'Cigarros, de a 3x5', el 'negocio' en la caravana
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

'Cigarros, de a 3x5', el 'negocio' en la caravana

COMPARTIR

···

'Cigarros, de a 3x5', el 'negocio' en la caravana

'Vimos que los compañeros fuman mucho y se nos ocurrió vender cigarros. Compramos cajetillas de 25 pesos y vendemos tres cigarros por cinco', cuenta uno de los migrantes.

Anabel Clemente
05/11/2018
Arribo de migrantes al albergue instalado en el estadio Jesús Martínez 'Palillo' en la deportiva Magdalena Mixhuca.
Al registrarte estas aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

En un Oxxo sobre Avenida 12, a ocho calles de la entrada de Ciudad Deportiva donde se sitúa el albergue para la caravana migrante en la Ciudad de México, tres hermanos cambian monedas de 50 centavos, uno, dos y cinco pesos, por billetes.

Alexis, Denis y Germán Mejía Miranda, de 18, 20 y 21 años, llevaron a la tienda dos bolsas con “morralla” de un negocio que encontraron en la caravana: la venta de cigarros.

“Vimos que los compañeros fuman mucho y se nos ocurrió vender cigarros. Compramos cajetillas de 25 pesos y vendemos tres cigarros por cinco. Vinimos a cambiar monedas por billetes, mil 200 pesos ganamos”, cuenta el más grande de los hermanos.

Él, Germán, dejó en Honduras a su madre, su hermanita, su esposa y una hija, “el 18 de noviembre cumple dos años”, cuenta a El Financiero.

Asegura que como hermano mayor y padre de familia tiene una doble responsabilidad: llegar a Estados Unidos para encontrar trabajo y enviar dinero a su familia, y, por otro lado, cuidar a sus hermanos en el camino hacia Estados Unidos: “es mi responsabilidad como hermano mayor”.

Al interior del albergue, algunos beneficiarios entran al comedor o miran el partido en la cancha de futbol, y otros esperan sentados en las escalinatas del estadio.

Ahí, Byron Medina muestra su ansiedad por no tener cómo comunicarse con su madre.

“¿Tienes un cargador que me prestes? Es que llevo cuatro días sin hablarle a mi mamá”, dice Byron antes de comenzar la entrevista.

Se trata de un joven de 23 años que salió de Honduras con un objetivo claro: llegar a Estados Unidos para mandarle dinero a su mamá y sus dos hermanas.

“Empezamos 160 personas en la caravana, conforme pasaron las horas, el contingente llegó a más de 8 mil, ni nos dimos cuenta de cómo llegamos a tantos”, cuenta.