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Celebran la última novillada en Coahuila 

Esta tarde se realizó en la Plaza de Toros Armillita de Coahuila el último espectáculo taurino en su historia, tras la prohibición de las corridas de toros en la entidad.
Magda Guardiola/ Corresponsal
30 agosto 2015 17:12 Última actualización 30 agosto 2015 17:42
Prohibición de las corridas de toros en la tierra de Fermín Espinoza Armillita

Prohibición de las corridas de toros en la tierra de Fermín Espinoza Armillita. (Magda Guardiola)

SALTILLO.-  Entre un moño negro en medio del ruedo, la banda tocando las golondrinas, los carteles de reclamo a la libertad de preferencias y varias mentadas de madre al gobernador Rubén Moreira Valdés la Plaza de Toros Armillita brindó el último espectáculo taurino en su historia, tras la prohibición de las corridas de toros en la entidad.

Cinco novillos de las ganaderías Valle de la Gracia y Casa Guadiana llevaron en sus nombres reclamos y augurios relacionados con la faena política que existe entre el Ejecutivo y el empresario taurino Armando Guadiana Tijerina, a quien desde los palcos mientras con nostalgia aseguraba que no sería la última Fiesta Brava de Coahuila le gritaron "viva el próximo gobernador de Coahuila", seguido de aplausos.

"Libertario", "Ya verán", "En pie de lucha", "Esperanza" e "Independiente", este último ofrecido por Casa Guadiana, fueron como muletillas clavadas a los autores de la probibición que a muchos coahuilenses aficionados y no de la Fiesta Brava, les sabe más, a revancha personal. Con todo y eso, hubo funcionarios del estado y del Congreso de Coahuila entre los asistentes al evento.

Una oreja se cortó en el ruedo, la última en la tierra del maestro Armillita, los novilleros Román Martínez y Ángel Escobedo de Guadalajara y Zacatecas respectivamente entregaron su alma en un día de luto para la afición taurina y un día glorioso para los activistas en contra del maltrato animal, que dando muestra de tolerancia no se presentaron en la plaza.

Afuera del ruedo, en la plaza política y pese al amparo obtenido por los organizadores de la novillada, las autoridades estatales insistían en echar abajo el evento; en oficio dirigido al alcalde de Saltillo Isidro López Villarreal, desde la Secretaría del Trabajo que encabeza Víctor Zamora, el funcionario estatal exhortaba al munícipe a reconsiderar los permisos otorgados para no incurrir en responsabilidades legales.

Tal documento fue tomado por los organizadores de la novillada como "patadas de abogado", la defensa jurídica de Casa Guadiana a cargo de Reyes Flores Burtado dijo que era parte del hostigamiento denunciado el viernes pasado cuando obtuvieron la resolución del Juez de Distrito que les concedió el amparo.