Mundo

Ucrania se declara incapaz de controlar
zona este del país

El presidente ucraniano declaró que ante la incapacidad de la policía y las fuerzas de seguridad para contener la agitación prorrusa en Donetsk y Luhansk, la prioridad es evitar que los movimientos armados se propaguen por otras zonas del país.
AP
30 abril 2014 9:57 Última actualización 30 abril 2014 11:20
Separatistas pro rusos Ucrania REUTERS

Los militantes prorrusos controlan edificios de 10 ciudades del este de Ucrania. (Reuters/Archivo)

HORLIVKA, Ucrania.- La policía y las fuerzas de seguridad de Ucrania son "incapaces" de sofocar la agitación en Donetsk y Luhansk,  regiones orientales fronterizas con Rusia, donde grupos armados prorrusos han tomado edificios de gobierno, declaró el presidente ucraniano Oleksandr Turchinov.

Turchinov declaró en una reunión con gobernadores regionales que ahora el objetivo es impedir que la agitación se propague a otros territorios, principalmente al centro y sur del país.

"Los organismos de seguridad son incapaces de cumplir su deber de proteger a los ciudadanos", dijo el presidente, quien agregó que algunos miembros de dichas unidades ayudan y cooperan con las organizaciones "terroristas".

Las declaraciones del presidente fueron emitidas después de que un grupo de hombres armados prorrusos tomaran el control del ayuntamiento y de la estación de policía de la ciudad de Horlivka, en la región de Donetsk, donde izaron una bandera separatista.

Los insurgentes controlan inmuebles en más de diez ciudades del este de Ucrania y demandan el refuerzo de los vínculos con Rusia o la anexión inmediata de sus regiones a este país.

Los grupos paramilitares mantienen como rehenes a algunos activistas y periodistas, además de un grupo de observadores de la organización de seguridad europea.

En Luhansk, una de las ciudades más grandes del este de Ucrania, hombres armados vestidos con uniformes de camuflaje controlan varias oficinas de gobierno que ocuparon el martes.

La región oriental de Ucrania, donde hay gran población de habla rusa, fue base de apoyo para Víktor Yanukóvich, el presidente depuesto que huyó en febrero a Rusia.

El gobierno que lo reemplazó en Kiev ha resistido las demandas de los insurgentes por temor al desmembramiento del país o a que más regiones se anexen a Rusia, como lo hizo Crimea.

Kiev y los gobiernos occidentales acusan a Moscú de orquestar las protestas en el este de Ucrania. Estados Unidos y la Unión Europea aplicaron esta semana una nueva tanda de sanciones económicas contra Rusia, pero Moscú permanece inmutable al tiempo que rechaza estar implicada en la agitación y culpa a Kiev de los acontecimientos.