Nacional
la nota dura

La lujosa zona que Duarte escogió para esconderse

Una investigación de Víctor Hugo Michel, presentada en La Nota Dura con Javier Risco, reveló que el exgobernador de veracruz buscó refugio en una de las áreas más ostentosas de Guatemala, donde existen propiedades que van de los 300 mil a un mdd.
Redacción
18 abril 2017 23:29 Última actualización 18 abril 2017 23:45
La lujosa zona que Duarte escogió para esconderse

La lujosa zona que Duarte escogió para esconderse


Incluso fuera de México, Javier Duarte buscó esconderse en zonas residenciales de propiedades valuadas en dólares y que son conocidas en Guatemala por estar relacionadas con el lavado de dinero.

Se trata de residencias de lujo en la Zona 15 de la capital, una de las zonas más exclusivas de la ciudad y que a la vez ha atraído a algunos narcotraficantes, delincuentes de cuello blanco y funcionarios corruptos”, señala Víctor Hugo Michel, director editorial de El Financiero Bloomberg TV, en un reportaje presentado en La Nota Dura.

Entre los delincuentes que han sido detenidos en la Zona 15, se encuentra Jairo Orellana, narcotraficante atrapado en 2014, quien poseía varias propiedades en el área.

La PGR contabilizó cuatro propiedades vinculadas a Duarte en la Zona 15, que es uno de los lugares más ostentosos de Guatemala.

Gilma Camacho, corredora de vienes raíces del país centroamericano, indicó que los precios podían ir de los 300 mil hasta un millón de dólares.

“Javier Duarte eligió bien el punto donde vino a esconderse”, agregó Michel, “la Zona 15 es reconocida por ser utilizada para lavar dinero y comprar casas que se encuentran vacías y en donde la gente quiere esconderse de la justicia”.


Al este de la capital guatemalteca, en la colonia El Maestro, fue donde Javier Duarte encendió un celular que alertó a las autoridades de la PGR para seguir su rastro.

Una de las preguntas que existen en torno al caso es quién ayudó a Javier Duarte para llegar a Centroamérica, ante lo que Victor Hugo Michel puntualizó, "no hay forma de que hubiera llegado acá y de que se moviera como se movió, que estuviera saltando de lado a lado, de punto en punto, de casa en casa sin que alguien no lo hubiera estado asistiendo”,