Nacional

Jefe de escoltas de Padrés acusado de tortura

Cuauhtémoc Galindo, alcalde de Nogales, pidió a Fernando Fernández Portillo dejar su cargo como director de la Policía Municipal por no presentarse ante la PGR por tercera vez tras ser acusado de tortura.  
Brisa Retano/ Corresponsal
16 marzo 2016 18:48 Última actualización 16 marzo 2016 18:48
Fernando Fernández Portillo, ex jefe de escoltas de Guillermo Padrés. (Cortesía)

Fernando Fernández Portillo, exjefe de escoltas de Guillermo Padrés. (Cortesía)

HERMOSILLO.- El exjefe de escoltas de Guillermo Padrés Elías, Fernando Fernández Portillo, hasta el día de ayer se desempeñó como director de la Policía Municipal de Nogales, ya que presentó su renuncia a la jefatura por órdenes del alcalde Cuauhtémoc Galindo, luego de que faltara a su tercer citatorio ante la Procuraduría General de la República (PGR), donde se le sigue una causa por la tortura y coacción en contra de la señora Gisela Peraza, quien en su momento trabajó como personal de limpieza en la residencia oficial de gobierno y que fue acusada por los Padrés de un robo de 40 mil dólares.

Fernández Portillo, se desempeñó en el anterior sexenio como jefe de escoltas del gobernador Padrés y es señalado por la señora Peraza de ser quien la torturó y mantuvo encerrada en una habitación por varios días, antes de entregarla a las autoridades correspondientes.

Cuauhtémoc Galindo, presidente municipal de Nogales, le informó ayer por la noche al director de seguridad pública que se había tomado la decisión de separarlo del cargo.

De acuerdo con un reporte del abogado que lo acusa de los actos de tortura, el ex efe de los guardaespaldas de Padrés Elías, habría aprovechado la cercanía de la línea fronteriza con Estados Unidos para darse a la fuga y así evadir la acción de la justicia, pues la PGR ya le había emitido un tercer citatorio, en el que ordenaba el uso de la fuerza pública para su presentación. Luego de que a Fernández Portillo le fuera negado un recurso de amparo que promovió en busca de la protección de la justicia federal por el caso antes mencionado.

Bajo esas condiciones su jefe, el alcalde Cuauhtemoc Galindo prefirió evitar cualquier situación limite y le pidió dimitir.

“Tenemos información de que en cuanto dimitió se fue a Estados Unidos con su hijo, pero yo creo que al presidente municipal de Nogales sí le cayó el 20 de que estaba poniendo en peligro a su ciudad al tener a un sujeto así al frente de la Policía Municipal”, recalcó el abogado Juan Antonio Ortega.

El representante de Gisela Peraza, dijo que se pedirá ahora el apoyo de las autoridades norteamericanas, toda vez que hay ya una orden de presentación girada por la PGR y consideró que al huir de esa manera pone de manifiesto su responsabilidad en el caso, ahora que no tiene ningún cargo que lo protege de la acción de la justicia.