Nacional

Asesinato de Carlos Rosales enciende alarmas en Michoacán

Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, convoca a una reunión de urgencia con el Grupo de Coordinación del Estado para diseñar estrategias que cierren el paso a células criminales que tratan de reagruparse.
Arturo Estrada/ Corresponsal
29 diciembre 2015 12:48 Última actualización 29 diciembre 2015 13:5
Silvano Aureoles

Silvano Aureoles Conejo, gobernador de Michoacán. (Archivo/ @Silvano_A)

MORELIA.- El gobernador Silvano Aureoles convocó este martes a una reunión de urgencia con el Grupo de Coordinación Michoacán, luego de que el fundador del cártel de La Familia Michoacana, Carlos Rosales Mendoza, fuese ejecutado y abandonado junto con otras tres personas en el estacionamiento de la caseta de cobro de Santa Casilda de la autopista Siglo XXI,

La reunión se lleva a cabo en la Casa de Gobierno, en donde está presente el general Felipe Gurrola Ramírez, mando especial para la seguridad en Michoacán, con la finalidad de diseñar estrategias para cerrar el paso a células criminales que tratan de reagruparse.

La muerte de Carlos Rosales encendió las alertas en el estado, toda vez que el apodado El Tísico trató de conformar un nuevo frente criminal con otros delincuentes en las región de Tierra Caliente; sin embargo, existió un desencuentro lo que generó un enfrentamiento y la muerte de los cuatro individuos.

Entre los muertos se encuentran también Alberto Espinosa, La Fresa, El Perro Pinto y El Chiguán, quienes están identificados por la policía estatal como presuntos criminales que operaban en el municipio de Apatzingán.

Carlos Rosales fue el jefe de los narcotraficantes Enrique Plancarte, El Kike, Servando Gómez, La Tuta, Nazario Moreno, El Chayo, Jesús Méndez, El Chango, Arnoldo Rueda, La Minsa y Rafael Cedeño, El Cede.

Las investigación la inició la fiscalía regional de justicia de la demarcación de Gabriel Zamora. Los cuerpos sin vida fueron trasladados a la morgue e identificados por sus familiares.

Cabe recordar que La Familia Michoacana tuvo influencia criminal en los estados de Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Morelos, Estado de México, Querétaro y Colima.