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crónica

Pese a la visita de Trump, Peña Nieto saludó a un sonriente Obama

Tras la visita del candidato republicano Donald Trump a Los Pinos, la cual causó un cisma en el gabinete, el presidente Enrique Peña Nieto se encontró en la Undécima Cumbre de Líderes del G20 con un sonriente presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Eduardo Ortega
04 septiembre 2016 22:55 Última actualización 05 septiembre 2016 4:0
epn obama

Cordial saludo entre Peña y Obama. (especial)

HANGZHOU, China.- Tras la visita del candidato republicano Donald Trump a Los Pinos, la cual causó un cisma en el gabinete, el presidente Enrique Peña Nieto se encontró en la Undécima Cumbre de Líderes del G20 con un sonriente presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Junto con su esposa, Angélica Rivera, y la hija de ella, Regina Castro, el primer mandatario, acompañado por la canciller, Claudia Ruiz Massieu, llegó el sábado a esta ciudad, que el conquistador Marco Polo definió, a finales del siglo XIII, como la más bella y elegante que había visto.

Como registro gráfico del apretón de manos entre el mandatario mexicano y el correligionario de la candidata Hillary Clinton, hay un par de fotografías, tomadas de forma apurada con celular y fuera de foco, publicadas en la cuenta del Facebook de Peña Nieto.

Este encuentro, casual y originado instantes después de la ceremonia de bienvenida y la ‘Foto de Familia’, en la que participan los jefes de Estado e invitados de organismos internacionales, no fue el único en que ambos intercambiaron palabras y sonrisas.

Obama
y Peña parecían hasta cómplices durante la cena que ofreció el presidente Xi Jinping en el Lago Oeste de esta localidad, ubicada al sur de Beijing, la capital china. Fueron varios instantes de diálogo corto, pero que políticamente dice mucho tras la andanada de versiones que surgieron tras la visita de Trump.

“Saludos desde #Hangzhou, #China, donde acompaño al Presidente @EPN en sus actividades en la Cumbre de Líderes del #G20China”, escribió la canciller mexicana en Twitter, en medio de los rumores que circularon desde el mitad de semana sobre su renuncia tras el paso de Trump por México.

Sin quererlo, o sí, hubo algunos otros mandatarios que trajeron a colación el discurso que el magnate estadounidense ha desperdigado durante toda su campaña, en especial a aquello que se refiere al proteccionismo económico y el aislamiento de la inversión, como una medida para cuidar a Estados Unidos.

Fue el presidente español quien más acudió al asunto: “Los populismos son el peor enemigo de las reformas estructurales y el progreso”, declaró Mariano Rajoy, en el marco del primer día de actividades de la cumbre, postura que cayó bien entre los postulados del presidente mexicano, quien asentía convencido al escucharlo.

Este lunes, Peña Nieto concluye su participación en la Cumbre del G20, en las sesiones privadas con los demás mandatarios, en las que se hablará de los mecanismos para lograr mayor crecimiento económico en el mundo y contener la volatilidad financiera global.