramente lo hará.


11 p.m.

TRAGOS DISCRETOS

Pase el resto de la noche saltando entre bares cada vez más discretos. Empiece en Cafe Gaea, un sitio de barrio tranquilo para reunirse donde puede pasar una hora conversando con Rei, el afable gerente. Después, deslícese por el estrecho camino que lleva a la puerta corrediza de Bar Bunkyu. Nao, el sonriente cantinero, se hace amigo de todos los que entran al austero espacio, donde algunas bancas rodean un tablón grande de madera texturizada que funge como barra y como mesa comunal. Cierre la noche en el bar sin nombre al que normalmente llaman Kazu’s, en honor a su dueño. Sabrá que ha llegado cuando abra una puerta sin letrero en el tercer piso de un edificio de un sombrío callejón y entre a la oscuridad; tan solo unas cuentas velas parpadeantes iluminan este bar alineado con botellas. Una pista sonora hipnótica, una atmósfera “underground” y una hora de cierre de las 5 a.m. lo convierten en el sitio ideal para los que pueden encontrarlo.

Kioto
1
Sábado

10 a.m.

CULTURA DE CAFÉ

Transpórtese temporalmente a una era del pasado con una café mañanero en Rokuyousha, un café de la vieja escuela con paredes tapizadas de madera, asientos de vinilo, azulejos color oliva y ceniceros de cerámica sobre cada mesa. Es fácil pasar por alto este relajado café de dos niveles, pero los muchos residentes que paran para leer el periódico, para fumarse un cigarrillo o para comerse una dona casera saben que no debería perdérselo.


11:30 a.m.

ROSTROS CÓMICOS

Aunque muchos recorren los templos que salpican el distrito de Arashiyama en la margen occidental del la ciudad, pocos llegan a un fascinante sitio localizado a los pies de las estribaciones cercanas. En Otagi Nenbutsu-ji, un humilde templo budista con raíces que datan del siglo VIII, las laderas están alineadas con más de 1,000 estatuas de Rakan cubiertas de musgo (que representan discípulos de Buda) cuyos orígenes se consideran más modernos. En las décadas de 1980 y 1990, cientos de personas aprendieron a tallar piedra y donaron las estatuas para apoyar con la reconstrucción del templo. El resultado fue esta amplia colección de estatuas que muestran expresiones divertidas, desde una figura que blande una raqueta de tenis hasta un par de alegres compañeros de tragos. Encuentre e imite a sus favoritos. Admisión, 300 yenes.


1:30 p.m.

TOFU Y BAMBÚ

Medite sobre la sutileza de los sabores en una comida en Syouraian, un restaurante de Arashiyama que cuenta con tofu (una especialidad de Kioto) en varias formas. En las profundidades del bosque y con vistas al río Oi, el tranquilo salón comedor con esteras tatami es un armonioso telón de fondo para platos hermosamente presentados, desde un sedoso aperitivo de tofu adornado con un solo punto de pasta de frijol hasta tofu frito agedashi presentado en caldo con temblorosas virutas de carne seca de bonito (4,600 yenes por ocho platos). Luego de almorzar, pasee por el bosque de bambú de ahí cerca, donde un camino pasa por debajo de los tallos que se mecen.


4:30 p.m.

TIENDAS DE DISEÑO

En Kyoto Design House, un negocio refinado que ocupa la planta baja de un espacioso edificio diseñado por Tadao Ando, inspeccione peines antiguos que tal vez fueron usados por geishas hace tiempo fallecidas, estuches para iPhone de laca negra adornados con láminas doradas, y sujetadores de tarjetas de presentación hechos con telas de Nishijin. Puede encontrar artículos artesanales más contemporáneos en Kohchosai Kosuga, una tienda cercana llena de diseños de bambú que le incitarán deseo por equipar toda su cocina con todo, desde charolas y cucharones para arroz elegantemente simples hasta cestos y bandejas hermosamente tejidos.


8 p.m.

CENA FRITA

Kushiage, el estilo de cocina de comida frita en brochetas, es una forma de arte en Kushi Tanaka, un restaurante acogedor localizado en un callejón sin salida. Los más de 30 años de experiencia del chef son evidentes conforme saca las brochetas de la freidora y las presenta a aproximadamente 12 comensales apretujados en torno al mostrador de madera con forma de U. Un festín reciente de 20 platos incluyó bocaditos de mochi frito, caballa, setas shiitake, calabaza kabocha, tiernas nueces de ginkgo y un baboso huevo de codorniz envuelto en tocino. El menú fijo elimina las conjeturas a las órdenes y cuesta 3,800 yenes por persona.


11 p.m.

FERMENTACIÓN MENOS RARA

Aunque la cerveza artesanal está ganando posición de mercado en Japón, en términos relativos sigue siendo una rareza en Kioto. Para probar algunas ji-biru, o cervezas artesanales nacionales, camine unas cuadras al oeste hacia Bungalow, una cervecería artesanal con 10 variedades en espita que abrió en 2012. En la parte de arriba han asientos cómodos, pero el servicio es mejor en la barra que da a la calle. Puede encontrar una amplia selección en Wachi, un izakaya localizado en un cuarto piso que recientemente tenía una Iwate Kura Oyster Stout de barril y una heladera con botellas de Kiuchi Brewery, Baird Brewing Company y otras cervecerías artesanales japonesas.

Kioto
1
Domingo

8 a.m.

TÚNEL DE TORII

Levántese temprano para un paseo tranquilo hacia la cima del monte Inari, en sendas que serpentean entre miles de arcos torii color bermellón, las puertas tradicionales que normalmente marcan la entrada a santuarios Shinto. Partiendo desde Fushimi Inari Taisha, un santuario situado en la base de la montaña dedicado al Shinto kami (espiritu) del arroz y la prosperidad, suba el camino pasando bajo torii tan escasamente espaciados que a veces se siente como caminar bajo un túnel. Programe entre dos y tres horas para escalar la cumbre y volver a bajar por las sinuosas sendas de bosques.


Mediodía

HORA SUNTORY

Tome hacia el suroeste de Kioto para rendir homenaje a la Destilería Suntory Yamazak, el lugar de nacimiento del whisky japonés. Recorridos gratis de una hora explican en proceso de destilación, desde el malteado y aplastado hasta la fermentación, y culminan con una degustación de whisky Yamazaki de una malta con soda (es necesario hacer reservas; se ofrecen guías de audio en inglés). Después, inspeccione las botellas que alinean los estantes de la “biblioteca de whiskys” del lugar y visite la barra de degustación, que sirve muestras de mezclas de primera y de una sola malta, así como whiskys de edición limitada disponibles únicamente en la destilería.

Kioto
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