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Venezuela se afianza como puente del narcotráfico 

El 51 por ciento de los enervantes incautados en Europa al año cruza primero por Venezuela, esto a pesar de que no es un país con cárteles ni con producción de drogas. 
Lissette Cardona/ Especial
22 julio 2015 0:43 Última actualización 22 julio 2015 5:0
En 2013 un Hawker Siddeley 25, procedente de Querétaro, fue obligado a aterrizar y se le incendió en Apure. (Especial)

En 2013 un Hawker Siddeley 25, procedente de Querétaro, fue obligado a aterrizar y se le incendió en Apure. (Especial)

CARACAS.- El narcotráfico a través del espacio aéreo de Venezuela se incrementó en los últimos años. Solo en la primera mitad de 2015 el gobierno reportó el derribo de varias avionetas cargadas con droga; en al menos dos viajaban mexicanos y cuatro personas de esa nacionalidad murieron en los incidentes. En todos, Caracas informó que los enervantes tenían como destino final territorio azteca.

En noviembre de 2013 un caso similar, en el que cazas obligaron a aterrizar en el estado Apure, cerca de Colombia, a un Hawker 25 con matrícula mexicana que transportaba cocaína y fue incendiado, provocó fricciones entre las administraciones de los presidentes Nicolás Maduro y Enrique Peña Nieto.

Alejandro Rebolledo, abogado penalista y experto en narcotráfico y lavado de dinero, afirmó que la incursión de los cárteles internacionales se ha generalizado. “Siempre ha existido el tránsito por aire, tierra y mar, pero en años recientes aumentó. Lo dicen las evaluaciones de Naciones Unidas, que aseguran que más de 50 por ciento de la droga decomisada por vía marítima en Europa procede de Venezuela”, sentenció.

Rebolledo se refiere al informe de la Oficina Contra la Droga y el Delito del organismo con datos de 2012, pero publicados en abril, que expone que 51 por ciento de los estupefacientes ––principalmente cocaína–– que llega al continente europeo pasa primero por este país.

Venezuela tiene más de 4 mil kilómetros de costa que le dan salida al Caribe y el Atlántico. Su posición geográfica y una amplia frontera con Colombia de unos 2 mil 216 kilómetros facilita su empleo como trampolín de países productores, como la vecina Colombia, Bolivia y Perú, donde se cultiva la hoja de coca, hasta los grandes mercados de consumo en Estados Unidos y Europa.

La propia Oficina Nacional Antidrogas (ONA) destaca que el territorio favorece la circulación de enervantes en las redes viales y fluviales, las zonas selváticas y los extensos corredores aéreos hacia América Central, el Caribe, EU y Europa.

Rebolledo enfatizó que pese a que no existen evidencias de que el país produzca drogas, su atractivo radica en las facilidades para el traslado.

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Las acusaciones en EU contra altos oficiales y funcionarios presuntamente implicados en el tráfico y el blanqueo, que incluyen al número dos del gobierno, Diosdado Cabello, líder de la Asamblea Nacional, son reflejo de ello. “La venta de un kilo de cocaína en la frontera con Colombia es atractiva por su costo. El envío a la Unión Americana resulta fácil. En Venezuela no existen cárteles. No hay cultivo, no hay transformación de la hoja de coca, pero sí hay tráfico y legitimación de capitales. La presunta implicación de oficiales y funcionarios es una evidencia de la descomposición que genera”, precisó.

Pese a que Caracas ha desarrollado planes para enfrentar el delito, el especialista cree que sólo se revela parte de la red que se teje detrás de las organizaciones. En su defensa, la ONA indica que hasta 2013 cada año se incautaban de 30 a 40 toneladas de enervantes. Ese año se detuvo a veinte personas solicitadas por Interpol y Washington, entre ellas Daniel Loco Barrera, jefe del grupo que operó en los Llanos Orientales de Colombia. Pero el esfuerzo resulta insuficiente. Según el diario El Nacional, datos del Ministerio para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, aseveran que sólo en 36 de 98 vuelos que se reportaron como interceptados por ejecutar maniobras o seguir rutas sospechosas hubo decomiso de aeronaves.

Los golpes son aislados y no llevan al desmantelamiento de bandas criminales, añadió Rebolledo. “Pueden mostrar un capo, pero no es toda la organización. ¿Dónde están la banda y los bienes incautados?”, cuestionó. Hace un mes, el jefe del Comando Sur del Pentágono, John Kelly, dijo que Venezuela no coopera lo suficiente en la materia. Sus palabras coincidieron con un reportaje de O Estado de Sao Paulo sobre la participación de empresarios brasileños en una red que enviaba cocaína hacia México en aviones que atravesaban Venezuela y Honduras. Estarían implicados oficiales venezolanos que recibían sobornos por permitir los vuelos. “Por cada uno les pagaban hasta 400 mil dólares”, indicó al citar a la Policía Federal de Brasil.