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Preocupación y no alerta por amago de Trump, afirma INM

En 2013 se recibieron 347 mil repatriaciones y el año pasado fueron 205 mil los mexicanos que llegaron al país por retorno forzado, además de 150 mil que regresaron de forma voluntaria.
Susana Guzmán
16 noviembre 2016 0:10 Última actualización 16 noviembre 2016 5:10
  [Revoca la respuesta del INM y la instruye a hacer una búsqueda exhaustiva de la información.  / Cuartoscuro] 

[Revoca la respuesta del INM y la instruye a hacer una búsqueda exhaustiva de la información.  / Cuartoscuro]

CIUDAD DE MÉXICO.- Hay preocupación del gobierno mexicano, mas no alarma por el amago de deportación masiva en Estados Unidos.
Fuentes del Instituto Nacional de Migración (INM) señalan que el anuncio del gobierno de Donald Trump de que regresará de manera forzada a “uno, dos o tres millones” de connacionales no es una cifra real, pues de acuerdo con datos históricos, las deportaciones de mexicanos han estado a la baja y no a la alza.

En 2013 se recibieron 347 mil repatriaciones y el año pasado fueron 205 mil los mexicanos que llegaron al país por retorno forzado, además de 150 mil que regresaron de forma voluntaria.

Entonces, no se espera un repunte “brutal” de deportación de mexicanos, “se esperan cifras normales que no van a rebasar las ya mencionadas”.

El INM –aseguraron las fuentes consultadas– espera la continuidad de deportaciones, pero no en la proporción que se anuncia, y si así fuera, México está preparado para recibir a los mexicanos que tengan que regresar cuando una decisión soberana de un país así lo estime y de acuerdo con los memorándum que tenemos de entendimiento con EU, por lo que “es una sobrealarma lo que tenemos en este momento”.

El instituto aclara que para que inicie un proceso de repatriación de esa naturaleza, primero tienen que concluirse los procesos judiciales que se tienen en Estados Unidos, pero que para México son procesos administrativos.

Las deportaciones, explican, no se dan de la noche a la mañana, “hay un memorándum de entendimiento con los países, y las personas van retornando de acuerdo a lo pactado, de acuerdo con la capacidad de procesar –ellos un proceso judicial, nosotros un procedimiento administrativo–, y una vez que ha concluido ese procedimiento, después de un reconocimiento consular de que son mexicanos, admitimos que vengan a México, pero no es nada más decir ‘ahí te va un millón’”.