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Rusia evacuará base de investigación en el Ártico por un deshielo masivo

12 febrero 2014 4:26 Última actualización 23 mayo 2013 13:51


Notimex

Rusia ordenó hoy evacuar urgentemente su base de investigación "Polo Norte-40" en el Ártico debido a un deshielo masivo por encima de lo normal, anunció el ministro ruso de Recursos Naturales, Sergei Donskoi.

Pidió evacuar la estación del Ártico en un lapso de tres días, ya que "el desarrollo anómalo de los procesos naturales" en la región, en concreto los deshielos masivos en la zona, amenazan no sólo al funcionamiento de la base, sino la vida de su personal.

Donskoi indicó que el derretimiento del hielo alrededor de la base está poniendo en riesgo la vida de sus 16 empleados, según la agencia rusa de noticias Itar-Tass.

Un rompehielos impulsado por energía nuclear será utilizado para trasladar la estación de un trozo de hielo flotante a una isla rusa en el Océano Ártico, según un comunicado de ministerio publicado en su página de internet.

"El Polo Norte-40", que desde octubre de 2012 se sitúa en las cercanías de la zona económica de Canadá, tiene la tarea de vigilar el medioambiente del Océano Ártico y efectuar observaciones meteorológicas y ecológicas.

No es la primera vez que Rusia, que abrió su primera estación polar desde el inicio de la conquista del Ártico en 1937, realizará una evacuación en la región.

A finales de abril de 2012, la anterior estación de investigación, SP-39, fue trasladada a otro témpano de hielo debido a la desintegración de la capa de hielo.

En 2008, Rusia también tuvo que evacuar a los empleados de su estación polar Severny Polius 35, la cual estaba a la deriva en su placa de hielo de una superficie reducida a 300 metros de ancho por 400 de largo.

Al inicio de su trabajo, la superficie total de la placa era de 15 kilómetros cuadrados, según la agencia rusa de noticias RIA Novosti.

A principios de este mes, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) expresó su preocupación por el deshielo récord en el Ártico y aseguró que año 2012 se situó entre los 10 más calientes jamás observados, desde el inicio de las mediciones en 1850.