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La figura del arraigo es un "lastre" y debe desaparecer: PRI

Entre 2008 y 2011 se arraigaron a seis mil 562 personas y apenas el 3.2 por ciento recibió sentencia condenatoria, explicó el líder priista en la Cámara de Diputados, César Camacho.
Víctor Chávez 
03 abril 2017 18:10 Última actualización 03 abril 2017 18:10
César Camacho cree posible la alternancia en Edomex

César Camacho, líder priista en la Cámara de Diputados, César Camacho

CIUDAD DE MÉXICO.- El grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados propuso eliminar de la Constitución la figura del arraigo, por considerarlo "un lastre que impide despegar del todo al Sistema de Justicia Penal Acusatorio, Adversarial y Oral".

Además "ha demostrado ser ineficaz porque con su aplicación solamente se ha logrado el 3.2 por ciento de sentencias condenatorias".

"Pero lo más grave es que quita prestigio y resuelve muy pocos asuntos; es decir, es una figura ineficaz, voy a documentarlo", insistió, César Camacho. 

Detalló que "entre 2008 y 2011 se arraigaron a seis mil 562 personas, pero apenas el 3.2 por ciento recibió sentencia condenatoria. Insisto, el arraigo lastró al Sistema de Justicia, vulneró derechos humanos, pero tuvo una eficiencia marginal de apenas el 3.2 por ciento".

En voz de su coordinador, César Camach; de la vicecoordinadora Jurídica de la fracción parlamentaria, Martha Tamayo; y del diputado priista Armando Luna, presidente de la Comisión de Derechos Humanos, el Revolucionario Institucional planteó que con esa eliminación “la propuesta específica tiene que ver con el cumplimiento de los instrumentos internacionales en esta materia, en los mecanismos de los que México es parte, a efecto de armonizar la Constitución federal con los preceptos referentes a los derechos humanos”.

El legislador mexiquense informó que con la derogación del arraigo "se elimina una reminiscencia del antiguo sistema inquisitivo, que pone en entredicho el respeto y la promoción de los derechos humanos".

“Viola la libertad personal, las reglas del debido proceso y va contra la presunción de inocencia; el arraigo, más bien, es una presunción de culpabilidad y hace que de facto parezca que la condena de privación de la libertad inicie con el arraigo”, remarcó César Camacho.