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Ryan se queda corto en primera prueba presidencial de Trump 

El duro revés de este viernes es una señal de mal agüero para la agenda del presidente Donald Trump y para el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, quien aseguró que tendrán que vivir con el Obamacare durante un tiempo.
AP
24 marzo 2017 17:30 Última actualización 24 marzo 2017 17:30
paul ryan

paul ryan

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, había garantizado el triunfo del plan republicano para desmantelar la ley de salud del expresidente Barack Obama. En vez de eso, Ryan sufrió este viernes una brutal derrota, al cancelar una votación sobre la propuesta y admitir que "vamos a vivir con Obamacare durante un tiempo".

El duro revés de este viernes es una señal de mal agüero para la agenda del presidente Donald Trump, desde impuestos e infraestructura hasta el presupuesto. Solo en unas cuentas semanas, los legisladores tendrán que ponerse de acuerdo en una propuesta para mantener el gobierno funcionando. Después de la debacle de la ley de salud, Trump dijo a líderes republicanos que él pasará a otras cosas.

También es un asunto peligroso para la relación entre Trump y Ryan, que formaron una dupla incómoda durante la campaña presidencial pero trabajaron juntos en la propuesta republicana de salud.

"Me agrada el presidente Ryan", declaró Trump. "Pienso que Paul realmente trabajó duro".

Prácticamente todos los republicanos en Washington ganaron la elección tras prometer que derogarían "Obamacare". Ahora que el presidente también es republicano, la derogación parecía inminente.

Ryan estaba estancado en los detalles, e incluso en cierto momento repitió para el público de un noticiero por cable a nivel nacional una presentación detallada en PowerPoint que presentó a sus miembros.

A principios de este mes, dijo categóricamente que "tendremos 218 (votos) cuando esto llegue al pleno, se los puedo garantizar".

Ryan fue llevado a la presidencia de la cámara baja tras la inesperada renuncia en 2015 de John Boehner, republicano por Ohio, y un intento infructuoso del líder de la mayoría Kevin McCarthy, republicano por California. En ese entonces, Ryan tenía el empleo de sus sueños: presidente de la poderosa Comisión de Recursos y Arbitrios de la Cámara de Representantes, que redacta impuestos, pero aceptó el cargo como la última opción viable para liderar una bancada republicana dividida.

Si bien Ryan se adaptó con facilidad al puesto, no tenía la labia de Boehner, una habilidad clave para encabezar a legisladores con ideas afines pero reacios. No tenía las habilidades negociadores de su rival demócrata Nancy Pelosi, de California, que fue la que presentó Obamacare, y eso tomó meses, no semanas.

Incluso antes que el proyecto se viniera abajo, Pelosi arremetía y se burlaba de Trump y, por consecuencia, de Ryan, por apresurarse a presentar el plan ante el pleno demasiado pronto.

"Construyes consenso en tu bancada, y cuando estás listo, fijas la fecha para llevarla al pleno", dijo Pelosi. "Error de novato, Donald Trump. Quizá seas un gran negociador. Es un error de novato traer esto un día que claramente no está listo".