Trump queda atrapado de nuevo en guerra a la que se opuso
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Trump queda atrapado de nuevo en guerra a la que se opuso

COMPARTIR

···

Trump queda atrapado de nuevo en guerra a la que se opuso

Aunque el presidente estadounidense anunció que la salida de las tropas estadounidense de Siria sería pronto, -como prometió en campaña-, no es tan fácil.

Bloomberg Nick Wadhams
06/04/2018
Donald Trump
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

El presidente Donald Trump sorprendió a sus principales colaboradores la semana pasada cuando dijo que quería ver salir las tropas estadounidenses de Siria “muy pronto”. Su ulterior silencio -y la reacción negativa de asesores clave- sugiere que su deseo no se cumplirá. Y no será la primera vez.

Al igual que su predecesor, Barack Obama, Trump enfrenta la dificultad de armonizar sus deseos de salir rápido de enredos externos con la realidad en el campo de batalla. Si bien es escasa la probabilidad de una “victoria” tradicional en lugares como Siria y Afganistán, Trump se da cuenta de que una retirada podría debilitar otros objetivos, como la derrota de ISIS o la contención de Irán.

“La dura realidad es que las victorias militares sobre el terreno nos llevan sólo hasta un punto”, dijo Mona Yacoubian, asesora sénior para Siria, Medio Oriente y África del Norte en el United States Institute of Peace.

“Para consolidar y sostener esas victorias, es esencial emprender la tarea mucho más difícil y compleja de estabilizar estas zonas liberadas. De lo contrario, podemos terminar librando nuevamente el mismo combate”.

Pero la estabilización y la reconstrucción no figuran en los planes de Trump en Siria. Esa tarea recaerá más en “los países de la región y más lejos, más las Naciones Unidas”, según un comunicado de la Casa Blanca dado a conocer este miércoles.

Las declaraciones de Trump en un acto en Ohio la semana pasada tomaron desprevenidos a los funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional, el departamento de Defensa y el departamento de Estado, y una vez más en una conferencia de prensa este martes, en la que predijo una salida estadounidense de Siria “muy pronto”.

Dijo a la multitud congregada en Ohio que “Volveremos a nuestro país, donde pertenecemos, donde queremos estar”.

Si bien estas declaraciones coinciden con comentarios que Trump hizo como ciudadano particular y candidato presidencial, parecieron ir en contra de mucho de lo que había dicho anteriormente el gobierno respecto de Siria. Hablando en la Universidad de Stanford a comienzos de este año, el secretario de Estado Rex Tillerson -a quien Trump despidió el mes pasado- dijo que Estados Unidos debía “continuar nuestro compromiso con la derrota total de ISIS” y mantener los esfuerzos de estabilización, que incluían desactivar artefactos explosivos sin detonar y restablecer la electricidad.

Después de las palabras de Trump, la Casa Blanca emitió un comunicado en el cual dijo que la misión destinada a aniquilar a ISIS en Siria estaba “llegando a un fin rápido” pero sin fijar un plazo para la retirada. Trump había criticado a Obama por fijar plazos a las retiradas de soldados de Irak, diciendo que eso permitía que los enemigos se agazaparan a la espera de que Estados Unidos se fuera.

“El presidente ha hecho muy bien en no darnos un plazo”, dijo el teniente general Kenneth McKenzie a periodistas en el Pentágono este jueves. “Siempre pensamos que al acercarnos al objetivo contra ISIS en Siria, ajustaremos el nivel de nuestra presencia allí. Por ende, en ese sentido, nada ha cambiado en realidad”.

Colaboradores de Trump -como el jefe de Gabinete John Kelly- han conseguido persuadirlo de que queda trabajo por hacer, pese a que ISIS fue expulsado prácticamente de todo el territorio que en un tiempo controló, según personas con conocimiento de las discusiones.

El problema, según un funcionario del departamento de Estado que pidió que su identidad no fuera revelada haciendo referencia a deliberaciones internas, es que el grupo extremista está atrincherado en el territorio restante que mantiene en Siria.