Nacional

AMLO baja el tono ante respuesta de Mancera

Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena insiste en que desea que haya fraternidad, amor al pueblo y al prójimo y reconoció el buen trabajo del Jefe de Gobierno del DF. 
Alberto González
08 abril 2015 0:13 Última actualización 08 abril 2015 21:27
López Obrador y Mancera inauguraron, en julio de 2013, los playoffs de la Liga de Veteranos en el Deportivo Alianza de Tranviarios de México. (Especial)

López Obrador y Mancera inauguraron, en julio de 2013, los playoffs de la Liga de Veteranos en el Deportivo Alianza de Tranviarios de México. (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO.- Camino a El Paraíso, en donde habló de amor al prójimo, Andrés Manuel López Obrador celebró que el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, se haya comprometido con los ciudadanos a que las elecciones sean limpias y libres.

El líder de Morena, aprobaba las palabras de Mancera, quien horas antes había garantizado que habría piso parejo en las elecciones. A diferencia de otras veces, ahora no se ponía a la defensiva de una autoridad priista, sino de un gobernante impulsado por un partido de izquierda: el PRD, organización que, acusó, “ya no es confiable”.

“Espero que se cumpla con este compromiso de que va a haber equidad, no se va a inclinar la balanza a favor de nadie”, comentó en una entrevista concedida en su primero de dos mítines, en el Centro Urbano Quetzalcóatl. En esa charla con los reporteros, el exjefe de Gobierno sostuvo su posición: si algún funcionario quiere favorecer al PRD, que renuncie.

En esa colonia elogió a los habitantes de Iztapalapa y recordó la aventura que vivieron con Rafael Acosta, Juanito, a favor de quien pidió el voto para que después entregara la delegación a Clara Brugada.

Esta delegación, dijo, es un laboratorio de la democracia.
Ahí estuvo acompañado de Mario Delgado, el exsecretario de Finanzas de Ebrard, y Martí Batres.

El discurso terminó al salir del parque Cuauhtémoc, cuando un hombre, de unos 60 años de edad, le besó el hombro y tocó su camisa, como para contagiarse de algo. Entonces partió a El Paraíso...

En una plaza, ubicada en la calle Quetzal de esa colonia, comenzó su discurso de casi una hora: “Muchas gracias por su participación y por no perder la fe. Queremos la justicia y que haya fraternidad, amor al pueblo, a la patria, a la naturaleza... Sobre todo, amor al prójimo”.

Consciente de que podría caer en un acto anticipado de campaña, presentó a Clara Brugada en los dos actos, no como su candidata a jefa Delegacional, sino como la secretaria del Bienestar de Morena.

La parafernalia de una estrella de televisión, aunque él dice que no sale en el Canal de las Estrellas, lo acompañaba. La cumbia de Morena, los calendarios de a 10 pesos, libros, gorras y playeras; los autógrafos, no faltaron.

López Obrador apenas y podía caminar, la gente quería una foto. Finalmente se fue elevando la palma de su mano derecha.