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Para juez de Lava Jato, SNA “debe tener independencia”

El juez que encabezó la operación Lava Jato en Brasil dijo que lo que se busca con un sistema nacional anticorrupción es garantizar la independencia y poder realizar su trabajo. 
Anabel Clemente 
30 julio 2017 22:11 Última actualización 31 julio 2017 5:0
Logró la destitución de la presidenta Dilma Rousseff y la condena a 9.5 años contra Lula Da Silva, ambos por corrupción.

Logró la destitución de la presidenta Dilma Rousseff y la condena a 9.5 años contra Lula Da Silva, ambos por corrupción.

Sergio Moro, el juez que encabezó la operación Lava Jato en Brasil, la cual llevó a sentencia al expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva, destacó que México debe tener un compromiso efectivo con el Sistema Nacional Anticorrupción.

“Lo importante en un sistema nacional anticorrupción es garantizar la independencia de estos agentes, sean policías, fiscales o jueces, y condiciones efectivas para que puedan realizar su trabajo, como presupuesto y número de personal suficiente”, señaló el funcionario brasileño en entrevista con la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

Destacó que en México debe existir un compromiso efectivo al involucrar a todos los sectores que puedan dar una respuesta a la corrupción. “En la parte de la ejecución de la ley, significa Policía, Ministerio Público y Poder Judicial”, agregó. Por ello consideró imprescindible la existencia de cortes independientes que puedan dictar juicios condenatorios basados en pruebas suficientes, “y no omitirse”.

El juez celebró la inclusión de la sociedad civil en la organización del SNA al señalar que se compara con la participación de ese sector de la de Brasil, la cual ha estado presente en todos los procesos anticorrupción.

“México, así como Brasil, tiene una sociedad civil organizada bastante vigorosa, y me parece, viendo a la distancia, también con gran anhelo para que haya una disminución de la corrupción”, agregó.

El juez ha llevado las investigaciones de Lava Jato advirtió que aplicar la ley contra los intereses de los poderosos, acabar con la impunidad y hacer pública la información de los casos han sido las claves para enfrentar uno de los peores males de las democracias modernas.

“En el pasado, como regla, lo que había era la impunidad. La gente ni siquiera sufría las consecuencias de sus actos criminales. En muchos casos, ni siquiera eran descubiertos. La sensación de impunidad era aún mayor. Aunque la gente tal vez no sabía detalles, tenían una idea de lo que ocurría dentro de los gabinetes de algunos agentes públicos”, explicó.

Señaló que para combatir la corrupción no sólo se necesita cambiar la ley, sino reestructurar la inercia política en la lucha contra la impunidad. “Hay que pensar en más transparencia, en disminuir la posibilidad de elecciones discrecionales por las autoridades administrativas, que a menudo sirven como una válvula para el cobro de soborno; la cuestión misma de la reforma política, el financiamiento de campañas”, por lo que pidió el compromiso político.