Nacional

Carlos Garfias se despide de la Diócesis de Acapulco

Con un mensaje difundido a través de Internet, el arzobispo que llegará a Morelia en enero próximo, destacó que Acapulco vive “días de oscuridad” por la violencia, “pero no todo está perdido”.
Anabel Clemente
26 diciembre 2016 9:0 Última actualización 26 diciembre 2016 9:0
El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfías Merlos, ofreció una conferencia de prensa para exigir un alto a la violencia en Guerrero. (Enrique Villagómez)

El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfías Merlos, ofreció una conferencia de prensa para exigir un alto a la violencia en Guerrero. (Enrique Villagómez)

A unos días de iniciar su ministerio episcopal en la Arquidiócesis de Morelia, el arzobispo Carlos Garfias Merlos se despidió de la Arquidiócesis de Acapulco, en la que permaneció por seis años y cinco meses.

En su mensaje, que compartió la Conferencia del Episcopado Mexicano, recordó que su ministerio coincidió con “días de oscuridad y tinieblas” en la región, la cual ha sido azotada por los altos índices de violencia, pero, “no todo está perdido”.

Tan sólo durante la Navidad, en la región de la costa en Guerrero fueron asesinadas siete personas, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad.

El arzobispo ha sido uno de los religiosos que ha hecho llamados para atender a la población afectada por la violencia en Acapulco.

En el mensaje, indicó que la iglesia católica en Acapulco ha atendido emergencias naturales, sociales, y “la más hiriente, las situaciones provocadas por la violencia y la inseguridad”.

El presbítero agradeció por los seis años y cinco meses de ministerio episcopal en esa región, y recordó que iniciará su ministerio episcopal en Morelia el próximo 18 de enero.

Agradeció a religiosos y hermanas religiosas, así como a fieles laicos, su cariño y su cercanía, su colaboración y su entusiasmo.

“Me siento igualmente alentado por la misión que juntos hemos realizado para reconstruir a las personas y a las comunidades atendiendo a las emergencias que nos ha tocado afrontar, tanto las naturales como las sociales, especialmente la más hiriente de la violencia y la inseguridad”, explicó Garfias Merlos.

Señaló que en Morelia, donde iniciará su ministerio en próximos días, también se experimentan los embates de la “cultura del egoísmo y la muerte”.