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Sangre, huellas de bala, jeringas y ropa, quedaron en su último refugio

Los marinos tardaron 90 minutos en localizar el túnel por el que huyó 'El Chapo' Guzmán; pese a todos los esfuerzos del criminal, fue detenido por dos federales. 
David Saúl Vela/ Enviado Especial
11 enero 2016 23:46 Última actualización 12 enero 2016 5:0
Casa del Chapo. (Cuartoscuro)

Así quedó la cocina de la casa de 'El Chapo'. (Cuartoscuro)

LOS MOCHIS.- Por una puerta secreta, escondida en un vestidor, detrás de un espejo, fue como Joaquín El Chapo Guzmán evadió, el pasado viernes, el cerco que la Marina-Armada de México le tendió desde el 11 de julio pasado, día en que se fugó del penal federal El Altiplano. Horas más tarde fue detenido a unos seis kilómetros de la casa por dos agentes de la Policía Federal.

Y es que los marinos que irrumpieron en el inmueble y se enfrentaron a tiros con los gatilleros de El Chapo –a cinco de los cuales abatieron y a seis más detuvieron–, tardaron una hora y media en localizar la entrada al pasadizo y boca de túnel que se mandó construir para escapar.

Durante su detención, en febrero de 2014, El Chapo había hecho una maniobra similar, pero lo hizo por una tina de baño que lo llevó a las cloacas de Culiacán.

Ayer la Marina-Armada abrió las puertas de la última guarida de El Chapo. Se trata de una casa de dos niveles ubicado en el fraccionamiento Residencial Las Palmas, que hasta hace unas semanas estuvo abandonada en esta zona de clase media-alta.

En la casa aún hay huellas de la batalla. Recámaras, sala, cocina y baños tienen rastros de sangre y decenas de orificios que dejaron las armas de alto calibre que se usaron en el enfrentamiento.

Durante el recorrido, en el que estuvieron presentes más de 170 periodistas locales, nacionales e internacionales, se pudo observar como todas las cosas que hay dentro de la casa están completamente revueltas; mientras que las puertas y los muebles están rotos.
En la cocina están regadas las latas de comida, refrescos, botellas, comida, pan para hot dogs. En las recámaras, cobijas y ropa están esparcidas por el piso y las camas.

La habitación principal, presuntamente en la que dormía El Chapo, también estaba revuelta. En la cama King Size había una colección “pirata” de la teleserie del narcotráfico La Reina del Sur, que protagoniza Kate del Castillo. También había jeringas y medicamentos. Las cortinas de piel, los clósets y muebles de la recamara son color chocolate.

El espejo, que se encuentra en el vestidor de una de las recámaras ubicada en la planta baja, está completamente roto. Es justamente ese espejo el que escondía el pasadizo. La forma de abrirlo es mediante un mecanismo que incluye un cable de acero con jaladera, que se escondía en una de las lámparas del vestidor.

La puerta da a una pequeña escalera de seis peldaños de metal que lleva a la boca del túnel, cuya entrada es de un metro de ancho por un metro 80 de alto y esta reforzado con piñones de madera. El lugar cuenta con sistema de bombeo de agua e iluminación en un tramo de 20 metros, hasta donde conecta con el drenaje de la ciudad.

De acuerdo con las investigaciones, radicadas en el expediente PGR/SEIDO/UEIDCS/008/2016, El Chapo estaba dormido cuando inició el operativo y fue despertado por el ruido de la batalla.

Entró al vestidor, activo el mecanismo. Entonces, el capo inició su huida junto con su jefe de escoltas Iván Gastélum, El Cholo Iván.

Ambos permanecieron dentro del drenaje casi dos horas aguardo, pues se percataron que los marinos que iban por ellos comenzaron a levantar las alcantarillas de Boulevard Jiquilpa, con rumbo al desembocadero de un canal.

Pero El Chapo se fue a la Izquierda, siempre seguido de El Cholo Iván, su hombre de confianza.

El Chapo y su guardia salieron por una alcantarilla que está en el carril lateral izquierdo de Boulevard Jiquilpan y Boulevard Francisco Argaz, donde robaron un automóvil e iniciaron su huida. Más adelante dejaron la unidad y robaron un Ford Focus rojo en el que fueron detenidos por dos integrantes de la Policía Federal.