Nacional

Normalistas no quieren proyecto que les exige prepararse mejor

El Plan Integral para mejorar las Escuelas Normales incluye entre otras cosas innovación académica; mejoramiento institucional; integración y desarrollo del profesorado. 
Jafet Tirado
17 septiembre 2015 23:51 Última actualización 18 septiembre 2015 5:0
Marcha de maestros ayer en Puebla contra la evaluación de la SEP. (Cuartoscuro)

Marcha de maestros ayer en Puebla contra la evaluación de la SEP. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- El Plan Integral para fortalecer las Escuelas Normales, que ha mostrado fuerte oposición de alumnos y profesores en ese sistema, prevé “renovar los planes de estudio”, “redefinir los perfiles profesionales de los docentes” y “mejorar la infraestructura y el equipamiento” de los planteles, en 2016.

El modelo propuesto por la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), que puede discutirse entre lo que resta de septiembre y octubre, para ser implementado en agosto de 2016, incluye –entre sus 10 retos–, establecer un sistema de administración financiera, formar “docentes idóneos” para la educación obligatoria, mejorar la preparación disciplinar, didáctica y de gestión de los profesores, así como actualizar esquemas de administración.

Además, establece cuatro ejes de acción enfocados en la innovación académica; mejoramiento institucional; integración y desarrollo del profesorado; y gestión y administración.

Si es aprobada, los normalistas contarán con dos nuevas licenciaturas entre sus opciones de preparación: Educación y docencia; y Educación inclusiva. Además tendrán 11 distintas maestrías en disciplinas como la Administración educativa, Lenguaje y comunicación, Físico-matemáticas, Ciencias sociales y naturales, entre otras.

De acuerdo con el informe 2015 “Los docentes en México” del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE), la proporción de maestros que exclusivamente se reconocen como normalistas (ya sea de nivel primaria, secundaria o superior) es menor a los catalogados como “profesionales con licenciatura”.

Esto se dio a partir de que se creó la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), les permitió aspirar a una licenciatura. Por lo que aparentemente están mejor preparados que hace tres décadas.

A este fenómeno se le agrega que cada vez son más los egresados de otras carreras que imparten clases, y si bien no tienen una orientación pedagógica similar a los normalistas, sí aprobaron los exámenes para estar frente a un grupo.

En 1972, se transformó la carrera para otorgar el título de normalista en educación preescolar o primaria, junto con el certificado de bachiller en ciencias sociales y eso “abrió la posibilidad para que normalistas pudieran cursar licenciaturas”, explica el INEE.