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Terrorismo, escollo para que Cuba y EU reabran embajadas

La Habana exige ser eliminada de la lista de países patrocinadores del delito; indigna a exiliados retención en Panamá de la opositora Rosa Payá, por un "error".
Agencias
06 abril 2015 23:53 Última actualización 07 abril 2015 5:0
Cubanos aprovechan la conexión wi-fi que ofrece el estudio de un artista en La Habana. (Reuters)

Cubanos aprovechan la conexión wi-fi que ofrece el estudio de un artista en La Habana. (Reuters)

WASHINGTON.- La eliminación de Cuba de la lista de la cancillería norteamericana de Estados “patrocinadores del terrorismo” ––en la que también figuran Siria, Sudán e Irán–– surgió como el mayor escollo para la reapertura de embajadas entre Washington y La Habana, objetivo que el gobierno del presidente Barack Obama buscaba anunciar durante la VII Cumbre de las Américas, a realizarse el viernes y sábado en Panamá.

Funcionarios entrevistados explicaron que la demanda estadounidense a Cuba para que ofrezca garantías de que no apoyará al terrorismo en el futuro llevaron a la isla a exigir un compromiso recíproco, tras recordar que entre otras acciones la CIA respaldó a Luis Posada Carriles, quien sigue viviendo en Florida y es considerado autor intelectual del atentado que destruyó en 1976 un avión de Cubana con 73 pasajeros abordo.

Obama indicó en diciembre, al anunciar el diálogo bilateral, que se propone borrar al país de la lista, en la que se halla desde 1982, aunque deberá reportar al Congreso que La Habana dejó de brindar cualquier tipo de apoyo al terrorismo internacional en los seis meses previos y que garantiza el fin de la ayuda.

Aunque el Legislativo no puede bloquear permanentemente la eliminación de la lista, la tarea se dificultará por la mayoría republicana, que rechaza el acercamiento y en la cual se destacan dos senadores vinculados por lazos familiares al exilio duro de Miami: Ted Cruz, precandidato a la Casa Blanca en 2016 y Marco Rubio, que también podría anunciar sus aspiraciones presidenciales. Otro tema aún no se resuelve en las negociaciones, el libre movimiento para los diplomáticos que EU solicitó, ya que por ahora sus representantes en la Sección de Intereses en La Habana deben tener permiso para viajar fuera de la capital y los cubanos deben registrarse con autoridades nacionales antes de entrar a esa sede, lo que se considera una intimidación.

“No es mucho tiempo, pongámoslo así”, dijo Marie Harf, vocera de la cancillería, cuando se le preguntó si habrá en breve un anuncio al respecto. Josh Earnest, su homólogo de la Casa Blanca, apuntó que “tomará un poco de tiempo restablecer la confianza”. En la cumbre, no obstante, “habrá interacción” entre Obama y el presidente Raúl Castro, señaló Roberta Jacobson, secretaria asistente de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, al destacar que “es útil tener ese contacto para abrir las embajadas y avanzar en la relación”.

Fuentes diplomáticas detallaron que aún se discute si ambos mandatarios sostendrán un encuentro bilateral o se limitarán a saludarse, ante las nuevas fricciones que provocó la imposición de sanciones estadounidenses a Venezuela en marzo.

Jacobson señaló que Obama se entrevistará con líderes civiles de varios países, incluyendo Cuba. Agrupaciones de la isla participarán además en una conferencia sobre derechos humanos que empezará mañana en el campus Panamá de la Universidad Estatal de Florida, aunque recalcaron su indignación porque el domingo fue retenida más de una hora la activista Rosa Payá, hija del disidente Oswaldo Payá, muerto en 2012, en el aeropuerto del país canalero.

El ministerio de exteriores panameño lamentó el “error burocrático”, pero Jorge García Pérez, Antúnez, sostuvo que “yo no sé lo que va a pasar contra nosotros, pero algo va a suceder. Vamos a ser agredidos física o verbalmente”.