Nacional

MC contra periodo extraordinario

Movimiento Ciudadano rechazó la realización de periodos extraordinarios para aprobar 31 modificaciones al uso de suelo;  Cuauhtémoc Velasco dijo que aún no hay un acuerdo. 
Felipe Rodea
23 junio 2015 19:10 Última actualización 23 junio 2015 19:39
Marcelo Ebrard y Dante Delgado

Marcelo Ebrard y Dante Delgado en la sede de Movimiento Ciudadano. (Eladio Ortiz)

CIUDAD DE MÉXICO.- El Partido Movimiento Ciudadano (MC) en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) rechazó la realización de un periodo extraordinario de sesiones para aprobar 41 modificaciones al uso de suelo en la capital. Afirmó el coordinador del grupo parlamentario, Cuauhtémoc Velasco que “hasta la fecha, los integrantes de la Comisión de Gobierno ni siquiera hemos sido informados oficialmente sobre el tema y no hay ningún acuerdo al respecto”, agregó.

El legislador por Iztapalapa recordó casos como el de la autorización de la edificación de un centro comercial en dicha delegación o el de un mega edificio en la colonia Anzures de la delegación Miguel Hidalgo, que han generado importantes conflictos sociales. Velasco añadió que “estas decisiones no se deben tomar a prisas y mucho menos en lo oscurito; la sociedad civil está intensamente involucrada en el tema y debe ser informada con oportunidad, más aún sus opiniones deben ser tomadas en cuenta para evitar nuevos conflictos, sobre todo en un área que ha sido fuente de grandes ilegalidades”.

Llamó a los legisladores capitalinos a realizar un análisis integral al realizar cambios de uso de suelo. “Con estos proyectos, que en teoría aprobarían en un periodo extraordinario, ¿quiénes se van a ver afectados? ¿Cuáles son las características de la población residente, la visitante, etc.? ¿Qué impacto tendrá en la movilidad de la zona, en la suficiencia de recursos y servicios?”, cuestionó.

Consideró insostenible la forma en la que se modifica la zonificación de la capital del país. La Asamblea Legislativa no debe continuar solapando el desarrollo urbano sin planificación que ha caracterizado a la Ciudad de México durante décadas, y que sólo responde a intereses particulares.