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'Okupas' toman aulas de la Facultad de Derecho y las hacen "fonda"

Los integrantes de OkupaChe no sólo mantienen tomadas las instalaciones del auditorio Justo Sierra, sino también aulas de la Facultad de Derecho desde la huelga de 1999; el espacio se encuentra en el tercer nivel del edificio principal de la Facultad.
David Saúl Vela
28 marzo 2016 22:41 Última actualización 29 marzo 2016 12:36
Así lucen las aulas de la Facultad de Derecho que fueron tomadas para transformarlas en una “fonda”. (David Saúl Vela)

Así lucen las aulas de la Facultad de Derecho que fueron tomadas para transformarlas en una “fonda”. (David Saúl Vela)

CIUDAD DE MÉXICO.- El grupo autodenominado OkupaChe mantiene tomadas, además del auditorio Justo Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, un conjunto de aulas de la Facultad de Derecho, que utilizan como fonda o cocina económica.

Al igual que lo que ocurre en Filosofía, quienes usufructúan las instalaciones de la máxima casa de estudios son ajenas a la comunidad universitaria, que justifican la toma de las instalaciones con un discurso de corte anarquista.

Estudiantes, personal administrativo y de Vigilancia UNAM informaron que, al igual que el auditorio Justo Sierra, este espacio se encuentra en posesión de grupos radicales desde la huelga de 1999.

Detallaron que en diversas ocasiones se ha intentado recuperar el espacio sin que las autoridades hayan tenido éxito. Un empleado administrativo de la Facultad recordó que hace unos años “se logró sacar a los invasores”.

No obstante, fue recuperado por la fuerza. “Desde entonces tenemos la orden de la dirección de no meternos con ellos”, dijo el entrevistado.
“Por eso ellos siguen ahí, vendiendo sus cosas. Generalmente viene uno o dos y ahí se la pasan. En ocasiones ponen el sonido a todo volumen con temas como Ayotzinapa y cosas así”, explicó otro empleado de la UNAM.

El Financiero hizo un recorrido por las instalaciones de Derecho y efectivamente se encontró con el improvisado “restaurante”.

El espacio se encuentra en el tercer nivel del edificio principal de la Facultad. La entrada es como la de un salón y una vez en el interior se perciben de inmediato las pintas alusivas al anarquismo.

“Presxs Políticos libertad”, “Anarquía es autogestión y solidaridad”, son algunas de las leyendas que se observan en las paredes, algunas de ellas pintadas completamente de negro.

En otra pared se pintó un mural en el que también existen leyendas como “la Rebeldía es la Madre del camino”. Al pie de ésta se instaló una mesa con todo tipo de golosinas que están a la venta.

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La  comida es amenizada por un viejo y mugroso estéreo. (David Saúl Vela)

Una mujer embarazada es quienes atienden el lugar y de inmediato ofrece también comida corrida, así como otros platillos como chilaquiles, sincronizadas, hamburguesas, entre otros.

La comida se sirve en un balcón, que da hacia la Torre de Rectoría y la Biblioteca de la UNAM, cuyos edificios embellecen el paisaje, y hacen olvidar un poco lo insalubre en que se encuentra el lugar.

Una mesa de madera, con un mantel morado, raído y engrapado al tablón, es donde se sirve la comida. Hay algunas otras mesas de plástico, mismo material del cual son las sillas.

El ambiente se ameniza con un viejo y sucio estéreo que toca música diversa. En el barandal hay una leyenda que advierte: “No tendrán fosas suficientes para callarnos. ¡Ayotzinapa Resiste!”, mensaje puede ser leído por cualquier persona que pase por zona de las islas.

Estudiantes entrevistados advirtieron que aunque no están de acuerdo con la toma de este espacio, ya se acostumbraron, incluso consumen en el lugar.

“Si pasan los estudiantes y maestros, y se ve con cierto coraje porque ese es un espacio de la UNAM y no de gente ajena como los que están ahí, pero muchos sí consumen en el lugar”, señaló un joven que dijo llamarse Sebastián.

Estimaron que son las autoridades las encargadas de poner orden y hasta la fecha han tenido mucha tolerancia con este grupo.
Este diario publicó ayer que los OkupaChe controlan a unos 30 comerciantes ambulantes completamente ajenos a la comunidad universitaria.

Dichas personas instalan sus puestos frente al Justo Sierra y lo mismo vende piratería (películas y libros), ropa usada, artesanías y todo tipo de comida.

Los líderes de los OkupaChe son identificados como José Luis Ramírez Alcántara, El Chómpiras, y Jorge Mario González García, ambos expulsados de la UNAM, en 2013, luego de que se probó que encabezaron los hechos violentos de febrero de 2013 en el CCH Naucalpan, donde incluso intentaron quemar vivos a profesores, una de ellas embarazada.