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Turquía extiende su influencia

10 febrero 2014 4:15 Última actualización 09 septiembre 2013 5:2

[Es ya la 17 economía mundial / Reuters]


 
 
Gabriel Moyssen / Enviado
 
 
ANKARA.–– Pese a las grandes manifestaciones antigubernamentales que estallaron en mayo en el parque Gezi de Estambul y se extendieron a las 81 provincias del país, así como el riesgo de una intervención aliada en la vecina Siria, Turquía conserva intacto su potencial económico y está dispuesta a continuar su ambiciosa estrategia de ampliación de mercados y de relaciones diplomáticas, aseguró Ufuk Gezer, vicedirector general para Planificación Política en la cancillería de esta capital.
 
 
Como la 17 economía mundial --el Producto Interno Bruto nominal aumentó de 200 mil a 789 mil millones de dólares anuales--, posición que refleja la extraordinaria transformación que ha atravesado el país euroasiático desde la crisis de 2001 hasta el aumento en 43 por ciento del PIB por persona, que suma más de 10 mil dólares, Turquía ha decidido asumir mayores responsabilidades en la arena internacional, ya que se trata del principal motor productivo entre el Mediterráneo Oriental e India, destacó Gezer al señalar que en el mismo lapso el intercambio comercial turco creció de 88 mil a 200 mil millones de dólares, mientras que la inversión extranjera en su territorio pasó de mil a 50 mil millones de dólares.
 
 
Dentro de un organismo que se considera clave para la planeación a largo plazo de la diplomacia turca, Gezer explicó que en su óptica regiones como el norte de África, América Latina y Asia Central se encuentran en una etapa de cambios y de reemplazo de mercados que Ankara quiere aprovechar, para lo que abrió en la última década doce embajadas y misiones en África, que ahora ascienden a 34 en total, y se prepara a abrir cinco más en América Latina (Perú, Colombia, Ecuador, República Dominicana y Panamá); tiene estatuto de observador en la OEA y en la Asociación de Estados del Caribe, suscribió un acuerdo de libre comercio con Chile y espera iniciar negociaciones en ese sentido con México, país con el que integra, además de Indonesia y Corea del Sur, el llamado grupo MIST de nuevas economías emergentes.
 
 
En una reunión con periodistas mexicanos, el funcionario descartó que el activismo exterior de Turquía represente un “neootomanismo”, en alusión a su pasado imperial, que hasta la Primera Guerra Mundial gobernó Oriente Medio, y rechazó también las versiones que reducen los conflictos regionales a un mero extremismo religioso y sectario opuesto a la modernización, sin entender sus dinámicas de cambio y movilidad social.
 
 
En ese marco, y pese a que Turquía ha sido una de las pocas naciones musulmanas que ha desarrollado con éxito un Estado laico y de principios democráticos, con una clara separación entre el gobierno y la autoridad religiosa, legado de Mustafa Kemal Atatürk, fundador de la república en 1923, agregó que “no tenemos un programa de promoción de la democracia y no nos consideramos un modelo para la región”, puesto que Ankara respeta los procesos internos de sus vecinos.
 
 
Dentro de un compás de espera ante la posibilidad de una ofensiva estadounidense contra Siria en los próximos días, que para Gezer y Sedat Güldogan, vicesecretario para industria del Ministerio de Defensa Nacional, deberá limitarse a una campaña aérea para destruir la capacidad del régimen sirio de emplear armas químicas, fuentes diplomáticas y empresariales expresaron en esta capital y Estambul que entre los retos de Turquía para sostener y acelerar su crecimiento se cuentan profundizar la reforma del mercado laboral y aumentar el empleo para las mujeres (la economía crecerá este año tres por ciento, en comparación con más de nueve por ciento en 2010-11).
 
 
En el plano político, apuntaron que si bien la temporada vacacional de verano marcó un receso en las protestas, deberán superarse las tensiones entre lo que el sector liberal y urbano observa como una agenda social conservadora e islamista del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y la indudable popularidad que en el interior de Turquía y las áreas rurales disfruta su partido, Justicia y Desarrollo (AKP).
 
 
Después de todo, Erdogan, quien llegó al gobierno en 2003 y se reeligió para un tercer periodo en junio de 2011, ha sido en buena medida artífice del auge logrado por Turquía; su meta sería sustituir en la presidencia al también islamista Abdulá Gül el próximo año a través de la primera votación popular para ese cargo, que era definido por el Parlamento y que tiene un carácter ceremonial pero no exento de poder, a fin de mantener su influencia en la política.