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Sanciones a Rusia perjudican a...¿Occidente?

A raíz del conflicto en Ucrania, Rusia ha sido objeto de sanciones económicas por parte de América del Norte y Europa; sin embargo, las empresas más afectadas no son las rusas.
Bloomberg
18 febrero 2015 17:13 Última actualización 19 febrero 2015 5:0
En Rusia, muchas empresas exportadoras no han resentido las sanciones impuestas por América del Norte y Europa. (Bloomberg)

En Rusia, muchas empresas exportadoras no han resentido las sanciones impuestas por América del Norte y Europa. (Bloomberg)

Las sanciones económicas contra Rusia están generando una confusa red que a menudo perjudica más a las compañías occidentales que a los exportadores rusos.

Más de seis meses después de su primera imposición por parte de los países de América del Norte y Europa como respuesta a la crisis ucraniana, el funcionamiento de las medidas es sumamente desparejo, con lo que muchas empresas rusas prácticamente no se han visto afectadas.

En materia de energía, por ejemplo, las sanciones a la exportación de equipos y servicios relacionados con la perforación en aguas profundas, el desarrollo del esquisto y los yacimientos marinos árticos les quitan a las compañías occidentales la oportunidad de sacar provecho de su singular tecnología. Pero aquellas están teniendo un mínimo efecto en las operaciones diarias de los productores rusos, y la producción petrolera sigue cerca del máximo de la era post-soviética que supera los 10 millones de barriles diarios.


Lo que resulta más significativo son las restricciones al acceso de la petrolera estatal OAO Rosneft a los mercados de capitales de los Estados Unidos –medida que ha hecho que todos los bancos estadounidenses y europeos desconfíen de la totalidad del sector petrolero y gasífero ruso-.

“Las sanciones tienen dos direcciones”, dijo Artem Konchin, analista de petróleo y gas de la casa de bolsa Otkritie de Moscú. “Una es la tecnología. No es importante hoy pero mañana podría perjudicar. La otra es el financiamiento, que es un problema más inmediato”.


Una víctima evidente es Yamal LNG, proyecto de exportación de gas de 22 mil millones de dólares respaldado por el productor ruso de gas OAO Novatek, Total SA, la compañía energética más grande de Francia, y China National Petroleum Corp. Los socios esperaban asegurarse financiamiento el año pasado, ahora apuntan a mediados de 2015. Como los bancos estadounidenses y europeos se mantienen al margen, el dinero probablemente provenga del gobierno ruso, organismos de crédito para exportaciones e instituciones de préstamo chinas.

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Las empresas rusas no han resentido el impacto de las sanciones económicas, tanto como las de occidente. (Bloomberg)


FINANCIAMIENTO DE PROYECTOS

“Los bancos chinos estarán entre los principales proveedores del financiamiento del proyecto que estamos implementando”, declaró la semana pasada el máximo responsable ejecutivo de Total Patrick Pouyanne.

Más allá del impacto irregular en la industria del petróleo y el gas, es llamativo que sectores enteros del mundo empresarial ruso sigan relativamente a salvo de las sanciones.

United Rusal Co., el productor de aluminio más grande del mundo, dijo el mes pasado que está pensando en refinanciar los préstamos de bancos rusos porque prevé obtener mejores tasas de las entidades internacionales.

OAO GMK Norilsk Nickel, minera controlada por el quinto hombre más rico de Rusia, Vladimir Potanin, informó la semana pasada que el financiamiento de bancos internacionales sigue siendo económico.

Discriminar los distintos resultados de las sanciones también es complicado porque estas se aplican contra el telón de fondo del desplome de los precios del petróleo y la consiguiente caída del rublo. Esto, de hecho, ha sido beneficioso para los exportadores de petróleo rusos porque, si bien reciben menos por su crudo, sus costos son menores en términos de moneda local.