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Ciudadanos van por regular el “dinero sucio” en las campañas

Transparencia Mexicana encabeza a un grupo de organizaciones de la sociedad civil que buscan regular el dinero que entra a las campañas políticas por parte de gobiernos y crimen organizado.
David Saúl Vela 
27 diciembre 2016 22:26 Última actualización 28 diciembre 2016 17:1
Tomada de Shutterstock

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CIUDAD DE MÉXICO.- El dinero, tanto de gobiernos como del crimen organizando en las campañas electorales, representa no sólo uno de los problemas más importantes de la corrupción en la política, sino además amenaza la democracia.

Para ello, organizaciones de la sociedad civil, encabezadas por Transparencia Mexicana, las cuales impulsaron, mediante iniciativa ciudadana, la #Ley3de3, ahora buscarán regular el dinero ‘sucio’ que fluye en las campañas.

De acuerdo con estimaciones de la Consultora Integralia, dirigida por Luis Carlos Ugalde, el costo de la democracia electoral mexicana va a la alza, ya que sólo en 2015 podría ser superior a los 50 mil 319 millones de pesos, sin contar el financiamiento privado legal.

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Ante ello, los ciudadanos alistan una propuesta en la que se plantearán reformas a los códigos de procedimientos electorales y propondrán cambios al financiamiento de la vida político-electoral en nuestro país.

Para la presidenta de la organización Transparencia Mexicana, María Marván Laborde, el problema del financiamiento de las campañas electorales es uno de los obstáculos más importantes en términos de prevenir la corrupción de la política en cualquier lugar del mundo.

Aunque aún no existe un proyecto específico ya redactado, considera que habría que poner, en primer lugar, francos diques al gasto que puedan ejercer los gobiernos ya sea federal, estatal o municipal, en una campaña de determinado candidato.

Además, agrega en charla con El Financiero, es necesario evitar, en la medida de lo posible, que entre dinero del crimen organizado a las campañas políticas, para lo cual la principal acción de contención en la medida posible es evitar el manejo de efectivo durante las campañas.

“(El problema) es la bajísima bancarización que existe en este país. En la medida en que haya una mayor bancarización, (es decir) que la mayor parte del dinero o del gasto que se hace en este país, a nivel de particulares y a nivel de gobierno, se haga a través del sistema bancario, creo que tendríamos mucha mayor facilidad para darle seguimiento”, aseveró.

En otro sentido, la exconsejera electoral considera que los topes de gastos de campaña establecidos representan un grave problema, porque no sólo son “irreales”, sino porque además representa “una ficción contable” la separación de lo que gasta el partido político de lo que gasta cada uno de los candidatos.

Por tanto, es necesario establecer límites a los topes de gastos de campaña que sean más reales.

Así, para algunas voces, es necesario además reducir el financiamiento público y, al mismo tiempo, abrir el privado estableciendo más controles.

El poder oculto

No obstante, de acuerdo con José Fernández Santillán, catedrático del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Ciudad de México, el poder oculto del dinero sucio en las campañas escapa a los mecanismos tradicionales de investigación.

“Cualquier cálculo que se haga es aproximativo. A riesgo de errar en las aproximaciones. No sabes exactamente de cuánto dinero estamos hablando, porque no se puede cuantificar, en primer lugar, porque no pasa por los tamices del cálculo hacendario o ni siquiera de la contabilidad, pero existe”, asevera.

Considera que la corrupción y la impunidad representan los grandes males que aquejan a la democracia, porque –cita a Giovanni Sartori– cada vez hay más dinero circulando en el ambiente y los mecanismos institucionales que tenemos para defender a la democracia no son suficientes para el tamaño del problema que tenemos enfrente.