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Sepultan a primera víctima del accidente
de AirAsia

El cuerpo de Hayati Lutfiah Hamid, de 49 años, fue entregado a sus familiares y sepultado pocas horas después, mientras el clima dificulta la búsqueda de las víctimas y de las cajas negras del vuelo QZ8501 de AirAsia.
Agencias
01 enero 2015 10:47 Última actualización 01 enero 2015 11:3
Primera víctima del accidente del vuelo de AirAsia

El cuerpo de la primera víctima del accidente del vuelo de AirAsia fue entregado a sus familiares y sepultado. (Reuters)

SURABAYA, Indonesia.- Una pasajera del vuelo QZ8501 de AirAsia se convirtió el jueves en la primera víctima del accidente cuyos restos fueron devueltos a su familia, una de los muchos dolorosos reencuentros que quedan por llegar, mientras los equipos de búsqueda luchaban contra el viento y la pesada lluvia para encontrar a las más de 150 personas que siguen desaparecidas y las cajas negras del avión.

La identidad de Hayati Lutfiah Hamid fue confirmada por sus huellas dactilares y otros medios, dijo el coronel Budiyono de la Unidad de Identificación de Víctimas de Desastres de Java Oriental.

Su cuerpo, en un pulido ataúd oscuro cubierto con flores, fue entregado a su familia en una breve ceremonia en un hospital de la policía en Surabaya, la ciudad indonesia de donde despegó el avión. El presidente ejecutivo de AirAsia Indonesia, Sunu Widyatmoko, no pudo contener las lágrimas cuando las autoridades entregaron el cuerpo.


Hamid, de 49 años, fue enterrada el jueves antes del anochecer en el suburbio de Desa Sawotratap, a pocos kilómetros de la ciudad, durante una ceremonia islámica a la que asistieron familiares y vecinos. Tres miembros de la familia de la mujer también viajaban en el avión.

"Su casa ha estado en pánico desde el domingo", dijo Umaroyah, un vecino de la familia. "Todos en el barrio conocen a alguien que iba en el avión", agregó.

El vuelo QZ8501 se estrelló el domingo en el mar de Java con 162 personas a bordo. Hasta el momento se han recuperado nueve cadáveres.

MAL CLIMA DIFICULTA BÚSQUEDA

La temporada de lluvias en Indonesia ha impedido con frecuencia que helicópteros y buzos pudiesen trabajar mientras que las fuertes corrientes han mantenido los restos en movimiento.

El mar embravecido impidió el jueves que buzos inspeccionaran el supuesto lugar donde se estrelló el vuelo y Toos Sanitiyoso, un investigador de seguridad aérea del Comité Nacional de Seguridad del Transporte dijo que podría pasar una semana antes de lograr recuperar las cajas negras de la aeronave.

El director del comité, Tatang Kurniadi, dijo que la búsqueda, una vez que se calmen las aguas en cinco días según está pronosticado, se centraba alrededor de la sombra.

"Estamos rastreando desde donde los restos fueron hallados hasta donde el avión envió su última lectura y ahí se centra la búsqueda", dijo Tatang Kurniadi, director del Comité.

"La profundidad es de unos 50 metros. (No se necesita) ningún equipo especial. Los buzos pueden llegar", explicó.

Estamos "centrados en encontrar el cuerpo del avión", dijo el portavoz de la fuerza aérea Indonesia, el mariscal Hadi Tjahjanto a periodistas. "Había algo parecido a una sombra oscura que vimos una vez desde un avión, pero aún no se ha probado que sea el fuselaje".

"Es posible que los cuerpos estén en el fuselaje", dijo el vicemariscal del aire Sunarbowo Sandi, coordinador de búsqueda y rescate en el poblado de Pangkalan Bun. "Así que ahora es una carrera contra el tiempo y contra el clima".

CAUSAS DEL ACCIDENTE

Aún se desconoce qué derribó el avión cuando estaba a medio camino de su vuelo de dos horas entre Surabaya y Singapur. La última comunicación indicaba que los pilotos estaban preocupados por las condiciones climáticas. Pidieron permiso para volar encima de nubes de tormenta, pero les fue negado por el elevado tránsito aéreo. Cuatro minutos después, el avión desapareció del radar sin emitir una señal de emergencia.

El vuelo QZ8501 viajaba a 32 mil pies de altitud (9 mil 753 metros) y había solicitado subir a 38 mil pies. Cuando los controladores del tráfico aéreo le dieron permiso para ascender a 34 mil  pies no obtuvieron respuesta.

Una fuente cercana a la investigación sobre lo que sucedió dijo que los datos de radar parecían mostrar que el avión hizo un ascenso "increíblemente" empinado antes de estrellarse, posiblemente llevando al Airbus A320 más allá de sus límites.

"Este nivel de ascenso es muy alto, demasiado alto. Parece estar más allá de la capacidad del aparato", dijo.

La fuente, que declinó ser identificada, añadió que se necesitaba más información para llegar a una conclusión firme.

Conversaciones online entre pilotos se han concentrado en datos no confirmados de un radar secundario de Malasia que sugieren que la aeronave estaba ascendiendo a una velocidad de 353 nudos, unos 100 nudos por debajo de lo necesario en medio del mal tiempo, y que eso podría haber provocado una pérdida de sustentación.

El capitán indonesio, un expiloto de la fuerza aérea, tenía 6 mil 100 horas de vuelo y el avión había sido revisado por última vez a mediados de noviembre, según la compañía, que es un 49 por ciento propiedad de la aerolínea de bajo presupuesto con sede en Malasia AirAsia.

Tres desastres aéreos en menos de un año han hecho mella en la confianza de la industria de la aviación de Malasia y asustado a los viajeros de toda la región.

El vuelo MH370 de Malaysian Airlines desapareció el 8 de marzo en un trayecto entre Kuala Lumpur y Pekín con 239 pasajeros y tripulación a bordo y no se ha encontrado todavía. El 17 de julio, el vuelo MH17 de la misma aerolínea fue derribado sobre Ucrania con 298 personas a bordo. Todos murieron.

Con información de AP y Reuters