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Sube a 59 cifra de muertos en centro comercial en Kenia

10 febrero 2014 4:18 Última actualización 22 septiembre 2013 9:41

[El presidente de keniano, Uhuru Kenyatta también pierde familiares cercanos en el ataque / Reuters] 


 
Notimex
 
Londres.- El número de muertos en el ataque armado en un exclusivo centro comercial de Nairobi, reivindicado por la milicia somalí Al-Shabab, subió a 59 y el de heridos a 175.

Según fuentes oficiales, unas mil personas fueron rescatadas hasta el momento del centro comercial Westgate, mientras que los agresores siguen dentro del recinto con rehenes, a 24 horas del inicio del ataque.

En un mensaje a la nación emitido la noche de este sábado, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, condenó la brutal agresión contra civiles inocentes en el centro comercial Westgate de Nairobi, la capital keniana, y aseguró que están en curso medidas para castigar a los responsables.

Kenyatta expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y afirmó que se proporcionará toda la ayuda necesaria a las familias afectadas y a los heridos, antes de reconocer que él mismo perdió parientes cercanos en este ataque.

El presidente sostuvo que su gobierno está listo para defender a la nación y determinado a "cazar a los perpetradores" del ataque, aunque pidió a todos los kenianos mantener la calma y estar vigilantes, de acuerdo con reportes del diario local The Standard.

El mensaje del líder keniano llegó después de que el grupo armado somalí Al-Shabab asumió la responsabilidad por el ataque en el centro comercial a través de la red social Twitter.

La milicia islamista aseguró que el ataque es un mensaje al gobierno de Kenia para que retire todas sus tropas desplegadas en Somalia, y afirmó que sus hombres han matado a más personas dentro del Westgate que las reportadas por las autoridades.

El ataque comenzó la tarde de este sábado, cuando un grupo de hombres se introdujo en el centro comercial y disparó granadas y municiones en todas direcciones, suscitando una alerta inicial de robo.

Las fuerzas de seguridad arribaron al lugar y se desencadenó un tiroteo, que obligó a los atacantes a atrincherarse en el interior y a tomar un número aún incierto de rehenes para protegerse.