Nacional

Obispo de Chiapas califica a la corrupción como un cáncer

Destaca que incluso en la Iglesia este tipo de actos están presentes. Pide a la población no dejarse guiar por las campañas electorales que prometen acabar con la corrupción.
11 diciembre 2016 19:42 Última actualización 11 diciembre 2016 19:42
Felipe Arizmendi, obispo de la diócesis de San Cristobal.(Tomada de http://www.diocesisdesancristobal.mx/)

Felipe Arizmendi, obispo de la diócesis de San Cristobal.(Tomada de http://www.diocesisdesancristobal.mx/)

CHIAPAS.- El obispo de la diócesis de San Cristobal, Felipe Arizmendi, calificó a la corrupción como un cáncer que contamina y destruye al gobierno. 

“El Papa Francisco, así como sus antecesores, han luchado contra la corrupción interna de la Iglesia, y sin embargo, no faltan casos muy lamentables de corrupción”, destacó el obispo.

A través de un comunicado, señaló que en la Iglesia hay casos lamentables, “como cuando algunos catequistas reciben dádivas para exentar a alguien de las pláticas pre sacramentales o cuando algunos miembros de juntas o mayordomías de fiestas patronales se quedan con ingresos que no les corresponden”.


Pidió a la población no dejarse engañar por las campañas políticas en las que se promete acabar con la corrupción, ya que “es un ideal por el que todos debemos luchar”.

Arizmendi Esquivel detalló que “hay quienes luchan por un poder político no tanto para servir a su pueblo, sino sólo por los recursos económicos que puedan obtener”. Por ello, solicitó “no dejarnos contaminar por esta lacra, porque la tentación del dinero y del poder es muy atractiva”.

Explicó que la corrupción inicia en las familias, pero es más notable y reprobable la que existe en ambientes políticos, ya que se utilizan recursos que son propiedad de la comunidad, que se destinan “a fines no justificables”.

El presbítero recordó que aunque en los medios de comunicación se difunden distintos casos de corrupción, existen muchos más que quedan ocultos y son igual o más dañinos: “sobre todo cuando, por la corrupción, los pobres, los enfermos, los ancianos y las escuelas se quedan sin los apoyos que necesitan para sobrevivir, y lo que debería ser para hospitales, para carreteras, para apoyar el campo, se usa para propaganda personal o electorera”.