Nacional

Himno vuelve uno mismo al marino, al civil y al soldado

El multifamiliar de seis pisos, colapsado en las calles de Lerdo y Ámsterdam, reducido a escombros, fueron rescatadas dos personas con vida y cinco personas muertas. 
Rivelino Rueda 
24 septiembre 2017 22:46 Última actualización 25 septiembre 2017 5:0
Emotivo momento en el que se entonó el Himno Nacional, tras finalizar las labores de rescate en La Condesa.

Emotivo momento en el que se entonó el Himno Nacional, tras finalizar las labores de rescate en La Condesa.

Al pie de la montaña de escombros del multifamiliar de seis pisos, colapsado en las calles de Lerdo y Ámsterdam, en la colonia Condesa; en la cima del hormigón vencido por el sismo del “martes más negro”, y todavía paladeando la nueva tragedia chilanga, se entona poderosa y certera la estrofa: “Piensa oh Patria querida que el cielo/Un soldado en cada hijo te dio”.

En este edificio, reducido a escombros, fueron rescatadas dos personas con vida y cinco ya fallecidas.

El militar anuncia por altavoz que se localizó a una mujer de 86 años, identificada como la escritora Lorna Martínez Skossowska. Es la última baja de este frente.

El ciudadano, el soldado y el marino se funden en ese minuto con 15 segundos. Las lágrimas no se pueden ocultar. Las gruesas gotas de sal descienden por los rostros polvorientos de los cientos ahí reunidos, y forman surcos nítidos en mejillas, pómulos y mentones.

La bandera en lo alto de una grúa. La noche cerrada en horas de incertidumbre y esperanza. El agradecimiento castrense al apoyo ciudadano. Los cascos de minero y las gorras fuera de la cabeza. Los cubre bocas en las barbillas de mujeres y hombres y, de pronto, las poderosas primeras notas del Himno Nacional.

Un instante eterno. Un momento poderoso en símbolos y sentimientos. Una epopeya cargada de significados en una de las batallas más difíciles en la historia de la capital.

Desconocidos ayer, hoy se topan frente a frente y se reconocen a partir del 19 de septiembre de 2017 a las 13:14 horas, hora y fecha desde la cual han fallecido 181 personas en la ciudad. Rostros anónimos en una ciudad de millones de individualidades. Hoy todos son uno, tras 50 horas de labores.

Fue una batalla especial, difícil, trágica, amarga. De nuevo hubo pérdidas humanas, como hace 32 años, pero de nuevo la unidad y la solidaridad de los habitantes de esta gran ciudad le plantaron la cara a esta despiadada sacudida.

El cincel, el mazo, la pala, el martillo, la carretilla, las cuerdas, los guantes, los cubre bocas... las manos agrietadas y heridas son las herramientas en esta lucha.

La escena histórica culmina con un electrizante “¡Viva México!”