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Mala calidad de gasolinas, causa de contaminación: Iniciativa Climática

El presidente del organismo dijo ante legisladores el problema "no radica en lo que se importa" sino en la gasolina que se produce en el país, pues la NOM permite un contenido de azufre de 30 a 80 partes por millón promedio, cuando en otras partes del mundo se autoriza máximo 15 partes por millón.
Víctor Chávez
15 junio 2016 12:40 Última actualización 15 junio 2016 12:41
 [El consumo total de la gasolina Magna fue de 85% / Bloomberg] 

[El consumo total de la gasolina Magna fue de 85% / Bloomberg]

CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente de la Asociación Civil Iniciativa Climática de México, Adrián Fernández Bremauntz, recomendó que para hacer viables las medidas anticontaminantes primero las autoridades deben verificar la calidad de los combustibles que importa y vigilar lo que entregan las refinerías del país.

Durante una reunión de trabajo que sostuvo con legisladores de las comisiones del Distrito Federal y del Medio Ambiente y Recursos Naturales, pidió contar con los laboratorios para analizar los vehículos que ingresan al mercado mexicano o que los fabrican aquí, y “no seguir permitiendo que vendan tecnologías obsoletas”.

Con eso -dijo- "se evitaría seguir protegiendo nichos de mercado de las compañías, además de que tendrían la obligación de dar a conocer el rendimiento de kilometraje por cada litro de gasolina, como ocurría hace 15 años y que se dejó de hacer".

Explicó que se debió tener desde hace cinco años, en toda la nación, diésel con bajo contenido de azufre; sin embargo, no se ha cumplido esa exigencia, pese a que se hizo por etapas en las zonas metropolitanas y fronterizas, cuando “es una obligación, a través de una norma federal. Se negoció hace 15 años con Pemex y la Secretaría de Energía, pero no se cumple”.

Consideró que "se condenó a México a la obsolescencia tecnológica con el ingreso de camiones de carga y autobuses de pasajeros con más de una década de retraso, porque hace 20 años, a nivel internacional, se desarrollaron nuevos motores y equipo de control de emisiones, considerando que se requerían combustibles más limpios".

Sostuvo que "todavía no podemos comprar diésel con menor azufre, porque no está disponible. Ese es uno de los crímenes ambientales más grandes que hemos hecho” por la dilación en los ajustes tecnológicos", subrayó.

La calidad de combustibles, dijo, "no radica en lo que se importa, sino en lo que se produce en el país, porque la norma para producir gasolina es más laxa que la internacional. Se permite un contenido de azufre de 30 a 80 partes por millón promedio, cuando en otras partes del mundo se autoriza máximo 15 partes por millón".

Precisó que ambas gasolinas de mezclan y eso no permite cumplir con la reducción de azufre. El problema, abundó, es la falta de capacidad de refinación para lograrlo.

Por ello sugirió al gobierno capitalino volver a emitir la calcomanía Doble Cero para automotores nuevos, ya que sería un incentivo para renovar la flota vehicular.

Advirtió que la nueva norma de verificación vehicular emergente "tendrá límites más estrictos de emisión de contaminantes".

También explicó que se incorporará la lectura del OBD2, relativa a un diagnóstico a bordo, con una toma de medición de la computadora del vehículo, incorporada a partir de los modelos 2006; persistirá la acostumbrada prueba dinámica en rodillos, y habrá sensores remotos en las vías de tránsito.