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Juez avala que niñas tengan dos mamás en Michoacán

Un juez michoacano concedió a las dos mujeres, que recurrieron a la reproducción asistida, un amparo para que puedan registrar a las dos niñas que tuvieron  luego de que el Registro Civil les negara el trámite. 
David Saúl Vela
08 noviembre 2017 13:25 Última actualización 08 noviembre 2017 13:27
acta de nacimiento

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CIUDAD DE MÉXICO.- Un juez federal de Michoacán concedió un amparo a dos mujeres, cuyo efecto es que el Registro Civil de esa entidad reconozca legalmente la doble maternidad sobre sus dos pequeñas hijas.

El juzgador sustentó su fallo en jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en tratados internacionales suscritos por el Estado mexicano; además de que aplicó el principio pro persona en favor de las menores y sus madres.

“La decisión se emite en protección al interés superior de las niñas y derechos humanos a la identidad biológica, salud, igualdad y no discriminación de las madres”, dijo el juez Rodrigo Torres Padilla, titular del Juzgado Noveno de Distrito en Michoacán.

Según el antecedente, las mujeres tuvieron una reproducción asistida. Una aportó el óvulo que se fecundó por reproducción in vitro y luego fue implantado en el vientre de la otra mujer, proceso del cual nacieron dos niñas.

Las mujeres intentaron registrar a las menores con una maternidad dual, es decir que las dos aparecieran como madres o en su caso, se insertaran los apellidos de la donante del óvulo en primer lugar, como si fuera el padre.

Sin embargo, el Registro Civil de Michoacán les negó el trámite por lo que las mujeres recurrieron al juicio de amparo.

El juez Torres Padilla conoció de caso y estimó que la donadora del óvulo tiene interés jurídico para reclamar la maternidad, lo cual acreditó con una prueba de genética y el convenio de reproducción celebrado de común acuerdo.

Además, valoró criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el sentido de que en casos similares debe reconocerse el derecho de la persona a lograr el estado de familia que corresponde con su relación de sangre.

Dijo que, según el criterio, dentro de un vínculo familiar es imprescindible que la persona sepa quién es, cuál es su nombre, cuál es su origen y quiénes son sus padres, esto a fin de ejercer su derecho a la identidad biológica.

Agregó que, de acuerdo con el interés superior de la niñez, jueces y autoridades en todos los ámbitos deben tomar en cuenta aspectos dirigidos a garantizar y proteger su desarrollo y el ejercicio pleno de sus derechos.

Advirtió que al negar el registro de las menores se violaron sus derechos a la identidad, pertenecer a una familia y gozar de todos los beneficios propios de la filiación que tienen con ambas mujeres.

Entre ellos, tener desde el nacimiento un nombre y apellidos de las madres; ser inscrito en el Registro Civil; tener nacionalidad; conocer su filiación y origen; pertenecer a un grupo cultural y compartir costumbres, religión, idioma o lengua.

Así como el derecho de custodia y responsabilidades de la segunda madre, en caso de fallecimiento o incapacitación de la primera; derechos de custodia y visita, en caso de una separación o divorcio entre las progenitoras, entre muchos otros.

El juez también se refirió a los derechos violados de las madres, en particular a la igualdad y no discriminación; así como a la protección familiar, a libertad procreacional y a la salud.

Agregó que la jurisprudencia establece que las relaciones que entablan las parejas del mismo sexo pueden adecuarse perfectamente a los fundamentos actuales de la institución matrimonial y más ampliamente a los de la familia.

“Las parejas del mismo sexo se encuentran en una situación equivalente a las parejas heterosexuales”, insistió el juez en su sentencia con la que amparó a las mujeres.

Dijo que en dicho documento las dos mujeres deben aparecer como madres, en cuyo caso, el orden de los apellidos será el que ellas mismas hayan acordado previamente.