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En carta a EPN, maestros del IPN exigen renuncia de su director

Según la carta enviada por académicos de la UPI, aún hay y se han “agravado” los problemas operativos del IPN, porque después de un “año ineficaz” aún hay escuelas acéfalas y con posiciones de mandos medios que no han sido nombrados.
Mariana León
22 diciembre 2015 22:3 Última actualización 23 diciembre 2015 5:0
IPN. (Cuartoscuro)

En caso de que Enrique Fernández continúe al frente del IPN, académicos preparan acciones de protesta. (Archivo/Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- El plazo que los profesores habían dado para que Enrique Fernández Fassnacht, director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), renunciara, ya se cumplió.

Los maestros que pertenecen a la Unidad Politécnica Integradora (UPI) entregaron el pasado 11 de diciembre una carta a la Presidencia de la República, solicitando el nombramiento de un nuevo director debido a hechos de corrupción.

Se lee en la carta, consultada por El Financiero, que “a más de un año de haber sido nombrado como director general interino del IPN, es muy evidente que la situación de alta corrupción, autoritarismo y caos administrativo no sólo prevalecen, sino que han empeorado”.

Según los académicos, aún hay y se han “agravado” los problemas operativos del Instituto, porque después de un “año ineficaz” aún hay escuelas acéfalas y con posiciones de mandos medios que no han sido nombrados.

Víctor Rivas, uno de los profesores que firmó esta carta, explicó a El Financiero que ya preparan planes de acción en caso de que Fernández Fassnacht decida seguir al frente del IPN cuando se regrese a clases, el próximo 7 de enero.

Los docentes explicaron que están en conversaciones con estudiantes para saber qué se hará en caso de que el director general continúe en funciones, entre los que no descartaron el cierre total o parcial de los planteles.

Señalaron que bajo la administración de Enrique Fernández dejó de oficializarse ante la Dirección General de Profesiones planes de estudio que se cambiaron, “algunos ni siquiera se implantaron y dejaron a los alumnos en situaciones de grave riesgo, al no contarse con los planes y programas debidamente autorizados”.

“En ningún momento el director general presentó un plan de trabajo o directrices de desarrollo, evidentemente por el desconocimiento del Instituto y a un año de ocupar el cargo sólo presenta un ejercicio burocrático de planeación, con datos estadísticos que nunca han sido validados adecuadamente, porque los intereses de los exdirectores no permitieron consolidar un adecuado sistema de información”.